7 de septiembre de 2010

“El mundo es una máquina diabólica”

Foto promocional
Fito Páez dice que el mundo es “una máquina diabólica desde hace mucho tiempo”. Por eso el cantautor argentino piensa que no hace falta que los músicos anden concientizando a la gente de nada, y que éstos deben enfocarse en todo caso a liberar el espíritu a través de las palabras y los sonidos.

De ahí que el rockero considere que el problema del narcotráfico en México es un tema “más épico, más delirante”.

“Escuché la música de Charly García hace muchísimos años, y sus canciones me liberaron, hicieron un click en mi espíritu, entonces tomé la decisión de dedicarme a la música y eso fue maravilloso. El mundo es complejo, es una máquina donde hay muchas injusticias, pero no va a venir ningún cantante pop a resolver o a plantear la solución de conflictos, como el narcotráfico, que son de altísima complejidad”, opina Páez, en entrevista con KIOSKO.

En cambio, el autor de temas como “Mariposa technicolor” y “El mundo cabe en una canción” considera que hay más posibilidades de actuar en el tema de los inmigrantes y la llamada ley Arizona.

“Esas son voluntades y leyes en donde se ponen de manifiesto lo que quiere cada una de las partes, en este caso México y Estados Unidos, si no se hace realmente hay mala leche de parte de ellos (los estadounidenses)”, explica el artista.

“Hay algo en la naturaleza humana que es horroroso, que es lo que hacen los franceses con los argelinos, los argentinos con los paraguayos y uruguayos, los gringos con los mexicanos, que es la xenofobia, y que es un mal humano. Me da la sensación de que Estados Unidos también ha sido un aparato de un alto poderío, y como le sucede a las máquinas de alto poderío, hay muchas cosas que se les salen de control”, apunta.

“En un momento (los estadounidenses) se encontraron con que si toda la ciudadanía mexicana decidiera parar Estados Unidos lo podía hacer, y se les acababa la mano de obra, porque se dieron cuenta que los gringos ya casi no trabajaban. Eso forma parte del fenómeno de la crisis que Estados Unidos ha ayudado a generar en los siglos XX y XXI en América. Las dictaduras latinoamericanas han sido financiadas por Estados Unidos, esa es su forma de mantener el control en esta zona. Uno de los malestares más grandes es la migración, entonces eso sumado a los conflictos más específicos entre México y Estados Unidos, ha dado un coctel del horror, siniestro y de familias rotas, de mucho dolor, entonces, la migración es un tema que urge resolver”, puntualiza.

Pero Fito Páez también tiene algo que reclamar a los latinos inmigrantes que van a Estados Unidos tras el llamado “sueño americano”: adoptar el modelo “gringo”.

“Hay muchos casos del latinoamericano queriéndose parecer al gringo, eso es feo, porque se pierde identidad, eso también es una crítica desde nuestro lado para los de allá. ‘El que está mal es el gringo, nosotros no’ (risas), ahí meto un poco el dedo, una persona que no vive en el barrio donde nació, vivirá con conflictos. Una persona que no come el guiso que le hacía la abuela, tendrá líos, más de los que ya uno carga por naturaleza, es un tema que hay que seguir”, refiere el cantautor, que actualmente promociona su álbum Confiá, que presentará en el Auditorio Nacional el 6 de noviembre.

Confía en los ojos de sus hijos

El título de la nueva entrega discográfica del músico nacido en Rosario, el 13 de marzo de 1963, Confiá, obedece a la realización artística de dicho álbum: las 12 canciones que lo conforman fueron grabadas en distintos lugares elegidos especialmente por él. Con total afinidad a esos paisajes, a su gente y al clima musical que logran esos ambientes, Páez comenzó la grabación en La Cumbre, Córdoba, para continuar en Brasil, en San Salvador de Bahía y Río de Janeiro. “El álbum fue realizado durante la experiencia, se trataba de confiar en el resultado, y la confianza es una virtud del corazón humano, que después exista la desconfianza esa es otra cosa, pero hay que pensar como el equilibrio de todas las cosas. Si se confía, se puede desconfiar, hay algo que genera mucha inquietud, confío, no me lo pregunto, en mucho de mis gestos de confianza obtengo placer”, comenta Fito.

“La naturaleza humana es muy sólida, parte de la naturaleza humana es esa garra que uno le mete a las cosas, que está ligado a una confianza que quizá no te conduzca a ningún lado, no está mal conducir a esa confianza, afirmarse sobre las ideas, sobre las experiencias. Confío en los ojos de mis hijos, en los ojos de los niños, hay algo ahí que te muestra esa posibilidad de que algo no volverá a repetirse”, dice.

Sabe elegir muy bien a sus enemigos

Hace unos meses, Fito Páez fue víctima de la prensa amarillista al criticar que el éxito de Ricardo Arjona se debe a “valores aniquilados”, y luego el cantante guatemalteco contraatacó acusando al músico argentino de arrogante y resentido, en una carta abierta.

“Hice una declaración sobre la ciudad de Buenos Aires y su historia, dentro de las declaraciones nombré a este muchacho, el guatemalteco, pero en ningún momento quise armar la polémica, porque no soy un hombre de chismes. Fue una escándalo que intentaron crearme, intentó él mismo (Arjona) hacerme con la prensa, pero soy un hombre muy inteligente y sé cómo elegir a mis enemigos. Cuando necesite un enemigo ya veré yo a quién le daré ese privilegio”, asegura Fito Páez.

El artista adelanta que después de la gira promocional de Confiá, planea tomar un descanso para continuar con la preparación de un nuevo álbum, así como la realización de lo que será su cuarta película, en la que le gustaría abordar el tema del amor. También trabaja en el lanzamiento de una novela.

FUENTE

1 comentario:

Flavio Pigazzi dijo...

Me da tristeza que Fito siga mirando a Arjona, y tratando de explicarse a si mismo.

Da demasiadas lecciones morales para alguién que supuestamente cree que "no hace falta que los músicos anden concientizando a la gente de nada".

Spinetta por Aznar

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar