Mostrando las entradas con la etiqueta spinetta. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta spinetta. Mostrar todas las entradas

13 de febrero de 2012

¿No ves que ya no somos chiquitos?

Por Mariano Del Mazo



Añadir leyenda

Así como las muertes de Luca Prodan, Miguel Abuelo y Federico Moura representaron el trágico portazo de la década del ’80, posiblemente la muerte de Spinetta también represente el fin de una etapa. Porque no sólo murió el autor de casi 300 canciones, muchas de ellas de las más bellas y originales que se hayan escrito en la Argentina. Murió una manera de mirar, una ética, una matriz. El portavoz de una serie de conceptos esgrimidos a través de una intuitiva claridad, que lo llevó a territorios inesperados.
Detengámonos sobre dos datos de sus primeros pasos. El hijo de un cantor de tangos de la clase media barrial de Belgrano le da indicaciones, a los 18 años, al prestigioso jazzista Rodolfo Alchourrón para el arreglo de cuerdas de “Laura va”, esa canción perfecta inspirada en “She’s Leaving Home” de Los Beatles. Algunos años después, en 1973, ese mismo músico que ya había pasado del beat porteño al heavy surreal de Pescado Rabioso publica un Manifiesto que plantea: “(...) El Rock no ha muerto. En todo caso, cierta estereotipación en los gustos de los músicos debería liberarse y alcanzar otra luz. El instinto muere en la muerte (...). Denuncio a los representantes y productores en general, y los merodeadores de éstos sin excepción, por indefinición ideológica y especulación comercial. Ya que éstos no se diferencian de los patrones de empresa que resultan explotadores de sus obreros”. Tenía 23 años.
En esos dos gestos está casi todo: el artista que buscó hacer un rock original, serio, argentino y a su vez permeable a la contracultura que aún respiraba en los Estados Unidos y Gran Bretaña (Spinetta adoraba a su padre y de hecho ponía en el arreglo de la canción el tango que mamó de niño, pero a su vez escribía, como Los Beatles, la historia de una chica que se va del hogar en busca de su propio camino, un clásico del hippismo), estaba formulando una postura filosófica de una vigencia desarmante. Por ese mismo año escribe el ya célebre “aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor. Mañana es mejor”.
Cumplió. Jamás especuló con la nostalgia. Dinamitó cada uno de los puentes al pasado y, a la manera –otra vez– beatle, no condescendió al éxito: al contrario, se complejizó y obligó a su público a seguirlo. No lo alcanzaron: en el segundo disco de Almendra le pedían “Muchacha”, en el primero de Pescado le pedían “Rutas argentinas”, en el primero de Invisible, “Blues de Cris”. Y así.
Esa conducta política, ideológica y estética fue la que cimentó un público de una lealtad lindante con el fundamentalismo, y que se mantuvo imperturbable desde que el rock era ghetto hasta ahora que se pasea por la Casa Rosada. Las redes sociales funcionan hoy como propaladora demencial de lo que ocurría en las revistas subte de los parques: Spinetta fue el gurú a salvo de las miserias del “sistema”. El siempre se corrió de ese intento paralizante; el humor lo salvó (“No soy el padre Lombardero del rock”).
Musicalmente era bestial, armónica y melódicamente, con el valor agregado de que dentro de esa grey más o menos marginal (no olvidar que nunca fue masivo, que no fue un gran vendedor de discos, que curtía un rock de paladar negro) cada uno tenía el Spinetta que buscaba. Su música condensó como un aleph múltiples y a veces antagónicas tendencias musicales. A trazos gruesos: el beat de Almendra, el rock y blues de Pescado, el jazz & pop de Invisible y Jade, el nervio acústico de Kamikaze, el tecno de Privé, el power trío de Los Socios del Desierto. La lírica también: de “Me gusta ese tajo” a “Sexo”, de “Muchacha” a “Cheques”, Spinetta rastrilló temáticas como un animal fantástico de mil cabezas que, no obstante, nunca perdía organicidad. Todo, siempre, sonó a Spinetta; todo suena honesto.
Añadir leyenda
La noche del 4 de diciembre de 2009 –cuando decidió reunir a sus bandas en Vélez en un maratón memorable– funcionó como el canto del cisne de esta ética & estética. Luis Alberto podría haber reunido sólo a Almendra, hacer una gira por todo el país y ganar mucho dinero. Pero prefirió el gesto grandioso, megalómano, inolvidable. A pesar de que el público quedó prendado en su propia nostalgia, para Luis fue otra cosa. Ahora lo podemos ver: fue su delicada despedida.
Decíamos: el 8 de febrero de 2012 terminó una época. Murió el creador de Artaud, un disco genial. Murió alguien que nos exigía, nos toreaba, nos hacía ir de chicos corriendo a los libros a ver quién fue, precisamente, Artaud o Van Gogh. Y que a su vez miraba hacia el futuro, aunque el futuro fuera el de “Yo quiero ver un tren”. Si hoy saliera Artaud, probablemente pasaría inadvertido: ¿quién se tomaría el trabajo de escucharlo de mínima diez veces, única manera de incorporar tanta belleza? Imposible: hay que twittear, revisar mails, escuchar el hit de Poncho.
La época que termina es la de un ideario musical setentista, de investigación y búsqueda. Una forma de mirar, una matriz que usaron todos: de Gustavo Cerati a Lisandro Aristimuño, de Fito Páez a Pez. Y es curioso: el dolor colectivo que se manifiesta de un modo genuino en la calle y en las redes sociales refiere a una tristeza difícil de explicar. Es que da la impresión de que este hombre tan hermoso y severo nos ha dejado solos. Una orfandad anunciada, que nunca “oímos en tiempo”. Como si nos hubiese susurrado a cada uno de nosotros, seres vulgares más o menos felices, más o menos mediocres, su verso “¿No ves que ya no somos chiquitos?”.
Al fin, su partida nos enfrenta con nuestra propia muerte.

24 de diciembre de 2011

La carta del Flaco

Luego de que un matutino porteño publicara que el músico Luis Alberto Spinetta sufre un "cáncer avanzado", el "Flaco" hizo pública una carta, a través de la cuenta de Twitter de sus hijos Dante y Catarina, en la que confirmó que desde julio lucha contra un cáncer de pulmón, pero aseguró: "Me encuentro muy bien, en pleno tratamiento hacia una curación definitiva". A continuación, la carta completa.



CARTA DE LUIS ALBERTO SPINETTA:
Buenos Aires Diciembre 23, 2011
Mi nombre es Luis Alberto Spinetta. Tengo 61 años y soy músico. Desde el mes de Julio sé que tengo cáncer de pulmón. Estoy muy cuidado por una familia amorosa, por los amigos del alma, y por los mejores médicos que tenemos en el país.
Ante el aluvión de información inexacta, quiero aclarar públicamente las condiciones de mi estado de salud. Me encuentro muy bien, en pleno tratamiento hacia una curación definitiva.
Quiero agradecer a todos por la buena onda que he recibido, y pedirles que no paniqueen, y no tomen en cuenta las noticias que han generado los buitres de turno. No tengo ninguna red social, ni Twitter, ni Facebook, etc, por lo tanto todo lo que lean al respecto es falso.
Pertenezco a Conduciendo a Conciencia, y les recuerdo que ahora en las fiestas, si van a conducir no deben beber.
Gracias. Los quiero mucho. Felices Fiestas.
Luis

23 de diciembre de 2011

Según un diario argentino Spinetta estaría grave

Reservado en estricta intimidad, la salud de Luis Alberto Spinetta (61) no está pasando por un buen momento. Según publica el diario MUY en su edición de hoy, el cantante estaría sufriendo un cáncer avanzado.
 
Las versiones indican que su médico personal le habría detectado un tumor avanzado en la zona abdominal, y su estado de salud hoy es muy grave.
 
Para sobreponerse a este difìcil momento, la familia habría acordado un pacto de silencio con el objetivo de mantener en calma a los miles de fans que tiene "El flaco".



http://www.mdzol.com/mdz/nota/350739-la-gravisima-enfermedad-del-flaco-spinetta/

5 de agosto de 2011

EL CASO SPINETTA

PIPO CIPOLATTI ADEMAS DE SER EL CAPO DE LOS TWIST Y EX MEJOR AMIGO DE CHARLY GARCIA, SUPO ESTAR A LA VANGUARDIA DEL HUMOR BIZARRO EN NEUSTRO PAÍS, AQUI UN FRAGMENTO DE SUS CAPACIDADES EN HACELO POR MÍ, UN DESTACADO PROGRAMA ROCANROLERO DE LA DECADA DEL 90 CONDUCIDO POR MARIO PERGOLINI.

7 de diciembre de 2010

Spinetta y Las Bandas Eternas

Spinetta presentó su caja. Es el registro, en tres CDs y tres DVDs, de su mega concierto del año pasado en Vélez, sobre sus “Bandas Eternas”.

Amigos, esta tocada es para los que están, y también para los que no están.” Sin más ceremonia, Luis Alberto Spinetta, acompañado por su banda actual (con cambio obligado de Matías Mendez por Nerina Nicotra -ausente con aviso- en el bajo) arrancó Canción de amor para Olga su mini concierto de presentación de la caja de tres CDs, tres DVDs y un libro, que condensa las casi seis horas de su histórico concierto del 4 de diciembre del año pasado, en el que el Flaco reunió a sus Bandas Eternas.

Antes de la aparición de Spinetta y sus músicos, por la pantalla de fondo del escenario pasaron muchos de los protagonistas de aquella noche, mientras algunos de ellos se miraban desde la planta alta de Niceto.

Rodolfo García, Lito Epumer, Machi Rufino, Pomo Lorenzo, Fito Páez, Black Amaya, Carlos Cutaia, Leo Sujatovich, Marcelo Torres fueron algunos de los compañeros del Flaco que se acercaron.

Pero, por si alguno de los agraciados que con la compra de su caja recibieron una entrada para el exclusivo show tenía la esperanza de asistir a una zapada para el recuerdo, el músico se encargó de echar por tierra la expectativa.

Relajado, como entre amigos, Spinetta paseó por su Pelusón Of Milk , por el Candombe Blues de Hugo Fattoruso y algunas perlas de su material más reciente, con destino final en Tu vuelo al fin . En el medio, Javier Malosetti se sumó para una versión de La herida de París con menos pirotecnia que antaño, pero con una secuencia de acordes imposibles.

Después, otra larga sucesión de fotos eternas de las bandas de Luis. Y a esperar por la caja, disponible desde el sábado en Mango’s Music, al precio de $490.

22 de diciembre de 2009

UN POCO DE LUZ - SPINETTA CON MARCHI


Cuando Sergio Marchi llamó a Luis Alberto Spinetta para charlar a propósito del libro sobre el rock post Cromañón en el que estaba trabajando, no sabía que el resultado iba a ser tanto más satisfactorio. Para su sorpresa, esa charla se transformó en una entrevista lúcida y sensible que funciona como perfecto epílogo al libro, con la que Spinetta rompe un silencio de doce años para repasar los cambios ocurridos en el rock desde los días de Almendra y Woodstock hasta el rock chabón.

Luis Alberto Spinetta se apasiona vehemente frente a la charla que acepta sostener para este libro. La idea es conversar sobre la evolución o no del público que ha seguido al rock nacional desde sus comienzos, los que lo encontraron a bordo de Almendra cuando los ‘60 llegaban a su fin. Desde hace unos doce años Spinetta hizo un corte con la prensa y sus declaraciones públicas han sido más bien escasas. Acepta hablar porque sabe que el tema de conversación puede ser mucho más amplio que la consigna que lo enuncia. A lo largo de una trayectoria que se encamina a los 40 años, la reputación artística y humana de Luis ha sido intachable. Es probable que parte del precio a pagar por esa actitud tenga que ver con su ausencia de los circuitos masivos, o que quizás ésa sea la forma de preservar en una conducta firme en tiempos en que cualquier recta pasa a ser curva.

Fue una conversación anterior que se produjo en el año 2001 la que sirvió de excusa para entrar en tema. Acababa de salir Silver sorgo, ese disco que abre con un tema que decía que “hay que impedir que juegues para el enemigo”. Era el segundo disco de una nueva etapa, iniciada con Los ojos, de un Spinetta reflexivo y tranquilo en lo musical, que contrastaba con el sonido volcánico y eléctrico de San Cristóforo. Ese cambio tan drástico fue motivado por una actitud que vio en el público. Lo decía con un humor agridulce: “Quizás ésa sea la música que más me gustaría tocar, pero cuando veo que se comienza a golpear en los recitales... No, flaco, no, tranquilizate y vení que toco lo que quieras”.
Luis Alberto esboza una sonrisa, pero se pone serio enseguida para ratificar el punto cuatro años más tarde.

“Sí, no te golpees mientras yo estoy tocando, no te lastimes. Yo que soy papá, cuando tocábamos con Los Socios del Desierto veía un pendejo de la edad de Valentino reventándose la cabeza contra otro, con un hilo de sangre en la cara, y ya no te daban ganas de tocar. Y a la vez son cosas de una juventud que se acostumbró a esa agresividad.”

- Era inaudito pensar en algo así cuando vos comenzaste con Almendra.
Pero después la sociedad argentina sufrió una mutación y una mutilación muy grande que creó generaciones de hijos de gente torturada y gente deshecha en calabozos, no nos olvidemos de eso. La Almendra de aquel entonces no sería la misma después de esa Almendra. Es una desfiguración del rostro.

- ¿Cómo recordás al público de los inicios?
El público no tenía distinciones de clase. Podía estar el loco que había conseguido pepas y que estaba viendo con los ojos inyectados en sueños. Y podía estar un flaco que venía de Morón, más “rollingón” de aspecto, con el lope bien largo escondido debajo de la campera, porque la cana se lo llevaba simplemente por ser negro y tener el pelo largo, que es lo que ocurre en todas las ciudades modernas. Podían convivir diferentes públicos. Ahora es como que se polarizó. Las masas van a ver a ciertas bandas que responden al llamado popular hirviente, con música que está sometida al hervor, caldeada por ese hervor popular, que es como una especie de piquete inoperante de la expresión rockera. El piquete no está en la certeza ni en la densidad de nuestras palabras, sino en aquella actitud convocatoria y sin poesía.

- ¿Se podría establecer una comparación entre el público que iba antes a recitales y el que asiste ahora?
Yo no tengo una manera de poder comparar el público, porque el que me va a ver a mí me ama. Me ama ahora y me ama antes porque es lo mismo. Pero siento que cambió en eso. Que los pibes más pobres van a ir a escuchar cumbia o música media reventada y otros van a ir a escuchar algo más fino. Que aunque no sea así en el distingo social, como si la música tuviera esos gorros, de alguna manera eso existe.

- Pero antes no existía...
No existía. La gente en general, ante el llamado creativo de tantos músicos que marcaron o estaban marcando a fuego a su generación, sintió el llamado de la libertad, por lo tanto se woodstockizó a la mate amargo, a la argentina. Comprendió que el llamado ese los unía en vez de separarlos y era una forma de mostrar el flower-power a la juventud. No te olvides que a la que encaró por el lado de la lucha política la destrozó la dictadura. Eso, que todavía no había sucedido, ya se anticipaba en gestos represivos muy importantes de la época de Onganía. Creo que la gente estaba más unida para escuchar música de todo tipo, sin tirarle nada al que no le gustaba.

- ¿Lo masivo tiene que ver con la decadencia del rock hoy?

En parte pasa; un genio masivo como Charly logra que la gente cante canciones con cierta complejidad, muy bellas: está en el límite de eso. La música verdaderamente masiva no tiene piedad de nosotros: es una música muy basada en vender discos, en el éxito comercial; algunos lo logran y otros no. Pero en general los que lo logran y vos sentís que la música es una porquería, es porque estaba pensando cómo mantenerse dentro de las reglas de lo que ya hicieron y no aprender un átomo, sino conquistar más ventas de discos. Conquistame poéticamente, quiero escuchar. Sentir que me dicen algo que me estremece el ser, que me corra un escalofrío como pasa con alguna canción de Fito, de Charly, de Cerati, de alguna gente creativa. Como cuando escuchás a Divididos zapar, cuando pasan cosas que se ponen densas porque la gente que está zapando funciona bien. O cuando escuchás otras músicas también, no necesariamente rock. Se te pone la piel de gallina, con cosas lindas. Yo vivo así. No puedo pedirle eso a la masividad.
Antes había un concepto claro.

- Y había una guerra que era “comercial vs. progresiva”.
Fue contra lo comercial y era una batalla ganada creativamente contra el producto arbitrariamente idiota, que es en lo que siempre se basó la industria discográfica. Hay mucho que es directamente idiota, y luego hay cosas idiotas de más calidad musical. Y no sé en qué puesto o en qué napa de esa estratificación, de esa coreografía de capas, de sedimentos culturales, está la música que sigue siendo como yo la quería ver cuando hacía Invisible, o con Rodolfo (García, baterista de Almendra) cuando pensábamos que escuchábamos esto y de golpe, Piazzolla; y después estábamos tocando (canta un riff de “Ana no duerme”) un arreglo de Almendra que era una mixtura. Estábamos inventando algo que surgía de nosotros. En parte es lo que sucede políticamente también. Nos cuesta convencernos de que es el alma que está en juego; es el alma con la que tomes las decisiones lo que lleva a sacar adelante la educación, la salud, la justicia. La imaginación es la herramienta para volar. No todo lo contrario: el hacinamiento y la actitud troglodita. Sonaste, eso no vuela ni con una turbina agarrada a cada brazo. Pasa eso políticamente. Si algún político inteligente ve eso... Pero sabemos que hay mucha gente que está tratando de hacer bien las cosas, pero también existen todos los otros que están en la rufa, la coima, la timba de la política. Y no hay otra porque está el hampa, el bajo hampa, la corrupción, la prostitución, el lavado. Todo sigue. Ventas ilegales de armas, todo sigue. Argentina es una frontera inmensa, un país divino, absolutamente fabuloso, nosotros somos los que estamos mal. Si los milicos hicieron eso, ¿qué querés que salga? ¿Una flor etérea como una mariposa creativa? ¿Qué querés que surja? Surge una mala onda profunda, que va a durar un tiempo. Es una herida que tiene que restañarse. Que cada uno trabaje para poner eso en orden y no confundir.

- Los artistas que hacen música lúcida ayudan a ordenar eso que decís.
Sí, pero después toda la pendejada sale masivamente a ver otra cosa y en definitiva la tendencia es otra, que es mucho más de tirarse para atriqui. Una cosa es que un genio como Maradona, que demostró que podía hacer los goles con la nariz, con cualquier cosa, haga un gol con la mano. Otra cosa es que todo un pueblo se dedique a transgredir la norma de todo y que eso sea la posta y ganarse el campeonato mundial. No, Maradona lo ganó, los boludos que usan eso hundieron el país con esa actitud de violar todos los convenios y todas las cosas. Termina en una bola de delincuencia; arrebatan la vida de la gente. ¿Pobreza? Es decir: mirá yo me quedo con una guita de acá... Es la misma actitud: yo hago el gol con la mano. ¡¡¡Está prohibido hacer goles con la mano!!! Maradona no necesitaba hacer el gol con la mano, porque después demostró que hacía un gol increíblemente mejor. Pero ésa es la habilidad de un Dios, no de un delincuente. Y eso es lo que la gente no entiende. Le gusta más la parte oscura de Maradona que la parte del genio iluminado. Me tiene podrido eso, me parece que la gente no sabe respetar a sus dioses.

- ¿No te parece que el rock se convirtió en esa cosa que detestábamos?
El fútbol también y es infinitamente más violento que el rock, que no tiene tanta rivalidad porque la música no está representada por tanteadores. En el fútbol, el alambrado separa a la gente de una tragedia, de un asesinato múltiple: descuartizarían al referí y al otro que cometió el penal que el referí no cobró. ¿Viste lo que es atrás de los arcos? Eso no es digno de lo que queríamos construir como sociedad.

-¿Cuándo comienza el rock a incorporar esos códigos de la tribuna de fútbol?
Lo que se me viene a la cabeza es la película Rollerball, con James Caan. Se trata de un deporte del futuro, en el que dos equipos tienen que encestar en unos agujeros una pelota cromada, pesadísima, como de bowling. Y se chocan a alta velocidad, no recuerdo si los persiguen como en motos, y los jugadores tienen que zafar de cosas con altísimo riesgo. Más como un circo romano que como un deporte en sí. Me parece que esa película tuvo muchísima influencia en la formación de tribunas babeantes de maldad.
Hay algo de rock, pan y circo; hay algo de nerónico en las estrellas de rock. Locos, muchas veces con creatividad, otras veces no, pero con una tendencia a la egolatría tremenda, capaces de sucumbir con su propio mundo. Hay varios ídolos del rock que demostraron todo eso, otros lo siguen demostrando. Otros que disfrutaban de la consideración de diablos se han apaciguado y pertenecen al establishment más codiciado de la más rancia casta adinerada. Yo veo, por ejemplo, que Bono ha ganado tanto dinero y tiene tanto poder personal que se entrega a la política. Y hace cosas para tratar de defender cosas que otros no harían. No quisiera meterme en nada de lo que él está resolviendo; prefiero no tener un mando y jamás meterme en nada así, no sé por qué, pero no me gusta ni con un catalejo. Con eso te quiero decir que para mí estar del otro lado significaba Magical Mystery Tour, y de ahí no pasé en mi manera de violentar las puertas de mis sentidos, por ejemplo. Que es la principal violencia: gente que toma merca y sale a matar o a buscar dinero matando gente.

- ¿Escuchaste algo de “rock chabón”?
No, es algo que a mí no me importa. Tengo bastante respeto por La Renga porque sé que son performers; a ellos les gusta tocar y sin acordeones, ni tumbadoras, ni música tropical. Los rescato porque son rockers y me gusta el cantante; siempre me gustó cómo toca la viola y cómo suena la banda. El material no me agrada demasiado, aunque algunas cosas tienen polenta. Pero también tienen polenta otras bandas como Los Piojos y otros más. A mí me gusta El Otro Yo. Me encantan porque tienen una actitud y están buscando algo. Con el lenguaje de la pendejada, con otras urgencias, bien de abajo, de barrio. Pero es gente pacífica, capaz de unirse por la paz para defender lo más sagrado.

- ¿Solamente por la desgracia que hemos sufrido como país se puede explicar la caída del rock en Argentina?
En la época de Almendra, la represión fue una cosa. Pero más tarde fue una matanza de gente, unos sucesos imborrables para nuestra historia. Por lo tanto la música se destroza, como se destrozó la piel, se destrozó la carne, el alma y la música. De ahí, surgidas de las resacas avefénicas de todo, surgieron estas cosas que sabemos que forman parte de una flor intensa, nutriente; de una misma lírica que ya llegará a otro apogeo de creencia. Es una fluctuación, como en la astronomía. Es una cresta y un desvanecimiento. En ese sentido no tiene la misma forma de onda que el cosmos. Pero sí que todo eso se recicla, que vuelve a sus fuentes y las pierde, una y otra vez. Ya desde hace muchos años el abuso del poder, como en el caso de la época de los gobiernos de facto, se dedicó a maltratar al pueblo por sobre todas las cosas; bombardearle la ciudad, o hacerle la maldad que sea, para defender a Cristo o lo que fuere. Eso hizo que apareciera gente de mala calaña. Que cuando tuvo poder para hacer hospitales y escuelas, hizo shoppings... Entonces, la gente se alimentó mal, la cagaron a palos, la torturaron y encima le dieron de comer caca. ¿Qué querés que surja?

- ¿Qué reflexión te merece lo sucedido en República Cromañón?
Es como la puerta 12 del fútbol. Ni la banda, ni los propietarios ni nadie iba a calcular que podía ocurrir una cosa así, tan dolorosa para todos. Nadie va a premeditar eso, ni a tener una idea delictiva. Pero la gente quiere ese pan y circo de la justicia también. Quiere un ajusticiado, quiere que rueden las cabezas. Pienso que es una vergüenza que Chabán se haya ido del lugar, aunque no lo considero un asesino. En mi deseo de que fuera justo todo, me da vergüenza que se haya ido y no se haya puesto él a hacerle respiración boca a boca a la gente. Sería distinto si lo hubiesen encontrado peleando.

- ¿Cómo es que a alguien que va a un recital de rock se le ocurre tirar una candela en un lugar cerrado?
Hay algo de cerebro infra alimentado, con padres torturados, al que ni sus abuelos ni sus tíos tuvieron tiempo para criarlo y darle polenta y fe después de esas pérdidas. Entonces, entre los desfasajes que podría tener, uno podría ser que piense que está bien tirar una bengala en un lugar cerrado. También pasó en Estados Unidos. Eso ya no es una cuestión de que se educaron en colegios pobres, pero como acá creo que somos más sensibles e inteligentes que en Estados Unidos, pese a ser mucho más pobres, no debería haber sucedido por la ignorancia de la gente. El problema es que acá sí sucedió por la ignorancia. Allá sucede porque ellos le ponen bengalas a todo. Pero acá que somos tranquilos, digamos, por decirlo así, la gente enciende bengalas en lugares cerrados donde hay cosas que pueden incendiarse y que van a traer problemas. Hay algo de cerebro infra alimentado, cultural y proteínicamente, en gente que como no tiene dónde dejar a los pendejos los deja en una guardería donde toca una banda de rock. Porque hay mil formas para que un pibe sea rockero, pero de esa manera lo van a odiar al rock. Porque se van a acordar de que se querían dormir y tenía un gasesito el bebé; y en vez de que la mamá lo escuchara, escuchaba el bajo. Eso es inconcebible. La gente que perdió bebés ahí no tiene que hacer causa criminal a nadie, al contrario: el Estado les tendría que hacer una causa. Por abandono de la criatura, como cuando alguien no alimenta a su hijo y lo meten preso. ¿Qué tenés que haber pensado para dejar una criatura en un baño? No se hace eso. ¿Quiénes son los culpables? Todos culpables y todos inocentes a la vez. Yo creo que el tipo que pone un lugar así y lo que dice Puerta de Emergencia, lo cierra con una cadena, ése está loco de remate y tiene que pagar porque eso sí es un crimen. Una puerta de emergencia es una puerta de emergencia. Después tiene que pagar toda la cadena de coimerío. Es una gran desgracia para una banda de rock. Yo como rockero estoy de luto con eso todavía. Por más que le digas a la gente, siempre hay algún idiota que avanza con la bengala: yo hago el gol con la mano. Sí, lo que pasa es que al transgredir algo, sucede una desgracia. No todos son goles. A veces son goles en contra con la mano.

Por Sergio Marchi

5 de diciembre de 2009

spinetta en vélez: el jardín de los presentes


A eso de las 22 horas, con una hora de demora de lo pactado originalmente, Luis Alberto Spinetta salió a escena. Primero agradeció a muchos de los músicos que tocaron con él durante su extensa trayectoria y que no pudieron ser de la partida de este concierto de sus Bandas eternas (Pedro Aznar, Frank Ojtersek, entre otros) y disculpándose ante los músicos que le gustan y que no serían versionados esa noche (Moris, Indio Solari, Andrés Calamaro y Hugo Fatorrusso, "el más grande talento que dio el Río de la Plata", fueron los más destacados). Y luego, con su banda actual y el bellísimo "Mi elemento", comenzó el recital.

Hubo dos segmentos bien marcados en el show, y cada uno de ellos contó con 25 canciones. En el primero, Spinetta repasó temas de Jade y de su trayectoria solista con multitud de invitados, se permitió hacer covers de gemas ajenas ("Mariposas de madera" de Miguel Abuelo sólo con su guitarra, "El rey lloró" de Litto Nebbia, "Adonde está la libertad" de Pappo con Juanse en voz). Las intervenciones de históricos tecladistas de Jade como Juan de Barrio, Diego Rappoport y Leo Sujatovich dieron un clima de intimidad casi inédito para un estadio de fútbol (más que nada los dos últimos que, acompañando a la casi desnuda voz del Flaco, brillaron con "Ella también", "Umbral", "Era de uranio" y "Vida siempre"). Fito Páez puso su piano al servicio de "Las cosas tienen movimiento" y "Asilo en tu corazón"; Gustavo Cerati cumplió "el sueño del pibe" (sic) al cantar "Té para tres" y "Bajan" y, tras una toma hip hop de "Necesito tu amor" de Manal con Dante y Leeva, una hermosa versión de "Filosofía barata y zapatos de goma" fue el preludio para la aparición de Charly García, con uno de los plenos de la noche: "Rezo por vos". Final de la primera mitad, en donde no faltaron los habituales diálogos con el público ("Flaco, ¡no te mueras nunca!". "Vos tampoco, porque si yo me muero, vas a necesitar un testigo") y las menciones a los músicos geniales que iban a ser parte de la escena, que de tanto repetirse por parte de Luis terminó siendo una suerte de guiños cómplice con la gente.

El segundo set comenzó con el recuerdo al desparecido Daniel Wirtz, y una formación de los Socios del Desierto ("Los socios de este concierto") con el original Marcelo Torres y Javier Malosetti en batería. Y luego,el Everest de la noche: Invisible. Spinetta, Machi y Pomo, o como un power trío puede sonar como una orquesta sinfónica, desafiar el paso del tiempo ("Lo que nos ocupa es esta abuela, la conciencia que regula el mundo" es una canción que parece compuesta hace sólo quince días, y supera las tres décadas), aplicar métricas imposibles ("Jugo de lúcima") y sensibilizar hasta a las piedras con crescendos explosivos ("Perdonado (Niño condenado)"). El final fue con Lito Epumer haciendo las veces de Tommy Gubitsch (quizás, el gran ausente de la jornada) y el "Amor de primavera" de Tanguito. Sin solución de continuidad, la reunión más festejada: la de Pescado Rabioso. Con David Lebón en guitarra y Guillermo Vadalá en bajo, "Poseído del alba" fue el comienzo soñado que muchos jamás pensábamos ver en nuestras vidas, seguido del "Hola dulce viento" de Lebón. En "Serpiente (viaja por la sal)" el diálogo a lo Genesis de las dos guitarras con el Hammond de Carlos Cutaia fue tan épico como marcaba la leyenda. "Me gusta ese tajo" tuvo a Bocón Frascino como invitado en viola, y el fin fue ni más ni menos que "Post crucifixión". Y, por último, Almendra. La comunión entre Del Guercio, Molinari, García y Spinetta es la de esos cuatro chicos de Belgrano que de buenas a primeras pintaron su aldea y, de paso, el mundo de todos los argentinos, al menos. ¿Cómo se explica, sino, el solo de Edelmiro en "Color humano", la voz de Emilio en "Fermín", el ataque de la batería de Rodolfo en "Hermano perro" o el arreglo vocal de "Muchacha ojos de papel" (dedicada a la mamá de Luis Alberto)? Sólo cuatro hombres que se conocen desde hace más de cuarenta años, con sus bondades, miserias, alegrías y tristezas, pueden lograr semejante grado de entendimiento mutuo.

Ricardo Mollo sumó su guitarra para "8 de octubre" (a beneficio de los chicos muertos en la tragedia de Santa Fe) y tres hitazos cerraron la fiesta: "Seguir viviendo sin tu amor", "Yo quiero ver un tren" y "No te alejes tanto de mí". Y, luego, la anécdota innecesaria: Spinetta haciendo mención a la portada de "una revista que nos solía gustar", en donde en su tapa, junto con Charly García, hay un primer plano de los rostro de ambos que oculta y oscurece la remera de Conduciendo a conciencia. "Para esa revista, fuck you. Quiero ver los deditos de todos levantados", dijo, invitar a todos los músicos participantes a saludar con la misma remera. La revista, claro, es Rolling Stone. Luis Alberto Spinetta es, sin lugar a ninguna duda, un genio de la música. Pero está claro que no debería opinar sobre la decisión editorial sobre cómo poner los títulos en la portada de una revista en la que, en dos notas, se hace mención a la campaña de la que su figura, junto a la de León Greco y el propio Mollo, la cara más destacada.

Por Pablo Strozza
FUENTE: ROLLING STONE

13 de noviembre de 2009

spinetta tocó con todos


Esto fue todo. Más, el 4 de diciembre." Y resulta que todo fue ni más ni menos que Invisible y Pescado Rabioso en el mismo escenario. Y fueron Luis Alberto Spinetta y Charly García cantando Rezo por vos. Y fueron aquellos viejos buenos tiempos resumidos en un par de canciones, como breve anticipo de lo que será el concierto de las Bandas Eternas del Flaco, en Vélez.
Spinetta está contento, y se le nota. Se abraza a Rodolfo García, Emilio del Guercio y Edelmiro Molinari, y habla de "la entrega total de los músicos". Y confiesa que cuando surgió la idea de recorrer en una noche sus 40 años de historia con la música titubeó. "Pero cuando me di cuenta del amor que nos guiaba reaccioné y decidí hacerlo", dice.El bar de San Telmo parece una convención del rock nacional. A un costado del escenario, David Lebón, Black Amaya, Leo Sujatovich, Machi, Pomo. Más acá, Bocón Frascino, Juan del Barrio, Marcelo Torres. Y hay más.

Almendra, Pescado, Invisible, Jade, Los socios del desierto. Bandas eternas que dejaron impresas en la memoria una lista interminable de canciones que marcaron a fuego a varias generaciones.
"Empezamos con 70 temas, que Luis me pasó para que los pase a guitarra y pueda, de ahí, sacar los que van al repertorio del concierto", cuenta Guillermo Vadalá, el "salvatore", que, sin pensarlo, será en la misma noche bajista de Pescado y guitarrista de Jade.Amor de primavera, con Pomo y Machi, Mañana o pasado y Me gusta ese tajo, con Carlos Cutaia, Lebón, Frascino y Amaya. Retoño, con su banda actual, y la tragedia de los chicos del colegio Ecos presente, como un estigma. Como una deuda. Eterna. "No, los temas que vamos a hacer no te los voy a decir", se ríe Machi. En cambio, sí cuenta que cuando algunos amigos le preguntaban si era cierto que el trío volvería a sonar en un escenario creía que era una locura. "Pero un día me llamó Luis Alberto y me di cuenta de que iba en serio. Y en el tiempo que estamos compartiendo me di cuenta de que la magia sigue estando, y de que la música que hicimos es buenísima", dice.Y Sujatovich asiente. "Luis Spinetta conserva en mi vida una vigencia total. Y este reencuentro es una felicidad muy grande. Luis está en un momento maravilloso de su vida, y compartirlo con él, y con mi familia es fantástico", señala. "Ahora sí", dice el Flaco, y encara la salida. Y entonces sí eso fue todo. Pero por suerte, en 20 días habrá más. Mucho más

FUENTE: CLARIN

31 de octubre de 2009

spinetta y sus bandas en velez

Luis Alberto Spinetta, uno de los máximos artistas del rock argentino, que el 4 de diciembre se dará el gusto de convocar por primera vez a un show propio en el estadio de Vélez junto a sus "bandas eternas", definió a este recital como "un sueño que me quiero dar".

   "Es una entrega total, es devolver el amor que la gente le puso a estas bandas y que perduró en el tiempo. Acá no hay réditos, el único rédito es la música y estoy decidido a disfrutar del show", dijo anoche El Flaco, en el marco de un encuentro con la prensa realizado en un teatro del barrio porteño de Villa Urquiza.

   "En enero cumplo 60 años y mi idea es poder ver este ciclo tan hermoso, donde el cariño que recibí es interminable", apuntó Spinetta en relación al show que promete ser "una noche irrepetible" y en la que hará un recorrido por 40 años de historia musical que lo reunirá con los músicos con quienes compartió Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade y Los Socios del Desierto.

   "Esta idea nace de Pablo Mangone, que es el productor del show. La música es tan eterna que es como la edad astronómica en relación a la edad de los años, pero ahora me siento firme para hacerlo, en 10 años no sé", destacó.

   Para lograr esas atmósferas, se unirá otra vez, entre otros, con Rodolfo García (que estaba presente en la sala), Emilio del Güercio, Edelmiro Molinari, Mono Fontana, Javier Malosetti, Marcelo Torres, algunos de los músicos que lo secundarán en sus excursiones estéticas, y a otros que también se sumarán aunque no participaron de esas experiencias.

   Spinetta habló con los periodistas luego de entonar solo, con su guitarra acústica, "8 de octubre", la fecha en que hace tres años ocurrió la tragedia del Colegio Ecos de Santa Fe y que el músico definió como "una ofrenda para los padres de las víctimas en esta causa interminable para mí".

   "Tengo una pena que es que la justicia no se hace cargo de una persona que no debió estar en un micro a la hora de una colisión, pasarse al otro carril salvando así su vida y mandando al cielo a un montón de pibes", subrayó el artista, vestido con la remera que lleva inscripta la frase "Conduciendo a conciencia", y en alusión al chofer Oscar Atamañuk, quien hoy fue absuelto tres años después de la tragedia.

   El artista también recordó a Mercedes Sosa, a quien definió como una cantora viajera. "A mi me hizo un regalo impresionante en diciembre del año pasado cuando grabé con ella «Barro tal vez», me tocó con su magia", dijo.

27 de octubre de 2009

40 años del flaco spinetta y sus "bandas eternas"


Luis Alberto Spinetta realizará un recorrido por todas las etapas de sus cuatro décadas de historia el viernes 4 de diciembre en el Estadio José Amalfitani de Vélez Sarsfield. Este martes brindará una conferencia de prensa para dar conocer los detalles del show.
El Flaco se presentará en Vélez acompañado por músicos de las formaciones que integró y también por artistas invitados.

Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade, Los Socios del Desierto y su período solista que nació a partir la edición de su álbum "Privé", son los diferentes estadíos musicales por los que atravesó desde sus inicios.

En el concierto que dará en Vélez, cuyas entradas pueden adquirirse a partir del lunes 26 de octubre, el cantante, guitarrista y compositor revivirá las canciones más significativas de una prolífica e intensa trayectoria.

El artista, que este año fue distinguido con el premio Gardel por su luminoso disco "Un mañana", desplegó un discurso estético siempre único y reconocible.

Nacido el 23 de enero de 1950 en el barrio de Belgrano, Spinetta fue construyendo sin prisa pero sin pausas un tránsito que ha servido para alumbrar, desde el rock argentino, una gran muestra de las posibilidades expresivas de la cultura hecha en este lado del mundo.

FUENTE: http://www.26noticias.com.ar/40-anos-del-flaco-spinetta-y-sus-bandas-eternas-98205.html

21 de septiembre de 2009

spinetta en velez


Si algo faltaba para completar el esquema de shows para este último tramo del año era el anuncio de un regreso a todo trapo de Luis Alberto Spinetta en un repaso de su historia musical.

Aunque aún ninguna productora lo confirmó, el 4 de diciembre el Flaco Spinetta festejaría sus cuarenta años de carrera discográfica (en coincidencia con el aniversario del primer álbum de Almendra), con un gran show en el estadio de Vélez, en el que recorrería toda su carrera, acompañado por una gran cantidad de músicos invitados. El recorrido iría desde su actual tiempo solista hacia atrás, pasando por las distintas bandas que formó.

Podemos soñar entonces con ver en el escenario de Liniers la reunión de Invisible, Pescado Rabioso y sí, los cuatro integrantes de Almendra. A cruzar los dedos.

21 de julio de 2009

el flaco spinetta dio cátedra en el libertador

"El Flaco" ofreció un concierto extenso, en el que bajó línea para manejar mejor y se refirió a su "quintaesencia".
Germán Arrascaeta
De nuestra Redacción
garrascaeta@lavozdelinterior.com.ar

Antes que nada, o mejor dicho después de abrazar la ovación de bienvenida, Spinetta, Luis Alberto Spinetta, presentó a sus músicos y se asumió como el conductor de la formación. E inmediatamente agregó que es un conductor a conciencia, que si chupa, no maneja. Así, enlazó su rol artístico con la campaña que lo desvela, que busca por todos los medios que los argentinos tengan cultura vial y valoren el placer de estar vivos.

Imposible medir la eficacia del recurso, pero nunca está de más un consejo expresado desde lo más profundo del ser.

Claro que para buscar reacciones trascendentales y sembrar algo, Spinetta tiene a su obra como credencial de acceso.

Con la formación con la que trabaja últimamente (la bajista Nerina Nicotra, el baterista Sergio Verdinelli, y el tecladista Claudio Cardone), Spinetta actuó el domingo en el Teatro del Libertador para confirmar la insularidad de su arte, donde prevalece la imperiosa necesidad de una plena transformación espiritual por sobre la mundano mandamiento de entretener.

En este caso, la pretensión fue presentar su disco Un mañana, una obra a la que le sienta de maravillas este grupo de acompañamiento de jazz rock reposado que, si bien es un relojito, parece haberse estacionado, estandarizado. Las eventuales participaciones del guitarrista Baltazar Comotto (uno de los violeros estrella invitados a Un mañana; el mismo que respeta los solos de Skay en los directos del Indio Solari) certificaron la aseveración. Comotto inyectó la performance y le ofreció otros bríos.

No para minorías. Un mañana se revisó en el promedio de un concierto en el que no hubo lugar para que los que se jactan de “spinettólogos” digan “ahh, este es…”. Sucede que Luis antecedió cada canción con el blanqueo de su título, acaso asumiéndose como un artista ya no reservado para minorías cultas y “avivadas” sólo por tener acceso a su información. Bien que hizo.

De Un mañana se interpretó un alto porcentaje. Se oyeron La mendiga (tiene el giro tanguero “silba y yira, alguien en Balvanera”), No quiere decir (con cierta reivindicación de la derrota), Tu vuelo al fin (con un crescendo rockero avalado por Comotto), Despierta en la brisa (con motivo principal guiado por una acústica), el epiléptico Preso ventanilla. También pasaron la elaborada suite Canción de amor para Olga y el remanso de Para soñar. Renglón aparte para Mi elemento, que fue presentada con un Spinetta poniendo énfasis en la palabra “quintaesencia”, como queriendo comunicar que ella lo resume todo en su vida. Y para colmo, la letra dice “tan sólo estando así contigo, veo mi elemento”. Tras esta interpretación, sólo queda pensar que fue sacado de contexto el Spinetta que exigió meter bala al ser consultado por la pena de muerte.

Con la vista al frente. Para algunos pareció excesivo este regodeo de Luis por el tramo final de su obra (en rigor, lo excesivo fue el solo de Claudio Cardone), pero la presentación de un disco debería ser lo que fue el show del domingo: la reivindicación de mirar hacia adelante desde el presente por sobre el gesto pueril de anclarse en los grandes éxitos. ¿Cuál fue el complemento? Dos temas del Jade más acorde al pulso del grupo actual, que es el de Los niños que escriben en el cielo. El show abrió con Un viento celeste y se fue acercando al final con La herida de París, ambos temas de esa obra suprema del jazz canción. También se tocaron dos temas de La La La (del disco que Luis compartió con Fito Páez se aireó Todos estos años de gente y Asilo en tu corazón) y otros tantos del Pan, el ayer de Un mañana (Proserpina y Cabecita calesita). Aun cuando su cancionero es inconmensurable y bello, Spinetta suele interpretar obras de terceros. En este caso, afrontó La guitarra, el poema de Yupanqui musicalizado por León Gieco. El nombre de Gieco reapareció en una colaboración con “el Flaco” llamada 8 de octubre. La canción, con letra de León y música de Luis, alude al día en que fallecieron nueve alumnos de 15 años y una profesora del colegio Ecos, al ser atropellados por camioneros alcoholizados.

Y hubo más: un cierre estimulante con No te alejes tanto de mí y Rutas argentinas; y un espeluznante pasaje de teclados y vos para recrear de A Starosta, el idiota. Demasiada buena música para la perpetua veda de buena música de hoy, en la que la gripe no tiene nada que ver. Y que siga la melodía.

Nuevo show

Como las entradas para el concierto del domingo se agotaron, se agregó una segunda función para el lunes próximo, 3 de agosto. Será a las 21.30 en el Teatro del Libertador. Las entradas están en venta en la boletería del teatro, Vélez Sársfield 365

FUENTE: http://www.lavoz.com.ar/09/07/21/secciones/espectaculos/nota.asp?nota_id=535663

17 de julio de 2009

el silencio de los corderos

Por Enrique Symns
Schopenhauer fue quien planteó con más firmeza la pregunta sobre el significado de “la multitud” y lo multitudinario. La multitud no es nadie. En la multitud no hay nadie. La multitud ni siquiera habla, es hablada. Y por tanto lo que hay dentro de ella es una nada ruidosa.

Estoy convencido de que los hombres no somos semejantes. Somos tan diferentes como lo son nuestras huellas digitales o nuestro ADN. Cualquiera de los discursos sociales que nos convoque a la semejanza será sospechosamente manipulador y en algunos casos, fascista.

Lo que resulta evidente es que en los oscuros tiempos en los que prevalece lo multitudinario, la individualidad se extingue y las voces del misterio se ocultan en la oscuridad que generan las creencias masivas. Hace unos años lo anunció el filósofo Theodorov: “Nunca como hoy la palabra estuvo tan prohibida”·

En el transcurso de esta década, escuché en todas las conversaciones que me merodeaban un signo desesperante: todo lo que se hablaba era una descarada publicidad del silencio. Hablar es empezar de nuevo, es subvertir lo que dijimos ayer. Lo que escuché, en cambio, era un silencio aterrador, cómplice de un complot globalizador.

En el presente, casi todas las conversaciones que escucho sólo denuncian su miedo a hablar. Nadie dice nada. O todos se apuran para manifestarse arrepentidos. Es la más compleja conjura de los necios que puede describirse. Los argentinos nos hemos convertido en diseños ejemplares del hombre “sujetado” que describió Hobbes. Pensar se parece más a saber preguntar que a responder memoriosamente lo que ya sabes. Si tienes tu respuesta, entonces no estás pensando.

Michel Houellebeck coloca una frase asombrosa en el comienzo de uno de sus libros, una frase que ilumina el abismo de la ignorancia que nos aprisiona. Dice: “¿Qué es lo primero que hace una rata inteligente cuando se despierta?… Husmea”. Cuando dejas de husmear, te transformas en un militante de tus creencias.

Estoy convencido de que fuera de Engels y de Trotsky, la izquierda jamás pensó. El pensador no busca soluciones. Sabe que no las hay. El marxismo y, sobre todo, el trotskismo, fueron religiones que intentaron “salvar al hombre”. La militancia fue siempre una palabra muy sospechosa: el verbo militar coincide con el sustantivo militar.

Pero ese silencio vergonzante no se ubica solamente en la geografía del discurso de la clase media. Está expresada con mayor vigor en las poesías y en las canciones del rock nacional. Hasta fines del siglo pasado, no era tan visible como hoy el rumbo que ha tomado la poesía y las letras del rock.

Los grandes poetas y los grandes letristas del rock (Charles Bukowski, Raymond Carver, Roberto Bolaño, Lou Reed, Leonard Cohen, Tom Waits) usan sus estrofas para narrar las vicisitudes del mundo. No están persiguiendo ciertas rimas o ciertos hallazgos gramaticales.

En sus letras el mundo nos surge. Hasta se siente el aroma de esa desdicha en que consiste existir, las calles del mundo se sienten visitadas por esas voces. Ninguno de esos tipos que mencioné parece estar alojado en el salón de vanidades de los triunfadores. Si no vas a contarme nada, no me hables. No me interesan los frívolos vericuetos de tu alma ni los emocionados reclamos de una vida mejor.

¿Cuándo comenzamos a percibir la inmunda borrachera de letras que convocaban a la argentinidad y al festejo de la muerte del alma? ¿Fue solamente responsabilidad de Santaolalla y su aclamada capacidad de transformar un disco inteligente en una hamburguesa exitosa? ¿Nos dimos cuenta al sentir náuseas cuando nos embadurnábamos con esa melaza musical de Bersuit, Los Piojos o La Renga ubicada a miles años luz del más talentoso disco jamás escuchado en castellano: Artaud, de Luis Alberto Spinetta?
Dos enfermedades acosan a los compositores argentinos: la mediocridad de todas sus composiciones y la carencia irremediable de talento para componer discos conceptuales, escapado de esa celda de cancioncillas exitosas en la que se encuentran aprisionados.

Sin embargo, muchos de nosotros seguimos aguardando el advenimiento de los poetas. La aparición violenta y lacerante de una voz que surja de los abismos para resignificarnos. Mientras tanto, nos encontramos sumergidos en esta empalagosa ciénaga de música repulsiva.

FUENTE: http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=11987
FUENTE: http://www.taringa.net/posts/info/2438568/Enrique-Symns:-Art%C3%ADculos-en-el-diario-Critica_.html

6 de junio de 2009

Spinetta En Paraguay

Después de 20 años de su ultima presentación, vuelve a Paraguay Luis Alberto Spinetta. En un único show, Spinetta realizará una recorrida por su extenso repertorio donde interpretará sus grandes clásicos en un show especialmente preparado para esta ocasión. En la oportunidad, el Flaco estará acompañado por su compañero y escudero de los últimos años: el excelente pianista y arreglador rosarino Claudio Cardone.

La presentación del artista es mediante la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción, en el marco de Asunción Capital de la Cultura Americana 2009.

La presentación del Flaco será el lunes 8 de junio en el Teatro Municipal de Asunción.

Spinetta, el Flaco, es un clásico, desde siempre, más allá del nombre de sus proyectos o la formalidad estética.

Oficiará en esa noche como grupo telonero, Neine Heisecke y Los Perros de la Calle Luna.

FUENTE: http://www.neike.com.py/articulo.php?id=18096

16 de mayo de 2009

Desmienten El Supuesto Rechazo De Spinetta A Versionar El Himno


Según trascendidos, el músico se habría negado por considerar que los versos agregados, de la versión original, responden a un “himno de guerra”. Ante la consulta de Terra, los agentes de prensa del proyecto desmintieron la versión y dijeron que Spinetta no fue convocado para el proyecto.
Luis Alberto Spinetta se habría negado a interpretar una renovada versión del Himno Nacional por considerar que su letra es un "himno de guerra", según informa NA.
Sin embargo, la responsable de prensa detrás del proyecto indicó a Terra que la versión es falsa, y que Spinetta ni siquiera fue convocado a participar del proyecto.
La iniciativa citada está a cargo del músico Lito Vitale e incluye una serie de versiones sobre temas patrios que se pretende presentar el 24 de mayo próximo en el Obelisco, en el marco del acto que marcará el inicio de los festejos por el Bicentenario.
Según trascendidos que toma NA, la negativa de Spinetta obedecería al agregado de las estrofas iniciales del himno, de marcado tono bélico para con el reino español.
La primera versión del Himno, que fue adoptado como símbolo patrio en la Asamblea de 1813, era mucho más extensa que la actual.
Las estrofas que se eliminaron hacían alusión a la guerra por la independencia de España: "El clarín de la guerra cual trueno / En los campos del Sud resonó; / Buenos Aires se pone a la frente / De los pueblos de la ínclita Unión, / Y con brazos robustos desgarran / Al ibérico altivo León".
Lito Vitale produjo y grabó remozadas versiones de canciones patrias interpretadas por diversos artistas con motivo del Bicentenario.
Entre esas nuevas versiones se cuentan "El Himno a Sarmiento", interpretado por Kevin Johansen y el cantante de cumbia villera Pablo Lescano; "Mi bandera", por Juan Carlos Baglietto y el grupo No lo Soporto, y "El himno a San Martín" realizado por Emme (la hija de Vitale) y Mike Amigorena (protagonista de "Los exitosos Pells").
Otras temas son el "Saludo a la bandera", cantado por Hilda Lizarazu y Diego Frenkel; "La marcha de San Lorenzo", en versión de Alejandro Lerner, el conjunto Los Tipitos y Andrea Álvarez, y"Aurora" por Patricia Sosa y Roberto Pandolfo.
Las versiones de las canciones patrias se podrán bajar en el sitio: www.bicentenariociudad.gov.ar.

FUENTE:; http://www.terra.com.ar/canales/musica/200/200072.html

9 de marzo de 2009

Spinetta y la Pena de Muerte


"El que mata tiene que morir". Las mediáticas declaraciones que disparó Susana Gimenez luego del asesinato de Gustavo Lanzavechhia, su asistente, encendieron una polémica a la que se sumaron varios famosos de uno y otro lado: Sandro , Cacho Castaña, Pergolini y hasta Guillote Coppola dijo lo suyo sobre el tema.

Y hoy le tocó a Luis Alberto Spinetta durante una entrevista con Ernesto Tenembaum en Primera Mañana , el programa matutino de Radio Mitre. El Flaco tomó la palabra y entre otras cosas dijo:

"Una parte que es justa y que la sangre hierve dice ’peguenle un tiro en la cabeza a todos estos hijos de puta’. Y otra parte dice, ‘bueno pero yo no lo hago, lo hace un organismo’. Y una vez más, como en la historia, todos quieren castigar pero no se quieren manchar con sangre. Este es un dilema que vivo últimamente".

"La gente que mata o les roba a los ancianos, cadena perpetua como mínimo. A los violadores de niños, realmente, no los podrías mandar a ningún lado. Entramos en la zona de Guantánamo, del Guantánamo que está dentro de nuestro ser. Queremos una pena que prácticamente sea morir, peor que morir".

"Para mi las expresiones de ‘maten de un tiro a estos guachos’ es genuino. Pero pienso que yo no iría a matarlos, que lo haga otro por las dudas. Si me tocara de cerca no sé qué haría. Hay una parte en la que realmente habría que aplicar una justicia de los extremos políticos: te cortan los los brazos, te dan con un hacha donde sea, te linchan en público, no sé. Es talibán matar así, por matar, genera un fundamentalismo. La decisión de decir ´aprobemos la pena de muerte´ es un fundamentalismo, y uno no quiere caer en eso, quiere algo humanístico".

"¿Como puede ser que mandemos a la silla eléctrica a un individuo que mata a una pareja para robarle el auto y no estén muertos los tipos que mataron a 30 mil?".

"Te sube la tanada y vos querés justicia por mano propia. Es algo adentro mío que yo, te digo honestamente, no estoy a favor de la pena de muerte, pero a alguna gente habría que pegarle un tiro en la cabeza, eso no me lo saca nadie de la cabeza ".

20 de febrero de 2009

Spinetta Llega a la Plaza de la Casa


Una mágica fusión de lo audiovisual, el teatro, la danza, la música, las artes urbanas, acrobacias aéreas, en una gran intervención urbana que llenará de vida y luz la fachada de la casa de todos los santafesinos.
Como parte de esta propuesta cultural el sábado 21 de febrero en la Plaza 25 de mayo (frente a Casa de Gobierno) se dibujarán las "Rutas Argentinas" con el recital gratuito de Luis Alberto Spinetta.

También subirá al escenario la banda local "Sonido Lila"; y recorrerán el lugar Chemiguitos, Divercirco y Gustavo Núñez.

Además se podrá disfrutar de un microcine al aire libre con proyecciones de documentales y cortos, grupos de Hip Hop, feria de diseño, representaciones teatrales, y diseño gráfico a través de creación de stencils, graffitis y nuevas señales vinculadas a la temática.

"Conduciendo con responsabilidad"

En esta oportunidad, "La Plaza de la Casa" será por unas horas un circuito interactivo para conocer, comprender, y a través de los vínculos y el encuentro con el otro poder seguir cambiando la preocupante realidad que vivimos.

La puesta propone conocer desde la diversión y el entretenimiento, con la participación activa de todos los que se acerquen, llenando la manzana de instalaciones plásticas y performances temáticas acerca de la conducción responsable, y puestas lúdicas entre padres e hijos, con vínculos y enseñanzas mutuas.

En esta oportunidad se contará también con el apoyo de la Municipalidad de Santa Fe y la Agencia Provincial de Seguridad Vial del Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado Provincial.

Cabe destacar que estarán acompañándonos familiares y amigos de las víctimas de la tragedia ocurrida hace dos años en una de las rutas santafesinas, en donde perdieron la vida 10 personas, 9 de ellos estudiantes secundarios de la ciudad de Buenos Aires. Esta ONG (www.tragediadesantafe.com.ar) viene llevando a cabo intensamente la campaña "Conduciendo a Conciencia" en la lucha por una Ley de Seguridad Vial Integral, sumando firmas a través de su petitorio por todo el país. El mismo estará disponible el próximo sábado en la Plaza para todos aquellos que deseen adherir a la causa.

Luis Alberto Spinetta

Comenzó tocando en grupos de colegio, como el que luego sería Almendra, formado en 1967. Junto a Emilio del Guercio, Edelmiro Molinari y Rodolfo García grabaría 2 discos para luego separarse hasta 1980, cuando se produjo el reencuentro y el registro de otros 3 LPs, dos de ellos en vivo.

Su debut solista tuvo lugar en 1971, tras la disolución de Almendra, titulado "La búsqueda de la estrella". Su siguiente proyecto grupal fue el trío Pescado Rabioso, que duró solamente dos años y editó cuatro discos, aunque "Artaud" (1973) en realidad corresponde a Spinetta solista.

"A 18 minutos del sol" (1977) fue su siguiente disco que grabó junto a la Banda Spinetta, integrada por músicos de jazz. Con este grupo se presentó hasta 1979, cuando organizaron la primera reunión de Almendra. Al año siguiente viajó a Estados Unidos para registrar un disco en inglés, titulado "Only love can sustain", y participó de la segunda reunión de Almendra.

Con un estilo de composición más complejo armó Spinetta-Jade. Cuatro discos quedaron de esta agrupación, que tuvo su mayor inconveniente la dedicación de Spinetta a su carrera solista. "Kamikaze" (1982) es un álbum acústico que no fue reconocido por la crítica y el público como realmente lo merecía. En cambio "Mondo di cromo" (1983) retorna al estilo eléctrico y fue presentado con "Bajo Belgrano", tercer álbum de Jade.

Para 1985 estaba previsto un disco a dúo con Charly García, pero únicamente se llegó a registrar el tema "Rezo por vos", incluido en "Privé" el siguiente álbum de Luis Alberto, que incluye también "No seas fanática", con León Gieco. El proyecto que sí se concretó fue "La la la" (1986), una placa con Fito Páez que despertó gran expectativa pero no terminó de convencer.

Tras dos años de silencio, Spinetta salió nuevamente con "Téster de violencia" (1988), «el primer álbum relativamente conceptual en mucho tiempo. Diría que desde "Durazno sangrando" (el disco de Invisible de 1975) que no puedo conceptualizar varios temas y ponerlos todos al servicio de una misma temática, si bien cada álbum pareciera tener su unidad interna... La unidad de "Téster..." es el sentido de qué somos. Nuestro mismo organismo, nuestro cuerpo, es nuestra única forma de delirar o de poner los pies en la tierra», reflexiona el autor (G.Guerrero, pág 198-199). El álbum fue el mejor del año, según el Sí de Clarín, y el tema "El mono tremendo" ganó en su rubro.

Editó luego "Don Lucero" (1989), también seleccionado como Mejor Disco, al igual que el tema "Fina ropa blanca". En 1990 llegó el primer disco en vivo de Spinetta solista: "Exactas", grabado en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

Por tercera vez en cuatro años, Spinetta compuso el Mejor Disco del Año, "Pelusón of milk" (1991) y la Mejor Canción, "Seguir viviendo sin tu amor". Este disco «llevó mucho tiempo -cuenta-, porque hice todo solo. Hay algunas intervenciones de músicos de mi banda, pero lo hice casi todo yo. "Pelusón" se parece a Spinetta de entrecasa... Hay canciones acústicas, las melodías son frescas, tiene una buena selección de material... Como para que sea entendido» (Humor 302, noviembre de 1991).

En 1994 compuso la banda de sonido de la película "Fuego Gris", dirigida por Pablo César, para luego dedicarse a Los Socios del Desierto, un trío integrado además por Daniel "Tuerto" Wirzt (batería) y Marcelo Torres (bajo). Al frente de esta agrupación realizó una minigira nacional y tocó en el teatro Opera, en el Mejor Show del Año, según las encuestas. En marzo de 1996 saldó lo que él mismo calificó de «una vieja deuda con el público»: tocar gratis y al aire libre, en los bosques de Palermo.

Luego de varios años y peleas con las compañías discográficas, Spinetta editó un disco doble, titulado simplemente "Spinetta y los Socios del Desierto", con los temas que ya había presentado en vivo. Con una gráfica excepcional, este CD alcanzó rápidamente el tope de los charts.

"Silver sorgo" (2001) significa el regreso de Spinetta al disco después de años de silencio y varias recopilaciones. Contiene 12 temas que comenzó a componer en 1998 ("Cine de atrás"). Este material fue presentado en vivo a fines de año, y registrado en vivo para el disco "Argentina Sorgo Films Presenta: Spinetta Obras" (2002).

Con "Para los árboles" (2003), Spinetta regresa a los teclados, a los pasajes instrumentales y coquetea con lo electrónico, para homenajear a las bellezas de la Naturaleza más allá de la mirada humana.

Camalotus, un EP de cuatro temas, fue presentado en un minirecital en la FM Rock and Pop. Está integrado por tres creaciones inéditas: "Cristantelmo" -de la película "Flores de septiembre"-, "Buenos Aires alma de piedra" y "Nelly, no me mientas". Además, hay un remix de "Agua de la miseria" (primer corte del álbum de 2002 "Para los árboles"), a cargo de Rafael Aracaute. Además, viene acompañado por un DVD con los videoclips "Correr frente a tí", "El enemigo" y "Tonta luz", dirigidos por Eduardo Martí.

Luego de dos años sin estrenos "Un mañana" se presentó a mediados de 2008 con un arte de tapa fuera de lo común: un paralelogramo que recuerda el histórico "Artaud" del '73. Grabado en el estudio "La diosa salvaje" en una cinta analógica con la banda tocando en vivo, "a la antigua", la producción artística fue del propio Luis.

Fuente: http://www.sinmordaza.com/noticia.php?id_noticia=65863

5 de febrero de 2009

Spinetta Actuará En Venado Tuerto


Una de las máximas figuras del rock nacional de todos los tiempos, Luis Alberto Spinetta, actuará en esta ciudad el viernes 20 de febrero, tal las gestiones conjuntas entre el Ministerio de Innovación y Cultura provincial y el área de Cultura municipal.
Spinetta actuará en el parque España de Rosario el 13 del mismo mes y una semana después tocará en Venado con su banda, con entrada libre y gratuita. Resta definir cuál es el escenario, aunque las expectativas más firmes se centran en el Velódromo del Parque Municipal Belgrano o bien plaza San Martín. También deberá confirmarse si la actuación de Spinetta contará con bandas soporte de la ciudad o la zona.
Spinetta formó parte de bandas como Almendra, Pescado Rabioso e Invisible, y tras una etapa de fusión con Spinetta Jade inició un largo recorrido como solista, sólo interrumpido por el power trío Los Socios del Desierto. Formó parte de una de sus bandas el baterista venadense Jota Morelli, a quien invitó a subir al escenario en su última actuación local en el estadio del Club Centenario.

Fuente: http://www.rufinoweb.com.ar/informacion.asp?idq=19471

Spinetta, Extendido


Sale a la venta una edición especial de Un mañana, su último LP, con videos varios y mucho material extra. Más información en: 10Música.com

Buenas novedades para los fans de Luis Alberto Spinetta y coleccionistas en general: Un mañana, el último disco de estudio lanzado por el ex Pescado Rabioso, tiene ahora una edición de lujo con más material.

Presentada en una caja con un diseño exclusivo, la nueva edición del LP contiene un DVD con video clips y demás material extra. Además, incluye el video clip de un tema inédito, llamado Farol de amor, que sólo puede encontrarse en ésta edición.

El disco fue grabado en el estudio La diosa salvaje sin sobregrabaciones y en formato analógico, junto al equipo que desde hace varios años acompaña al cantautor.

Más información y el video de "Preso ventanilla" en: 10Música.com

Fuente: http://www.infobae.com/

Spinetta por Aznar

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar