15 de marzo de 2010

VOLVER A LOS 17

Mañana es un gran día. Eso ya de por sí es bueno. Es raro, pero como nunca, recibimos un disco de Fito con mil millones de criticas a todo... sin haber salido el disco en cuestión.

Páez, en su gran nivel e inteligencia, dejó atrás a un montón de fanáticos o seguidores denominados "fáciles". Quiero decir: la gente que escucha Fito es especial. No porque tengamos tres patas y cuatro brazos, no, somos especiales porque él nos enseñó a prestarle atención a las músicas. A escuchar grandes melodías en silencio acompañadas por profundas letras. Él, en su afán de llegar a los límites de sus propias posibilidades interpretativas de la realidad, nos entrenó como perfectos escuchas de la mejor camada musical de cada década. Por él, muchos de nosotros, inundamos nuestros oídos con canciones de Charlie, Jobim, Sabina, Prince, Costello, Goyeneche, Caetano, Spinetta, Piazzolla y muchos grandes más. Esa cultura musical que adquirimos, con el tiempo (y sobre todo en esta etapa más "redonda" de Fito) nos llevó a sentirnos excluidos de su nueva prosa y acordes. Es por eso, que a 1 día de la edición de un nuevo disco, se escuchan criticas y malos guiños de Paeznianos que sólo quieren volver a ser felices escuchando la música de su ídolo mimado, pero a la vez, quieren sorprenderse como antes y eso es imposible. ¿Porqué?. Porque no solo Páez no es el de antes, sino que nosotros (ya con 10 años de más) perdimos la ingenuidad y adquirimos aquel gusto musical que quizás hace 1 década atrás no teníamos.

Es loco pensarlo de esta manera, pero también todos sabemos que mañana, cuando abramos el disco, todos sentiremos aquella sensación… de volver a los 17.

4 comentarios:

Flavio Pigazzi dijo...

Muy lindo comentario, es un lujo tener nueva música de Fito.

Quizas deberiamos dejar de tomarle examen a nuestros mejores artistas, de convertirlos en idolos y a la vez cuestionarles todo, dejar de exigirles cosas y más cosas cada vez y tomarlos como lo que son: nuestros artistas, que más de una vez con su maravilloso genio han sido capaces de conmovernos, de emocionarnos, de regalarnos felicidad.

Somos nosotros los que estamos en deuda con ellos, los que tendriamos que devolverles algo por todo lo que nos regalan.

Gracias Fito !!!!

anahi dijo...

contando las horas que faltan. Muy buenas tus palabras.

anahi dijo...

todavia el disco de Paez no està en las diskerias...

Anónimo dijo...

Joya. El talento se tiene.Gracias por compatirlo. Los buenos gatos siempre caen de pie. Justo siento eso cuando abro un disco nuevo de Fito, demás de que tardo un poco más que el resto...... en la distancia... seguimos a Páez. también

Spinetta por Aznar

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar