22 de abril de 2007

Así estoy yo hoy...

La Caída

Sabíamos de las espinas y de las rosas.
Conocíamos el sin sabor de los dulces besos pasados de moda.
Y así y todo, decidimos...
Hundirnos en la perfecta deriva de la placidez.
Y el viento empujó tanto
Que nos levantó desde los pies, hasta lo más alto.
¿Y después qué?. La caída.

El infarto-momento llega despacio.
Se va haciendo nido entre los labios
Que parecen cada vez más fríos.
Desencanto.

Y tratándonos de amarrarnos de las ramas, de las ranas que vuelan...
La caída no para, el viento en la cara,
No refresca las ideas, no recupera.
Lo perdimos.

Se acerca el final, se fruncen los seños,
El estomago se retuerce y el nudo en el pecho,
Llueven lágrimas que antecedieron las ranas,
Caen gotas de sangre de espinas.
Cuelan, silenciosas las rimas, mis palabras de adiós
Y de ira.

Es el fin de la caída.

maito 22/04/07 (Perdón por insertarlos desprevenidamente en mí vida privada)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mario, mario,Mario Alberto...qué ha pasado???? quien no sabe no puede ayudar...la información nos ayudará a saber....tienes amigos y amigas más allá del mar, del cielo, de lo más lejos entre lo lejano...que te esperan , te van a escuchar,te necesitan también......Aquí estoy para todo.Ponte en contacto. V.

Spinetta por Aznar

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar