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25 de abril de 2011

Un año con toda la confianza

Sebastián Esposito 
LA NACION
Se entusiasma Fito Páez con su nuevo proyecto compartido con Leo Sujatovich, Canciones para aliens , pero antes de zambullirse por entero en él, quiere cerrar la etapa de Confiá . El sábado que viene, en el Club GEBA, y a un año exacto de su presentación en Rosario, se despedirá del disco con el que vivió días tan felices como esa presentación para la historia en la 9 de Julio, en los festejos por el Bicentenario argentino.
"Se termina un ciclo y es como el cierre de filmación de una película, que se hace con una fiesta -comenta Páez-. Llegamos hasta acá y ahora vamos a empezar otro proyecto. Después las canciones seguirán viviendo, incluso en los shows, pero es un grupo de músicos, técnicos y empresarios que estuvo trabajando en el ciclo y siempre me gusta cerrarlo con un show para el público y para ellos. La gira no siempre termina en Buenos Aires, pero sí esta vez."
Relajado, sonriente, feliz, en su casa luminosa, amplia y acogedora, Páez habla de música y de cine, dos disciplinas que lo apasionan y se aleja definitivamente del "Síndrome Bono", ese que afecta al artista opinólogo. "Aprendí a callarme la boca y a no hablar de cosas que no sé, pero es complejo el lugar de Bono. El es un cantante superior, después, el riesgo que corre una figura como él es caer en el lugar mesiánico, el trazo grueso, pero, por otro lado, pensás que siempre hay alguien así y está bueno que sea él, un artista sólido, con una obra luminosa. En un sentido, me acerco a él, pero es una decisión de cada uno. Yo me di cuenta de que abrí la boca de más y también hay que decirlo, en la época de El amor desp ués del amor y Circo Beat era la única figurita que había, y yo muy joven y muy inexperto no sabía lo que estaba haciendo. Después los años te ponen en tu lugar."
Mientras el fotógrafo se enamora de un ambiente que huele a estudio, con libros, discos y un afiche de Blow Up (Michelangelo Antonioni) que parece vigilar de cerca a un sofá tan rojo como la remera que el dueño de casa lleva puesta, Páez y Sujatovich zapan un rato en el living, piano de por medio. Se divierten, se entusiasman y el pianista deja la casa con una sonrisa parecida a la que Fito mantendrá durante toda la charla. La luz otoñal entra por la ventana, igual que el canto de unos pajaritos felices en una tarde en la que el barrio de Recoleta luce ajeno al caos citadino.
"Con Leo estamos armando un disco con música de otros autores que se va a llamar Canciones para aliens ", dispara la noticia Fito, y dejamos que se explaye. "Son las canciones que mandaríamos al espacio para que las escuchen allí. Vamos a ir desde Víctor Jara hasta Jacques Brel; desde Chico Buarque hasta Stevie Wonder o de Charly García a Serrat."
Y por qué no. Canciones clásicas que sobreviven a cualquier temporal y que coinciden en el ojo clínico de estos dos músicos. "El problema va a ser cómo hacer que el álbum suene a un álbum. Sería como encarar la dirección de arte en una película. Estamos cerca, en un mes empezamos a grabar."
-Pienso en Lágrimas negras, de Bebo y Cigala, claro que ese proyecto tenía un respaldo discográfico muy importante.
-Esto no, esto salió de una casualidad absoluta. Leo estaba produciendo un álbum de boleros para una ONG y llamó a varios colegas para que canten. A mí me tocó "Esta tarde vi llover", de Manzanero. Fui a su estudio, estuve una horita ahí y al mes me mandó la mezcla por MP3. Creo que yo estaba en México y quedé muy sorprendido por lo sencillo que había resultado todo. Lo llamé al toque, y le dije: «Leo, hagamos un álbum, agarremos todas las músicas del mundo que nos gusten». Se entusiasmó y nos pusimos a trabajar. Y salió así, del entusiasmo que nos dio a los dos y de empezar a ver que nos interesan las mismas cosas.
-¿Es sencillo dejar al autor de lado? Porque en los últimos cinco años sacaste cinco discos con temas propios.
-Y tengo dos álbumes terminados que no edité, ya mezclados y masterizados. Más allá de eso, me gusta reunirme con otros músicos, como lo hice con [Gerardo] Gandini, con Luis Alberto [Spinetta], incluso con [Joaquín] Sabina. Me gusta salir un poco de mi mirada y eso me da la posibilidad de estudiar a otros autores, ver más en fino cómo arma [Chico] Buarque el texto, que es una joya, porque cambió la historia de la música popular americana.
-¿De qué se tratan esos dos discos terminados?
-Uno es El sacrificio , que ya tiene varios años, son todas canciones malditas, y después Dream Marieta, que es un álbum de canciones más románticas. También tiene algunas versiones y es probable que saquemos algo de allí para Aliens .
Desde que debutó en cine como director con Vidas privadas (2001; primer largo, precedido por un mediometraje y luego sucedido por ¿De quién es el portaligas?, 2007), el Páez músico no pudo deshacerse nunca más del Páez cineasta. Es más, acaba de despuntar el vicio con el videoclip de "Las trémulas canciones", de Estelares, en el que actúa Vera, la hija menor de Luis A. Spinetta. "Tiene un rostro extraordinario y es muy buena actriz. Canta muy bien y sabe mucho de música", sostiene Fito.
-¿Hay un guión dando vueltas?
-Estoy con Novela , que es una película que tengo desde hace más de 20 años. Aggiorné el libro hace un tiempo, pero viste cómo es la vida: hijos, un disco nuevo, me entusiasmo con eso y, económicamente, no pudimos llegar en el primer planteo, así que ahora la volví a retocar.
-O sea que ya es un desafío personal. Debe ser más sencillo para vos grabar diez discos que hacer una sola película.
-Sí, por los costos y por el negocio. Tampoco estoy pensando en los cánones de lo que es el cine popular que hoy convoca a mucha gente. No es una queja ni mucho menos, lo que pasa es que cuando hacés un cine más personal tenés que inventar muchas maneras para tratar de financiarlo y realizarlo, y sobre todo si tiene escenas complejas, que esta película sí las tiene, cosa que no tenía tanto ni ¿De quién es el portaligas? ni Vidas privadas .
-Para los shows de Confiá rescataste material viejo que hacía tiempo que no tocabas. ¿Te reconciliaste con algunas canciones?
-Nunca me enojo con las músicas, al contrario, las quiero, lo que pasa que hay tanto material que voy jugando con eso, más cuando tengo una banda como la actual en la que todos son fans, todos quieren tocar canciones de distintas épocas y sus gustos también van definiendo la lista. A mí no me molesta tocar material viejo, al contrario, cuando tocamos con The Killer Burritos, tuvimos la posibilidad de hacer material eléctrico que no hacía desde hacía muchos años, como "Taquicardia", "Lejos en Berlín", "Narciso y Cuasimodo" y versiones más rockeras de temas como "Ambar violeta". La banda también te ofrece una forma específica y con los Burritos trabajamos más el material rockero que a lo mejor en una banda como ésta tenés que colarlo de otra forma. Esta agrupación [Diego Olivero y Juan Pablo Absatz, en teclados; Coki Debernardi, Carlos Vandera y Dizzy Espeche, en guitarras; Eloy Quintana, en bajo, y Gastón Baremberg, en batería] tiene la ventaja de que son todos músicos muy dúctiles, pueden tocar desde material jazzero hasta "Ciudad de pobres corazones", que es un riff neto en cuatro, y eso te da un abanico de formas que hay que aprovechar.
-Es un grupo de largo aliento. ¿Te tranquiliza tener una banda estable?
-Es hermoso tener un grupo con gente tan cálida, inteligente, grandes músicos y con tan buena leche. Son esas familias con las que te sentás a comer y termina el concierto y te vas de joda. No es una banda profesional, de eso cero.
-¿Qué te dejó la experiencia de los shows del Bicentenario?
-Lo que me pegó en ese momento y lo que todavía sigo rescatando es la gente en la calle, con alegría y celebrando de la forma en que se podía, y cómo se llegó a pensar una idea tan compleja como el Bicentenario de una Nación que todavía está en formación. Al ver que la gente estaba participando de algo que era de ellos, era inevitable pensar que en el 76 yo tenía 14 años y vivía en una Rosario triste, un país triste, donde no había calle. Era un lugar de otros, estaba prohibido estar ahí y eso que parece una idea chiquita no lo es. Es muy importante que la gente ejerza la posibilidad de disfrutar de su historia y su libertad de estar en la calle, por eso sonaba tan necio escuchar a algunos giles decir que la ciudad había quedado sucia. Después sigue haber tenido la suerte de estar allí, haber sido convocado y haber cumplido con un buen show [se ríe con fuerza], como el que hicimos en México también en esta última gira. Fue una de esas grandes noches, con todos los músicos muy inspirados y eso hizo también que la fiesta fuera bien pulenta .
El músico nunca sabe cuándo va a tener una gran noche y el periodismo siempre espera que sea en la presentación de un nuevo disco, cuando la atención de la prensa fija sus ojos sobre los artistas. "¡Claro! Pero la inspiración se puede dar a miles de kilómetros de Buenos Aires, incluso en baretos . Una noche termina el concierto en una metrópoli en algún lugar del mundo y después te vas con los músicos al bar del hotel y ahí se arma mejor que en el show. De todas maneras, el concierto es algo que nunca sentí como un hecho profesional, es un rito milenario donde va la gente a celebrar y la tarea de uno es hacer que eso suceda. Tu vanidad tiene que quedar en bambalinas, tenés que dar tu parte para que esa celebración ocurra. De todas maneras, también hay situaciones donde no siempre es amable todo lo que sucede en un concierto y si eso es de verdad también funciona, como provocación, como acto salvaje. No nos olvidemos del momento en que [Jimi] Hendrix quema una guitarra, es un momento muy importante para pensar el significado del artista sobre un escenario."
- En las crónicas de Confiá se habla de que están todos los Páez juntos. ¿A qué se debe la síntesis en esta etapa de tu trayectoria?
-Supongo que es poner en escena lo que hice en toda mi vida... Sí, he sido un hombre muy ecléctico formalmente y es inevitable que aparezca en un concierto. A veces me pregunto qué pensará un flaco que escucha "Un vestido y un amor" y, a 40 minutos de distancia, "Ciudad de pobres corazones" o "Brillante sobre el mic" y "Polaroid...", pero ésa es mi naturaleza. No peleo contra eso, al contrario, lo pongo en escena. Creo que es posiblemente algo que tenga para contar, de hecho una lista de temas define tu impronta. Vamos con "Yo vengo a ofrecer mi corazón" y con "Ciudad de pobres corazones", vamos con los dos porque mi vida son los dos.
PARA AGENDAR
Fito Páez: cierre de la gira de Confiá . Estadio: GEBA, sede J. Newbery, Dorrego 3600. El sábado, a las 21.30. Entradas desde $ 80. www.topshow.com.ar .

4 de noviembre de 2010

El cantante argentino reconoce que las redes sociales son peligrosas, además él prefiere los abrazos, las miradas, las caricias

Fito Páez está peleado con la virtualidad en cuanto a comunicación, ya que él prefiere el besito, el apapacho, la miradita, la voz de con quien interactúa.

El cantante evita interactuar por la red por el riesgo que existe en estos medios de comunicación masivos al introducir información personal.

Para una persona de 47 años puede ser entendible esta medida, debido a que han salido a la luz diversas noticias con respecto a la peligrosidad del uso de estas redes y la información que pueda contener.

Con respecto a lo que está ocurriendo en su natal Argentina en relación a la nacionalización de medios Páez dijo:

"Sobre la ley de medios y la nacionalización no se puede hacer un análisis ligero y liviano. Son temas profundos que tiene que ver con la historia de un país, y hay que leer y estudiar en profundidad estos temas para poder analizarlos con seriedad", finalizó el cantante.

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7 de septiembre de 2010

“El mundo es una máquina diabólica”

Foto promocional
Fito Páez dice que el mundo es “una máquina diabólica desde hace mucho tiempo”. Por eso el cantautor argentino piensa que no hace falta que los músicos anden concientizando a la gente de nada, y que éstos deben enfocarse en todo caso a liberar el espíritu a través de las palabras y los sonidos.

De ahí que el rockero considere que el problema del narcotráfico en México es un tema “más épico, más delirante”.

“Escuché la música de Charly García hace muchísimos años, y sus canciones me liberaron, hicieron un click en mi espíritu, entonces tomé la decisión de dedicarme a la música y eso fue maravilloso. El mundo es complejo, es una máquina donde hay muchas injusticias, pero no va a venir ningún cantante pop a resolver o a plantear la solución de conflictos, como el narcotráfico, que son de altísima complejidad”, opina Páez, en entrevista con KIOSKO.

En cambio, el autor de temas como “Mariposa technicolor” y “El mundo cabe en una canción” considera que hay más posibilidades de actuar en el tema de los inmigrantes y la llamada ley Arizona.

“Esas son voluntades y leyes en donde se ponen de manifiesto lo que quiere cada una de las partes, en este caso México y Estados Unidos, si no se hace realmente hay mala leche de parte de ellos (los estadounidenses)”, explica el artista.

“Hay algo en la naturaleza humana que es horroroso, que es lo que hacen los franceses con los argelinos, los argentinos con los paraguayos y uruguayos, los gringos con los mexicanos, que es la xenofobia, y que es un mal humano. Me da la sensación de que Estados Unidos también ha sido un aparato de un alto poderío, y como le sucede a las máquinas de alto poderío, hay muchas cosas que se les salen de control”, apunta.

“En un momento (los estadounidenses) se encontraron con que si toda la ciudadanía mexicana decidiera parar Estados Unidos lo podía hacer, y se les acababa la mano de obra, porque se dieron cuenta que los gringos ya casi no trabajaban. Eso forma parte del fenómeno de la crisis que Estados Unidos ha ayudado a generar en los siglos XX y XXI en América. Las dictaduras latinoamericanas han sido financiadas por Estados Unidos, esa es su forma de mantener el control en esta zona. Uno de los malestares más grandes es la migración, entonces eso sumado a los conflictos más específicos entre México y Estados Unidos, ha dado un coctel del horror, siniestro y de familias rotas, de mucho dolor, entonces, la migración es un tema que urge resolver”, puntualiza.

Pero Fito Páez también tiene algo que reclamar a los latinos inmigrantes que van a Estados Unidos tras el llamado “sueño americano”: adoptar el modelo “gringo”.

“Hay muchos casos del latinoamericano queriéndose parecer al gringo, eso es feo, porque se pierde identidad, eso también es una crítica desde nuestro lado para los de allá. ‘El que está mal es el gringo, nosotros no’ (risas), ahí meto un poco el dedo, una persona que no vive en el barrio donde nació, vivirá con conflictos. Una persona que no come el guiso que le hacía la abuela, tendrá líos, más de los que ya uno carga por naturaleza, es un tema que hay que seguir”, refiere el cantautor, que actualmente promociona su álbum Confiá, que presentará en el Auditorio Nacional el 6 de noviembre.

Confía en los ojos de sus hijos

El título de la nueva entrega discográfica del músico nacido en Rosario, el 13 de marzo de 1963, Confiá, obedece a la realización artística de dicho álbum: las 12 canciones que lo conforman fueron grabadas en distintos lugares elegidos especialmente por él. Con total afinidad a esos paisajes, a su gente y al clima musical que logran esos ambientes, Páez comenzó la grabación en La Cumbre, Córdoba, para continuar en Brasil, en San Salvador de Bahía y Río de Janeiro. “El álbum fue realizado durante la experiencia, se trataba de confiar en el resultado, y la confianza es una virtud del corazón humano, que después exista la desconfianza esa es otra cosa, pero hay que pensar como el equilibrio de todas las cosas. Si se confía, se puede desconfiar, hay algo que genera mucha inquietud, confío, no me lo pregunto, en mucho de mis gestos de confianza obtengo placer”, comenta Fito.

“La naturaleza humana es muy sólida, parte de la naturaleza humana es esa garra que uno le mete a las cosas, que está ligado a una confianza que quizá no te conduzca a ningún lado, no está mal conducir a esa confianza, afirmarse sobre las ideas, sobre las experiencias. Confío en los ojos de mis hijos, en los ojos de los niños, hay algo ahí que te muestra esa posibilidad de que algo no volverá a repetirse”, dice.

Sabe elegir muy bien a sus enemigos

Hace unos meses, Fito Páez fue víctima de la prensa amarillista al criticar que el éxito de Ricardo Arjona se debe a “valores aniquilados”, y luego el cantante guatemalteco contraatacó acusando al músico argentino de arrogante y resentido, en una carta abierta.

“Hice una declaración sobre la ciudad de Buenos Aires y su historia, dentro de las declaraciones nombré a este muchacho, el guatemalteco, pero en ningún momento quise armar la polémica, porque no soy un hombre de chismes. Fue una escándalo que intentaron crearme, intentó él mismo (Arjona) hacerme con la prensa, pero soy un hombre muy inteligente y sé cómo elegir a mis enemigos. Cuando necesite un enemigo ya veré yo a quién le daré ese privilegio”, asegura Fito Páez.

El artista adelanta que después de la gira promocional de Confiá, planea tomar un descanso para continuar con la preparación de un nuevo álbum, así como la realización de lo que será su cuarta película, en la que le gustaría abordar el tema del amor. También trabaja en el lanzamiento de una novela.

FUENTE

1 de septiembre de 2010

Soy un referente de la incorrección: Fito Páez

Fito y Sus Nuevos Lentes a La Moda
El cantautor argentino Fito Páez lleva 25 años visitando México, pero nunca antes había tenido la oportunidad de cantar en el Auditorio Nacional. Luego de tanto insistir y dar el ultimátum a los empresarios, fue como el músico logró su objetivo. “Ya merezco estar en ese recinto, tengo varios años viniendo al país y no se me hacía. Espero con ansia ese día”, indicó el también escritor.

Para el recital que será el próximo 6 de noviembre adelantó que invitó a músicos como el grupo de rock Café Tacuba, Julieta Venegas, el compositor Armando Manzanero y Pablo Milanés, pero aún no le confirman su asistencia.

Dijo que afortunadamente aún hay artistas en América Latina que saben componer, como es el caso de los anteriores mencionados.

El músico argentino dijo ayer ser "un referente de la incorrección, de todo lo que no se debe hacer", al mismo tiempo que admitió que es muy "difícil verse a sí mismo y determinar el grado de influencia o de referencia" que tiene para otra gente.

Luego le preguntaron si buscaría reinventarse. Enseguida respondió: “es difícil hacerlo, sobre todo cuando ya es tú naturaleza y manera de hacer música”.

Respecto a la influencia musical que él ha marcado destacó: “es muy difícil verse a sí mismo y determinar el grado de influencia o de referencia que tiene para otra gente”.

Y agregó: “Lo que yo hago es simplemente jugar con la música. También hay quienes se nombran compositores, pero en realidad sólo descomponen”.

Mencionó que hace poco grabó con una orquesta, dirigida por el músico Leo Sujatovich, el bolero de Manzanero, “Esta tarde vi llover”. “Fue una colaboración para un disco realizado a favor de una ONG. No sé si él lo sabe, aprovecharé esta visita a México para comentárselo”, declaró.

De sus proyectos en el cine, el director de Vidas privadas reveló que tiene “un par de proyectos” y que el año que viene empezará a filmar.

El cantante no perdió la oportunidad de alabar el trabajo de cineasta mexicanos como Carlos Reygadas y Cuarón. “Luz silenciosa me causó un gran impacto. Me apasiona este director, porque tiene un estilo propio, no sigue ninguna regla y porque me resulta insólito”. Respecto a Cuarón indicó que le gusta su sencillez para contar historias. Al cuestionarle si actuaría alguna de sus películas dijo: “desde luego que no”, concluyó.
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13 de agosto de 2010

"Diría que siempre estoy escribiendo la misma canción"

Sentado a media luz frente a la computadora, al lado del piano en el living de su casa. Así habrá que imaginarse a Fito Páez contestando las preguntas que LA GACETA le envió por e-mail el miércoles a la noche, y que unas horas después él devolvió. Respondió sobre su nuevo disco -"Confiá"-, cómo lo hizo y qué busca con sus canciones; entre otros temas.

El contacto se concretó después de dejar casi descartada una entrevista personal en Tucumán, y de varios desencuentros telefónicos. Se sabe: Fito casi no está hablando con los medios y concedió muy pocas entrevistas desde que salió el álbum a la venta, a fines del año pasado. Habla por sus canciones. Durante la entrevista se refirió a la inspiración, a la música, al recuerdo de Mercedes Sosa, y a algunos temas de actualidad. Aquí está Fito.

- Se percibe en Confiá una revisión de otras etapas de tu carrera. ¿Es así?

- Mirá, yo creo que en todos los discos aparecen otros discos, en definitiva te diría que siempre estoy escribiendo la misma canción... La situación se repite siempre igual, hay un flaco dentro de una habitación sentado al piano, tocando una música, encontrando palabras para esa música, no hay más...

- ¿Dejaste que las canciones del disco se escribieran solas como dice el tema "Tiempo al tiempo"?

- Confiá fue un disco que se armó en el estudio, fue un desafío en ese sentido. Nos fuimos todos a un hotel en Córdoba con nuestros hijos, pleno invierno, y allí en la misma sala de grabación fui armando las canciones, sin red. Por eso también Confiá es el nombre del disco.

- ¿A quién le pedís que confíe? ¿En qué o quién?

- Te respondí la pregunta antes de alguna manera. Confiá, a pesar de todo, vos confiá.

- ¿Qué te provocó lo que le pasó a Gustavo Cerati? ¿Modificó algo en vos?

- No, lo de Gustavo no tiene ningún comentario de mi parte, fue un accidente, mala suerte. Nos puede pasar a todos, a vos, a mí, a cualquiera, mala suerte. Un accidente.

- ¿Qué imagen te quedó grabada del concierto por el Bicentenario?

- Fue una noche hermosa, sobre todo por la gente, toda la gente en la calle festejando... Eso fue algo, ¿no? Una fuerza para prestarle especial atención.

- ¿Cómo es tu relación últimamente con tu/s musa/s?

- Yo creo en la música, en sentarme como te decía a tocar, conectar con la música, y allí aparece todo, a veces mas rápido, a veces más lento... Creo en eso; en sentarme al piano a tocar.

- Tocaste en un festival a favor del matrimonio igualitario. ¿Qué implica, a tu criterio, la aprobación de la ley?

- Sencillo, mirá: todo es cuestión de agujeritos. A algunos les gusta por uno, a algunos les gusta por otro... En un punto me parece absurdo discutir sobre los derechos igualitarios, es algo muy simple, los mismos derechos para todos. No hay más.

- ¿Qué buscás con tus canciones? ¿Tu búsqueda apunta a la novedad, lo original?

- Yo no busco nada, las cosas aparecen, vienen; de ese acto de hacer música sale todo. No busco nada. Tampoco me impongo hacer tal o cual canción, tal cual disco; mi búsqueda es otra. Es conectar con lo más hermoso que es la música, ese acto es fundamental en mi vida, es inevitable, así que no tengo que buscar nada, está todo allí.

- En la canción "El mundo de hoy" decís: ’no quiero pensar / En toda la tristeza / Del mundo de hoy’ ¿Qué causa esa tristeza?

- La muerte, el mundo, la estupidez, muchas cosas, a veces una resaca puede causar eso también. Confiá es parte de eso, Confiá, dale, otra vez.

- Volvés a la tierra de Mercedes Sosa. ¿Qué representa ella en tu vida?

- Mercedes Sosa... es la voz. Es algo fundamental en la música de este continente, es alguien en quien tenemos que seguir pensando.

- ¿Qué recuerdo tenés del público tucumano?

- Tucumán siempre ha sido mi casa, así que espero que podamos encontrarnos todos allí y vivir una noche de celebración juntos, de eso se tratan los conciertos. Ahí vamos.

Por otra noche mágica

La noche del 30 de noviembre de 2001 el club Floresta explotó. No hubo canciones nuevas, sino clásicos como "11 y 6", "Tema de Piluso" y muchos más. Una multitud ovacionó a Fito Páez, en el que hasta ahora fue su último show en Tucumán. Fito estaba exultante, lo dijo una y otra vez desde el escenario, y se mostró sorprendido por la gran cantidad de chicos sub-20 que había entre el público. Como ahora, en ese momento el rosarino vivía una etapa de reencuentro con el rock, apoyado en una banda sólida y contundente con la que entregó esos temas que forman parte del cancionero popular argentino. Algo similar se estima que puede ocurrir esta noche, cuando presente en vivo "Confiá", el disco número 21 (más 11 compilados) de su extensa carrera.
FUENTE: http://www.lagaceta.com.ar/nota/393334/Espectaculos/Diria_siempre_estoy_escribiendo_misma_cancion.html

30 de julio de 2010

Fito Páez cierra polémica con Ricardo Arjona: "Yo elijo a mis enemigos"

Confianza. Ese es el concepto que Fito Páez ha convertido en propio para ilustrar el tramo más reciente de su carrera: su último disco, aparecido en marzo, lo entró a grabar sin ninguna canción completa y lo terminó en cuatro meses. Demoró casi la mitad en encontrar una nueva banda para salir a la ruta. Cuando le tocó salir, armó una gira que alcanzará hasta Italia e Israel. Y cuando le pidieron que planificara su escala en Chile, le advirtieron que no había mucha opción de trasladar su generoso aparataje técnico de sur a norte. Entonces, confió y la hizo fácil: algunas fechas las hará con banda completa, y otras, sólo él y su piano.

"La confianza es parte implícita de este proceso. Aquí ya no hay miedos ni prejuicios. Siento que no tengo ninguna trayectoria, pero si me preguntan en qué momento está lo que hago, digo que es en un período de absoluta seguridad", detalla el rosarino con respecto a la etapa que lo tiene promocionando el trabajo que, lógicamente, se llama Confiá (2010).

En Chile hará siete fechas repartidas en la última quincena de agosto. Sólo el día 26, en el Teatro Caupolicán, se mostrará con su recargado grupo de ocho músicos. En el resto, sólo estará él y su piano. "El repertorio va a cambiar entre un show y otro, porque en el recital en piano tocaremos lo que se me antoje ese día", adelanta. Pero Páez, el rockero argentino más popular de los últimos 20 años junto a Andrés Calamaro, no sólo confía en su música. También confía en sus palabras y sus polémicas. Por eso, es tajante al hablar del trato que se le ha dado al estado de salud de Cerati (aunque nunca fueron cercanos) y de la ruda polémica en que se trenzó con Ricardo Arjona en marzo, cuando lo usó para retratar la aniquilación cultural argentina. A cambio, el guatemalteco lo trató de arrogante y dictador.

¿Tiene hoy una opinión acerca de Arjona?

No, fue una polémica mediática, yo no tuve nada que ver.

Pero no fue inventada, usted dijo algo y él respondió.

Pero yo no participo de eso. Uno es la suma de sus decisiones y las cosas que siente y piensa del mundo, después cada quien ve cómo convive con eso y su obra. Ahí está todo y lo que diga tal o cual me da lo mismo. Sé muy bien de la historia de la que vengo, conozco la ciudad donde vivo y puedo hablar con autoridad después de 47 años.

¿Le dieron lo mismo las ofensas?

Es que yo elijo a mis enemigos. Yo elijo con quién me voy a pelear, a mí no me ponen por delante de una pelea así no más. Por eso no tengo nada que responder: elijo a mis enemigos, no dejo que nadie ocupe ese altísimo lugar de privilegio en el que están muy pocos.

-¿Le generó alguna sensación lo de Cerati?

Ninguna, ninguna. Es un tema intocable, porque te puede pasar a vos, a tu papá, a tu hijo... No amerita comentarios.

¿Lo ha llevado a pensar acerca del ritmo de las giras?


Por supuesto que es tema, porque los músicos tomamos aviones, dormimos y comemos mal, todo influye. Pero esto fue pura mala suerte, no hay más. No haré una reflexión moral, porque se le ha querido dar un tono inadecuado. Es un caso que ha sido tratado con total ignorancia, no hay relación entre su vida y lo que le pasó.

FUENTE: http://diario.latercera.com/2010/07/30/01/contenido/6_33951_9.shtml

14 de julio de 2010

"Todavía creo que es posible encontrar una flor hermosa en medio de un pantano"

El cantante argentino Fito Páez llega por primera vez al Festival de la Guitarra con los temas de su último disco, Confía . Después de No sé si es Baires o Madrid , trabajo que compartió con Sabina y con el que obtuvo un Grammy Latino en el 2009, vuelve a recorrer España con sus nuevos relatos hechos canciones. Una de esas citas es la de hoy en el Gran Teatro.

--Una de las canciones de su nuevo disco dice: "Y si algo aprendí en el mundo es que el mejor momento aún no vino, está por llegar, confía". Parece un canto a la esperanza.

--Esta canción fue escrita por un hombre de 47 años, un poco desilusionado del amor que todavía cree que es posible encontrar una flor hermosa en medio de un pantano. Sigo pensando que está y que se puede encontrar.

--"Dale tiempo al tiempo" es otra de sus frases. ¿Qué le ha dado el paso del tiempo?

--El paso del tiempo te da todo lo mejor, te hace ver las cosas desde otro lugar, te enseña a no perderlo o a perderlo menos. Te enseña a saber esperar ciertas cosas. Muchas cosas muy importantes suceden con el paso del tiempo, por eso escribí esta canción y ahí lo digo todo.

--¿Cómo está recibiendo el público sus nuevas canciones?

--Muy bien. La relación con el público es lo más hermoso de todo. Te vas de viaje, pasas meses grabando el disco, después ensayando en la sala con los músicos allí encerrados. ¿Y todo para qué?. Para llegar a lo mejor, que son los conciertos y es ese encuentro con el público, lo que le da sentido a todo.

--Después del éxito de No sé si es Baires o Madrid , ¿no da un poco de vértigo sacar otro disco tan rápidamente?

--No. Para nada. Me resulta inevitable hacer un disco nuevo. No me fuerzo a hacerlo en determinado momento, vivo haciendo canciones y sentado en el piano tratando de encontrar ese tema, esa melodía, hasta que aparece. La escena es siempre la misma: un flaco dentro de una habitación sentado al piano, tocando y haciendo canciones.

--En el anterior disco contó con la colaboración, entre otros, de Joaquín Sabina. ¿Le ha echado de menos en este trabajo?

--No. Disfruté muchísimo con este disco, fueron viajes hermosos los que hicimos para grabar Confía . Córdoba (Argentina), Río, Sao Paolo... Fue una experiencia totalmente distinta a No sé si es Baires o Madrid , que fue un concierto grabado en vivo en una sala en Madrid. Son cosas muy diferentes y de las dos tengo recuerdos hermosos.

--Es un disco con más ritmo que los anteriores y, aunque no del todo optimista, sí es más feliz. ¿Esta sensación que se desprende está ligada a la confianza?

--Podría ser. Cada vez sé menos sobre lo que hago y cada vez me cuesta más explicar por qué lo hago. Me parece que las canciones lo cuentan solitas. Y me interesa también lo que cada uno ve en ellas, porque muchas veces nada tiene que ver con lo que a mí me sucedió cuando las escribí.

--¿Siempre se ha sentido igual de libre? ¿Qué hace ante la presión?

--Siempre fui libre de hacer la música que tuve ganas de hacer y, en este sentido, no recibo ninguna presión, me interesa hacer música y eso es solo hermoso. Allí no existe la presión. Estás vos y la música, que es lo más hermoso que tenemos.

--Siempre ha tenido un pensamiento político. ¿Con el paso del tiempo se acrecienta en sus ideas o se llega a perder la fuerza?

--No creo que uno pierda fuerza, quizás me he vuelto más cuidadoso a la hora de opinar, hablar y decir lo que pienso. Hay que ser muy cuidadoso, yo no puedo llegar a España y responder a boca de jarro cómo veo a España hoy. Me parece una falta de respeto para la gente que vive allí todos los días y conoce en profundidad sus problemas que llegue yo de la nada a opinar de todo y de todos.

--¿Por qué no le gusta participar en conciertos por la paz como el que ahora hacen Juanes y Miguel Bosé?

--No es que no me guste participar, tampoco yo hablé de ellos en particular, lo que yo dije es que había muchas causas solidarias que solo buscaban beneficiar a los organizadores, o que movían muchísimo dinero y que había que tener mucho cuidado con las causas y con quienes nos organizamos. Por otro lado, el tema de la guerra y la paz es algo muy delicado, que existe desde que el hombre es hombre y está sobre este mundo.

--Tengo entendido que no se lleva bien con las nuevas tecnologías. ¿Qué otras cosas de este mundo en crisis no le gustan?

-- No es que me guste o no me guste, hay herramientas que las usas y otras que no las elegís. Yo, en lugar de chatear, por ejemplo, o de mandar mensajes de texto, prefiero mirar a los ojos, hablar, besar, darle la mano a alguien, abrazar...


--No sé si conoce Córdoba y el Festival de la Guitarra. ¿Qué le parece compartir cartel con Johnny Winter, Deep Purple, Placebo, Paco de Lucía, Ximo Tébar, Javier Ruibal y un largo etcétera de primeras figuras de todos los géneros musicales, con la guitarra como protagonista?

--Tenemos muchas ganas de tocar allí. Nos han hablado mucho y sabemos que es un gran festival de música, así que estamos muy contentos de participar y encontrarnos con músicos de todo el mundo. Por supuesto.

FUENTE:http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=572543

3 de julio de 2010

"Cantar es como robar un banco, sientes como si te descubrieran", afirma Fito Páez

Con el humo de un cigarrillo casi danzando entre sus siempre rebeldes rulos, el cantautor argentino Fito Páez admitió que su sensación al cantar es como "si te encontraran robando un banco, sientes como si te descubrieran", una emoción que "calienta el corazón".

Como si se tratara de aquel verso de su canción "Flores en su entierro", en la que relataba que "le excitaba más robar un banco que el mayo de París", Páez confesó que esa emoción al cantar es un "pequeño tesoro de la humanidad, una de las cosas de las cuales" se puede sentir muy orgulloso.

En una rueda de prensa en el III Congreso Iberoamericano de Cultura de Medellín, donde mañana actuará junto a los españoles Antonio Carmona y Rosario y los mexicanos Zoé, entre otros, el artista rosarino reflexionó acerca del futuro de la música, para bien o para mal, con la irrupción de las nuevas tecnologías.

"Hay algo en la canción que nos toca a todos, que nos calienta el corazón. Cuando uno canta una canción da la sensación como si te encontraran como robando un banco, sientes como si te descubrieran, y creo que ese sentimiento va a perdurar", señaló.

"Hemos generado esa pequeña maquinita emocional de cinco minutos, que conmueve, y los temas que nos mueven son siempre los mismos. Eso va a seguir funcionando de una manera y otra, incluso ahora más por Internet, que ha democratizado mucho la expresión, la tecnología lo ha permitido", agregó.

Lejos del pesimismo que otros artistas invitados al Congreso han evidenciado sobre el futuro de un sector asfixiado por la tiranía de la mercadotecnia y las tecnologías, Páez opinó que "posiblemente haya una explosión de ideas en la red" que aún no se conoce. "Estamos en el centro de un huracán tecnológico y emocional", afirmó.

Acompañado en todo momento de un cigarrillo y en una actitud relajada y distendida, el cantante resumió que "en este sentido no hay nada nuevo bajo el sol, eso está bien". "Creo que va a seguir funcionando", auguró.

Y es que después de que hace justo tres décadas iniciara su andadura musical en la banda del también rosarino Juan Carlos Baglietto, en la década de los ochenta, Páez aseguró no tener "ninguna carrera musical". "No estoy corriendo contra nadie".

"Me siento un hombre muy afortunado, que he estado en la hora indicada en el momento indicado", reconoció el compositor, que opinó que "el error" es llamar artistas a los cantantes generados por laboratorio gracias al marketing y a los estudios de grabación.

En todo caso, apuntó que es también esa democratización de la expresión gracias a la tecnología la que genera asimismo un "conflicto", pues el público adquiere mayor protagonismo y desaparece la idea del cantante como "chamán", esa "religiosidad que acompaña al concierto como fenómeno emotivo", pero que al mismo tiempo se ha alcanzado "mayor diversidad, y eso es fabuloso".

Así, el intérprete argentino apostó por impulsar la diversidad musical como, a su juicio, hacen países como Brasil, y destacó la relevancia del continente americano en este sentido.

"De sur a norte, América ha sido en el siglo XX una máquina de invención extraordinaria dentro de la música popular. Me siento un observador privilegiado de la música popular contemporánea americana", dijo acerca de la influencia de éstas en sus creaciones.

Éxitos musicales que, no obstante, Páez relacionó con su Rosario natal, que a finales del siglo pasado era "una ciudad portuaria cerrada". "No teníamos paisaje, era todo imaginería. Creo que eso ha hecho que hayan salido tantos artistas ahí. Era la ausencia de paisaje, una ciudad muy cerrada y muy gris, pero que a la vez hacía que estuviéramos muy encendidos", consideró.

Y antes de que se apagara, en este caso su cigarro, Páez instó a defender las especificidades ante la idea "delirante" de la globalización: "Es importante que no se pierda el toque, lo que te hace Medellín y no te hace la ciudad de al lado, lo que te hace Rosario y no te hace Santa Fe".

15 de junio de 2010

Fito Páez, un toque más radical

Grande en el escenario y grande en cada una de sus letras, los conciertos de Fito Páez son un disfrute absoluto. Canta en el Paseo Carabobo el 3 de julioFito Páez, un toque más radical
FITO PÁEZ tiene mucho para contar y cantar. Su nuevo disco, Confiá, lo regresa a su esencia, a su naturaleza, en la que se descubre calmado y, por qué no decirlo, feliz. Comparte sus alegrías, intenciones y deseos. Música, fútbol, hijos y amigos en la voz de Rodolfo.


Beatriz Arango S. | Medellín

Cada conversación con Fito Páez es un lujo confesable. Se toma el tiempo para responder, alejado de poses, de frases en tono épico o con claras intenciones de poner un titular.

Cuenta, vía telefónica desde Buenos Aires, que la noche anterior tuvo un fantástico concierto con Fabi Cantillo y luego de 20 minutos de entrevista apura un poco. "Dale que me tengo que ir a buscar a mis hijos a la escuela. Nos vemos en la noche medellinera".

Una entrevista, esperando a que llegue esa noche en la que Fito comparte escenario con Zoé, Antonio Carmona, Rosario, León Gieco y Aterciopelados.

Su nuevo disco es MUY PÁEZ. Inquietante, de letras concretas, con swing, tan realistas como optimistas...
"Todas las personas nos radicalizamos con el tiempo, nos hacemos más como somos. Tu naturaleza aflora cada vez más, y en ese sentido te tomo lo primero que dijiste. Es un disco a lo mejor muy personal. Cada vez uno es más quien es y lo pone de manifiesto de una manera más clara".

¿Confiá es una invitación, una declaración, una certeza? ¿Qué quiere decir con la exclamación Confiá, en qué quiere que confiemos?
"Es un llamado singular. Confiemos me suena muy épico. Confiá puede ser para uno, para el otro, pero en chiquito, en pareja, a tu hijo o a tu papá. Mirá que la portada es un rostro doble, un imaginario, de quien yo estoy desconfiando. Hay muchas lecturas con las que se pueden jugar. Confiá es una palabra compleja, amplia, y que incluso invita al terrorismo intelectual. Es muy incorrecta. La confianza es un valor en desuso. Se puede hablar, entonces, de virtudes del corazón, así como se habla de miserias humanas".

¿A qué se debe esa aparición de la esencia y de la naturaleza de uno que mencionaba antes?
"A la experiencia de las personas que amas y con las que uno vive. Con los mayores y los niños. Los chicos se radicalizan mucho, dicen todo para mi, yo, yo . No quieren compartir el amor de la madre con el padre. Al final aparece una fuerza temeraria, la fuerza del deseo, la fuerza de tu impronta, que te enfrenta con grandes valores democráticos, con los grandes ideales, las ideas bien pensantes... Eso fue lo que aprendí de la vida".

Hoy se oye en la ciudad Tiempo al tiempo, que se me antoja optimista...
"No sé si sea una canción optimista. Míralo más como si fuera un mensaje mafioso. Tiene una música en tono mayor y te invita a la alegría, pero la letra es de cuidado. La oiría en un tono de Mario Puzo en El Padrino . Fíjate en la tensión que se arma entre ese texto y una música supuestamente alegre. Me parece una linda intención.

Pensá cuando Scorsese muestra en Casino una explosión de un carro y le pone música de ópera... Siempre me llamaron la atención esos contrastes".

¿Y visto así, en el mundo de hoy, en qué se puede confiar?
"No hay que confiar ni desconfiar de nada. Eso supondría una especie de culpabilidad o inocencia absolutamente improbable. Como uno habla de tragedias, miserias y las cosas más ruines del mundo, también puede exaltar las virtudes del corazón y la confianza es una de ellas y no son valores que estén en el mundo de los negocios o en la moral judeo cristiana occidental.

Traerlas a escena es una suerte de terrorismo intelectual. De eso se trata. Sentir que eso es parte de la vida. Podés creer en el comienzo de un romance, en la ternura de los ojos de tus hijos".

¿Cuando construye un disco, con ritmo y letras alcanza a imaginarse el efecto que tendrá en alguien que lo oiga o que tararee un estribillo?
"Mmmm. No lo sé. El artista ve un trabajo original y claro a la vez, sin ningún interés. No le debe nada a nadie, ni tiene que quedar bien con nadie. El efecto lo buscás vos".

¿Porqué grabó Confiá en varias ciudades?
"Eran las necesidades que requería la grabación. Necesitaba un lugar de frío y de concentración, para tener un grupo de técnicos y músicos encerrados, para hacer la pulpa del álbum. Volvimos a Buenos Aires, para los coros, y en Brasil, en el calor, ecualizamos el frío y la nube negra que pudo dejar el encierro. Y allí fue liberar fuerzas y meterle humor".

¿Un compositor como usted siente que las letras siguen teniendo vigencia o serán vencidas por los estribillos comerciales?
"Hay gente para todo. Depende del nivel de bobera, de sensibilidad o de inteligencia que tengás, te van a gustar determinadas músicas y nadie se puede ofender por eso.

Y cada uno va con lo que tiene, con lo que quiere y con lo que conoce. No hay mucho tiempo en el mundo para escuchar música, entonces cada uno resuelve qué oye con el tiempo libre y las posibilidades que tiene.

Pero si se puede pensar que las ciudades del mundo tienen una historia, que deberían tener un peso en las obras de los artistas contemporáneos. Sobre todo hablando de América que fue la máquina de la inventiva de la música popular del siglo XX. Que los artistas sean consecuentes con eso, me parecería un gesto noble. Que sepan de dónde vienen Violeta Parra, Lara, Chico Buarque, Charly García, Simón Díaz, su obra maravillosa y que eso sirva como piedra para pensar lo que los artistas están haciendo ahora. Por eso, no cualquiera se puede llevar el título de artista".

¿Lo inquietan asuntos considerados amenazas a la música, como la piratería o poder bajar gratis?
"No hay que ser hipócritas. Las disqueras dicen una cosa que es correcta: está mal que me roben dinero de esa forma. El disquero invierte un dinero que es usufructuado o "robado" por otros. Parte de las disqueras de los años 80 crearon el dispositivo que inventa la piratería: el cd y la máquina reproductora. Es una especie de huevo de la serpiente. Una dialéctica en la cual se muerden la cola.

Se quejan de la piratería, pero casi que la inventaron ellos".

Inevitable en este ambiente mundialista no hablarle de fútbol... ¿Cómo vivió el reciente descenso de Rosario?
"Fue muy triste. Rosario Central tiene una historia con el gran fútbol argentino. Fue una tragedia. Pero todo lo que baja sube y confío en el impulso vital y en el humor de mis muchachos y lo vamos a sacar adelante".

¿Y los muchachos de Argentina?
"Tenemos que verla. No sabemos nada de la Selección. Es extraño. La mayoría de los jugadores que van al Mundial, los jóvenes, no tienen historia aquí en Argentina. Messi, por ejemplo o Di María. Vamos a ver qué nuevo invento nos da la época. Ojalá que sea un grupo que se conecte con la gente y que gane. Igual, hay que decirlo, el fútbol es un deporte. Las banderas y eso son alegorías políticas. Es lindo y simpático ganar el Mundial, pero punto. Es un espectáculo, no hay que darle más importancia de la que tiene. La vida sigue".

¿Cómo van sus proyectos de cine?
"El año que viene voy a filmar una película, pero no te voy a contar nada, porque de las películas no se cuenta nada. Con suerte, en julio vamos a estar filmando".

Déjeme preguntarle por Gustavo Cerati...
"No hay nada que decir de Gustavo. Solamente que el tiempo, la suerte, los médicos y él con su voluntad, van a llevar adelante el proceso que le queda. Tuvo un accidente, nada más".

10 de junio de 2010

"La suma de errores es un estilo": Fito Páez

En una canción de ‘Confía’, su nuevo disco, usted menciona a Bogotá y Medellín, pero además hay una colombiana involucrada, ¿o no?

Así es. Esa canción es Saliendo de tu prisión, que es la historia de un hombre que está de viaje por el mundo contando que se siente un poco solo y Mozart lo deprime mucho porque es muy genio. En algún momento, nombra las ciudades como dos lugares de paso.

¿Por qué el primer sencillo fue ‘Tiempo al tiempo’?

La compañía lo eligió. Yo nunca escojo los sencillos. No me gusta meterme en esa tarea. Yo hago el álbum y la forma en la que eso sale al mundo no me preocupa, porque todas las canciones están ahí por una razón estética y amorosa, así que la forma en la que las disqueras lo muestran no me preocupa.

No es un trabajo íntimo sino familiar, porque usted lo grabó en compañía de su familia... ¿cómo fue eso?

Con la gente amada es que hay que hacer lo que a uno le gusta. Un disco se hace en el medio de la vida, y por eso yo no me encierro a componer en una habitación. Las cosas van pasando mientras uno va teniendo hijos y un montón de cosas, y todo eso está dentro del proceso de un álbum.

¿Qué fue lo más curioso durante la grabación de este disco?

Lo curioso del proceso es que no tenía las canciones compuestas en el momento de la grabación. Tenía hilachas de músicas, algunas ideas de textos, pero muy pequeñas, tenía las cosas básicas para sentarme a componer.

¿Y cuál fue el siguiente paso?

Antes de hacer el proceso de producción, arreglos y demos, decidí que la estrategia debía ser componer y grabar directamente. Así que nos encerramos en un hotel en Córdoba un mes, con una veintena de personas entre técnicos y músicos, y allí armé la pulpa del álbum, que fueron 17 canciones, de las cuales quedaron 12.

Pero el periplo continuó en Río de Janeiro, Buenos Aires y Nueva York...

En Nueva York grabé los vientos de la canción M&M, esa que dice que ‘las chicas buenas van al cielo y las malas... a donde quieran’.

En ‘Confía’ usted muestra distintos matices... ¿eso es intencional?

Los discos se van armando y, en realidad, nadie sabe nada. La teoría del álbum es un poco probar eso: que uno no sabe nada y que hay que confiar en lo que aparece en tiempo real. Lo que no tuvo este álbum es que no hubo tiempo de corrección. Ahí están las decisiones tomadas en el día a día.

¿Y por eso se llama ‘Confía’?

El disco se trata de confiar, y por eso ganó tanto esa palabra, que está metida en una de las canciones del álbum.

En la carátula hay un Fito de frente y otro de perfil, pero no son el mismo Fito... ¿por qué?

Hay uno que es un doble, y muy pocos se han dado cuenta.

Otra de las canciones del álbum es ‘Limbo mambo’, pero no es un mambo...

Aquí se le dice ‘mambo’ a cuando alguien se fuma un porrito o se toma un vinito y le da mareo, y por eso se dice: ‘estás mambeado’.

¿Le ha inquietado el hecho de utilizar palabras que se consideran groserías en sus composiciones?

¿Por qué me va a inquietar? Después se va a teorizar a propósito de las buenas y malas palabras. Pero eso es una falacia… no hay buenas y malas. Creo que las palabras son como las piedras, están allí y no quieren hacer daño. Las personas son las que quieren hacer daño, no las palabras.

En el tema ‘Fuera de control’ usted dice que el tango argentino moderno no se puede escuchar... ¿por qué?

No se puede escuchar porque es horrible.

¿No le gustan las propuestas del tango contemporáneo?

No me gusta. Me gustan algunas propuestas de la escuela de Mederos y que estudian géneros, pero no es lo que se vende como ‘tecnotango’, porque eso me parece casi ofensivo hacia el tango.

¿Para hacer este disco tuvo en cuenta trabajos anteriores o hizo borrón y cuenta nueva?

Creo que nadie puede decir en el mundo que hace borrón y cuenta nueva, todo suma y todo es experiencia. Con los años, una suma de errores es un estilo.

¿Cuál será el repertorio en su visita a Medellín?

Vamos a tocar canciones nuevas y tendremos que hacer material de los clásicos, porque eso permite la conexión rápida con la gente, y con las nuevas uno se reinventa todo el tiempo y es cantar su realidad actual.

¿Cuáles son sus proyectos?

De Medellín salgo para Europa a hacer unas presentaciones en Madrid, Londres y París, para terminar en Jerusalén y Tel Aviv.

FUENTE: http://www.elespectador.com/impreso/unchatcon/articuloimpreso-207683-suma-de-errores-un-estilo-fito-paez

31 de mayo de 2010

Fito Páez: "La Argentina es un misterio"


Días después, Fito Páez no sale de su asombro y no encuentra otra palabra que “extraordinario” para calificar lo vivido. “Lo sorprendente fue la clase de civilidad que dio la gente”, asegura en conversación con VOS, antes de su llegada a Córdoba para actuar el viernes en La Vieja Usina. “Que seis millones de personas, durante cinco días, muestren esa alegría y esa tranquilidad fue lo más conmovedor –continúa–. Como ciudadanos debemos sentirnos felices de haber protagonizado algo que no dejó indiferente a nadie. Entre el fuego cruzado de intereses sectoriales apareció de pronto la oportunidad de mostrar una realidad que nadie se animaba ni siquiera a imaginar, pero está ahí y es inapelable. Si se arma algo bien hecho, en donde se celebran valores importantes, la gente interpreta con alegría”.

–Alguna vez dijiste que la Argentina era una “máquina de matar”. ¿Cosas como las de las celebraciones del Bicentenario te reconcilian con el país?
–La Argentina es un misterio, uno cree conocerla pero siempre te sorprende. Los conflictos siguen estando y como muchos lugares del mundo este es un país forzado a la lucha, a la guerra continua. Pero hace unos días vimos a un pueblo que se comportó de una manera diferente, porque el país de hoy es diferente. No era la clase media que salió a tocar las cacerolas en 2001, ni la que se calló en 1976. El tiempo pasa y pone a los siniestros en su lugar, porque la vida se abre paso y sigue adelante.

Hizo su parte
–Muchos podrían mirar tu presencia en la 9 de Julio como una adhesión a Cristina.
–Yo fui a hacer mi parte. Me parecía importante poder cantar el Himno, mostrar mi banda y que la gente disfrute.

–¿Por qué creés que te eligieron para el cierre?
–Tal vez porque siempre fui un tipo cauto, que nunca le puso la firma a nadie y que habla a través de su obra. Una obra en el tiempo es la mejor firma. No hace falta estar de un lado ni de otro, sino aportar la buena leche que uno tenga para que en el barrio se viva mejor. No siento haber hecho un gesto político con esto. Era lo que correspondía hacer para responder a una designación que me privilegiaba y me honraba. Lo hubiese hecho con cualquier administración.

–¿Cualquiera?
–Bueno, por ejemplo para Hitler, no…

–¿Y para Macri?
– Lo importante es el público, más allá de quién organiza.

–Pero la coyuntura política es importante.
–Claro, y seguramente si en estas celebraciones se impusieron las ganas de participar es porque en el país hay una coyuntura política y social que anima a la gente, que le devuelve las ganas de creer. Cuando (el cardenal) Bergoglio en el Tedéum dice que la situación social es un desastre, dan ganas de decirle: mire monseñor, asome la cabeza, salga a la calle y no agite otros intereses ante una realidad que es inapelable: seis millones de personas en la calle y ningún incidente. Eso habla de que efectivamente hay un país que no es el que se proyecta en las pantallas y en los diarios.

Confiar no mata
La aparición de un disco apuntala el presente de Páez, que se apura a contar que buena parte del nuevo trabajo fue hecho en Córdoba, en La Cumbre. Confiá (Sony Music) se llama el álbum con 12 canciones nuevas. “Es un disco curioso –comenta–. Tenía ganas de hacer un álbum pero no tenía las canciones. Quería crear directamente, sin pasar por demos y maquetas. La única decisión previa fue elegir un lugar de concentración, que fue Cruz Chica. Allá fuimos con músicos, técnicos y asistentes, y las familias, que llegaron después. Nos concentró el frío, porque viste que cuando hay calor es un poco un quilombo, todos se quieren rajar a la playa… Allá estuvimos un mes encerrados mientras aparecían las canciones”.

–O sea que todo nacía mientras se hacía…
–Sí, con algunas hilachas que había llevado de acá, músicas de estos años que no estaban resueltas. Cada día presentaba a los músicos ideas sobre las que trabajábamos, y en 20 días tuvimos 17 músicas grabadas. De ahí nos fuimos con Mariano López –productor del disco– a Brasil, a terminar algunas letras…

–Ahí sí pintó la playita…
–Y, viste que el calor te balancea la densidad del encierro y el frío…

–¿Pudiste terminar las letras?
–Sí, y las grabé. Enseguida fuimos a Río de Janeiro a mezclar. Ahí convoqué a Monteiro Junior –arreglador de Paralamas do Sucesso– y a algunos metales para grabar algunas músicas. Rob Mounsey, el arreglador de Steely Dan en los ’80, que ya había trabajado en Abre, me mandó de New York dos temas: M&M y Confiá.

–¿Por qué quedó “Confiá” como nombre del disco?
–Porque el trabajo se trató de eso, de confiar en lo que uno tiene y es. Todo empezó de la nada y terminó en un disco. Fue un trabajo muy relajado, con los niños dando vueltas entre los cables, con tiempo para salir a andar a caballo alguna mañana, pero con rigor.

–¿Creés que se percibe ese estado de serenidad en el resultado final?
–Hay momentos de la vida que son así y está bueno hacerse cargo.

–¿Pero el rock tolera tanta plenitud o vende más el bajón?
–(Se ríe) No me preocupa lo que digan las personas sobre los géneros. La música es un lenguaje, después, las capillas que se armen ahí adentro padecerán sus propias cárceles. Me siento un hombre libre; pago mis cuentas, crío a mis hijos y siempre con la música hice lo que me interesó. Al que no le gusta que se joda.

–¿Entonces no te sentís parte de la “cultura rock” ni de ninguna de sus tribus?
–Jamás hablé del rock en esos términos. Yo mamé mucho rock, y hay cosas que me gustan y cosas que me aburren. Como seguramente mi música gusta a unos y aburre a otros. Dentro de la música caben muchas cosas y hay que saber tolerar. A la hora de tocar no me pregunto si estoy haciendo rock, o si le voy a gustar a uno u otro. ¿Qué idea tan mezquina y cortita es esa?

–Dentro de tres años llegás a los 50. ¿Sentís que los años han pasado?
–Por el lumbago, de tanto levantar a mis hijos, estar encorvado sobre el piano y tanto traca-traca, siento el paso del tiempo (risas). Pero cuando entro a la sala de ensayo, el entusiasmo es el de siempre. Hacer música para mí es como respirar, no me imagino de otra manera. Intento cuidarme para resistir físicamente, porque en un momento llega la vida y te pone en tu lugar. Y si no te enterás, te jodiste.

Decir y no decir
–¿La polémica con Arjona fue un reflejo juvenil?
–¡Uf! Yo no hablé de Arjona. Hablé de Buenos Aires. Si Buenos Aires tiene 35 Luna Park para Arjona y dos para Charly está en dificultades. ¿Qué pasa en la ciudad de Manzi, de Piazzolla, de Charly? La historia de la ciudad me autoriza a cuestionar esto y cayó este muchacho en la volteada, pero no tengo nada contra él. Los medios lo dispararon y el pibe se la tomó mal.

–En realidad hablabas de la cultura de Buenos Aires…
–Sí, fue más eso. Basta ver lo que fue el otro día el tilinguerío de la reapertura del Colón: la farandulización de la cultura. Eso pienso como habitante de esta ciudad, y soy dueño de mis palabras y mis ideas.

–¿Cómo te tomó lo que le pasó a Cerati?
–Hasta ahora no quise decir nada sobre el tema porque ves que ya le están haciendo homenajes y algún circo alrededor de eso. Yo, como todos los colegas, voy a estar cerca de él para ayudarlo y seguir tocando. Porque Gustavo se va a reponer. (La Voz del Interior)

12 de mayo de 2010

LA CRISIS ESPAÑOLA ES SOLO UNA PUESTA EN ESCENA

Está de regreso, aunque no hace mucho pisó por última vez nuestros escenarios. Nos recibe cordial y distendido, pero no puede disimular ciertos movimientos eléctricos como sello de su propio ADN. Hablamos de (y con) Fito Páez, genio y figura del rock argentino que acaba de emprender un nuevo puente aéreo Buenos Aires-Madrid para presentar 'Confía', nuevo álbum en estudios que sucede a Rodolfo (2007). "Sí, es verdad. Uno siempre vuelve a Madrid. La primera vez que visité esta ciudad fue en los 80, acompañando a Charly (García, mítico rockero argentino) en su gira de Clics Modernos. Recuerdo una imagen nítida de ese momento. Una pareja caminando con un joven. Ellos, seguramente los padres, muy formales y su hijo, con una gigantesca cresta verde. Eran los 80, era la Movida, la transición. De esa imagen , de ese contraste me acuerdo muy bien. Madrid me encanta. Me gusta todo, su gente, sus jamones, su vitalidad..." admite mientras se acomoda en un mullido sillón a metros de la fuente de Cibeles.

PREGUNTA QUÉ.ES -Sin embargo, grabaste 'Confía' en los estudios de distintas ciudades como Río de Janeiro, que te aportaban un clima especial para componer, según dijiste. A Madrid la dejaste afuera.

FITO PÁEZ: No (risas). Uno no puede cumplir todo el tiempo con Madrid. El año anterior habíamos hecho 'No sé si es Baires o Madrid' (disco grabado en directo). Esta vez, qué se yo, supongo que por motivos económicos y otros no vinimos a grabar acá. Pero acá estamos.

P.- 'Confía' tiene un sonido absolutamente diferente a 'Rodolfo', pero no deja de ser autobiográfico también...

F.P.- Bueno, hay que tener cuidado con eso de para quien van dirigidas las canciones y su mensaje. Creo que esto es un juego. A veces hablo en primera persona y va destinado a una tercera, y viceversa. Lo que sí puedo decir es que hice el disco que quería hacer. Y a mí no me interesa vender más o menos. No tengo plata, si hasta vivo de alquiler.

P.- Sabina confesó que su 'doméstica felicidad' actual le hizo perder cierta inspiración, y por eso se aprovechó de su amigo, el poeta Benjamín Prado, quien atravesaba algún percance amoroso, para buscar musas prestadas en 'Vinagre y Rosas'. En 'Confía' te pasó algo absolutamente inverso ¿fue una especie de proceso de creación compulsivo ? Confesaste que entrabas al estudio a grabar casi al borde, con músicas a medio hacer.


F.P.- Imagínate que estás en una ciudad sin plata y sin lugar donde dormir. Así entraba a los estudios a grabar 'Confía'. Estaba absolutamente despojado. Y si salía el disco, salía, y sino, no. Tenía cosas a medio hacer pero estaba distendido. Ese espíritu se reflejará en los conciertos de acá. No habrá grandes sorpresas, pero venimos con muchas ganas y una banda nueva. Estarán las nuevas canciones y parte del repertorio de siempre.

P.- Tienes muchos amigos aquí. ¿Cómo ves desde afuera el momento económico que atraviesa España, viniendo de un país que ha visto pasar muchas crisis?

F.P.- No me gusta opinar mucho cuando no vivo aquí. Sólo hablo como turista que soy. Pero, sí, en Argentina todo el mundo habla de la crisis que se vive acá. Yo creo que esta crisis es sólo una puesta en escena. Y que las cosas mejorarán. Yo vengo de un país donde sí se sabe lo que son las crisis. Crisis son las americanas.

Garzón y el "terrorismo de Estado"

P.- Por tu ferviente defensa de los derechos humanos en Argentina, estarás al tanto también de la polémica suscitada aquí con el juez Baltasar Garzón.

F.P.- Sí, tampoco me gusta hablar mucho de esto, porque no soy de acá, te repito. Pero creo que lo que está ocurriendo con el juez Garzón al menos es incómodo. Es incómodo que ahora juzguen a alguien que quiere saber qué pasó. Que quiere investigar hechos que, al menos en otros países, se denominan Terrorismo de Estado. Y también, obviamente, la repercusión que tiene el tema habla de la importancia que tiene Garzón.

P.- ¿Cómo va tu faceta de cineasta?

F.P.- Muy bien, terminé de escribir el guión de mi próxima película, Hay que pulirlo y hacer retoques, pero estará lista el año que viene. No puedo ni quiero adelantar nada ahora. Pero no tengo miedo a que se repitan ciertas cosas que con la otra película (Vidas privadas). No tengo miedo a nada. Las críticas además fueron muy buenas en Argentina, Lo bueno, como en mi caso, es poder hacer lo que a uno le gusta.

P.-Volviendo a tus amigos... Sabina admite que ha cambiado mucho en los últimos tiempos... Charly García también,, tras regresar del abismo... ¿Fito Páez siempre es el mismo? Supongo que, al menos, ahora te dará más pereza salir de gira. Digo, por el tema de la paternidad, por ejemplo


F.P.- Uyy, eso sí. No es pereza, pero extraño mucho a los chicos (risas).

El paladar musical de porteños y españoles

P.- En Argentina causó mucha polémica una confesión tuya hace poco, Dijiste no entender cómo alguien como Ricardo Arjona (cantautor guatemalteco) llenaba 35 estadios Luna Park en Buenos Aires y Charly García sólo dos. ¿Crees que aquí Arjona podría llenar 35 Palacios de los Deportes o el madrileño tiene otro paladar?

F.P.- No, aquí no los llenaría. Y lo que dije, que causó cierta polémica, aunque no sé si ése es el término, lo sostengo. Me habilita vivir en esa ciudad y opinar. Pero si hasta el jefe de Gobierno de Buenos Aires (el alcalde Mauricio Macri) confiesa que ha leído una novela de Borges. Después de eso, con los dirigentes que tenemos, entonces todo lo que te diga está demás. Imagínate...

P.- Hablas del país que está a punto de cumplir 200 años. ¿Cómo encuentra a los argentinos el Bicentenario?

F.P.- Sin Nación. Así de simple, No hay un grupo que esté cerrado, que esté armado. No hay Nación. Su rostro entonces se contrae un instante, pero en la despedida vuelve a ser el Fito de siempre. Desgarbado y ecléctico, accede cordialmente a las fotos mientras confiesa que no verá a su compatriota, también rosarino, Lionel Messi el domingo en el Camp Nou. "No soy fanático para nada del fútbol. Pero que gane Argentina'', susurra de cara al mundial.

Los fans tendrán la ocasión de disfrutar a Fito el próximo 17 de mayo, en el Teatro Lope de Vega de Madrid, y el 18, en L'Auditori de Barcelona. Después habrá gira en julio por Málaga, Las Palmas, Huesca y Córdoba.

FUENTE: http://www.que.es/musica/201005121835-fito-paez-la-crisis-espanola.html

7 de mayo de 2010

EN INTERNET HAY MUCHA VANIDAD Y DESESPERACION

Las historias musicales de Fito Paéz siempre se conciben con momentos apasionantes, con instantáneas que nos hacen volver a aquellos espacios que han marcado y marcarán nuestras vidas. Tiene tanta energía y tanta pasión por su arte que nada ni nadie se detiene ante su poder de seducción. En su nuevo disco 'Confiá', el rosarino crea una comunión musical con la gente y los sonidos de los lugares donde realizó esta producción, la cual se llevó a cabo en La Cumbre, Córdoba, para continuar en Brasil en las ciudades de Trancoso, San Salvador de Bahía, Río de Janeiro y, por último en Buenos Aires.

Fito Páez, en entrevista a Latino, reconoció que ha disfrutado enormemente con la grabación de los doce temas de 'Confiá' porque por primera vez entró en el estudio “sin tener nada armado. Fue extraordinario y creo que lo voy a seguir repitiendo porque se ponen a prueba allí todos tus recursos como artista y es algo fabuloso que no puedes hacer en el cine. Fue un disco creado en la confianza en el sentido más espiritual de la palabra”.

Maestro, usted siempre se reinventa, busca cambios musicales que desmarquen al disco anterior…

Todos los momentos de la vida son momentos de crisalia, son de cambios permanentes. Lo único que no se puede modificar es que tú sos hijo de tu madre y tu padre. Uno se siente joven pero tienes 47 años. Vives en esas dos realidades. Ahora estoy presentando 'Confiá' pero estoy pensando ya en el próximo filme el año que viene y componiendo música para esa película. Me siento pleno si querés, de gran seguridad, sobre todo con lo que hago. Me gusta hacerlo, me hace sentir feliz y puedo criar a mis hijos con alegría. Siento que no le debo nada a nadie.

El día que no está haciendo nada, ¿qué pasa por su mente?

En general siempre estoy haciendo algo. Yo soy muy lector, veo mucho cine. También hay momentos de silencio. En general me gusta pasar por la vida pensando y haciendo. No soy un hombre contemplativo, como una marca. Soy un hombre de la vida moderna, urbano.

Muchos le temen porque es muy crítico con lo que le rodea…


No voy de criticón por la vida. Me gusta hacer y que los otros hagan. El criticón es una figura que siempre me pareció muy antipática.

Hablemos de un personaje que lo ha marcado ahora y siempre: Charly García. Usted siempre lo ha defendido con sus errores, con sus locuras y virtudes…

Charly no necesita de ninguna defensa porque es un edificio majestuoso. Es una especie de fortaleza moderna. Yo lo amo, lo quiero, lo admiro. Siempre he estado de su lado porque sé que es un hombre que nunca ha jugado a hacerse el loco. Es un tipo que está vivo de mundo. Generalmente lo que más fácil le queda a la gente es condenar al loco y nunca fue esa mi postura ante él. Siempre vi otras lecturas en sus acciones, en su música y eso es lo que lo hace único. Es un músico que dejará huella dentro de la estética de la canción latinoamericana.

¿Qué piensa de estos artistas que alimentan el mundo musical con canciones banales y sin sentido?

Esta es una época muy extraña porque se ha democratizado la tecnología y ha aparecido mucha subjetividad. Es una época donde está uno desesperado por decir lo que piensa y no lo que siente. La vida cultural hoy día es muy pobre porque todo pasa en las casas frente a una computadora googleando. En ese mundo no hay besos ni abrazos. No digo que todo sea así pero se nota eso como un signo fuerte y trágico de este tiempo.

Twitter y Facebook han cambiado la forma de promoción de muchos artistas…

No tengo ningún contacto con la vida cibernética. Lo que probé no me gustó y me alejé rápidamente. No tengo Facebook, no tengo Twitter. Sólo tengo un email para comunicarme con los amigos por el mundo. En Internet vi mucha vanidad, mucha desesperación, mucha angustia, poca alegría y muchas ganas de pelear.

Argentina es una constante en sus canciones. ¿Cómo ve a su país?

El país está en crisis. Está dividido en dos y sin una dirigencia política y empresarial a la altura del drama de la nación. Es un país que todavía no ha sido constituido porque las cosas básicas aún no están concertadas. Es un poco amargo vivirlo y verlo. Pero por otro lado están los hijos y hay que pensar con esperanza y trabajar para que eso en algún momento cambie. Ojalá que los profesionales de la política puedan comprender en algún momento el drama argentino y trabajen para hacerlo desaparecer.

¿Alguna vez ha visto la política como una opción personal?

La tarea política para alguien como yo que está constituyendo un grupo familiar es complicado. Me interesa mucho más escribir y hacer películas. Ese espacio hay que dejárselo a aquellos con capacidad para comprender el complejo movimiento del mundo.

Hoy día hay un fenómeno y es el de los cantantes que se inmiscuyen en temas sociales y políticos de otros países…

No sé quiénes son. Esa pregunta me la hicieron en México y me hicieron quedar mal con un montón de gente.

Su legado musical quedará en la historia…

Un artista como Charly cambió mi vida a los 14 años. Y todavía aquí sigo en el ruedo disfrutando de las maravillas que él me animó a probar. Ojalá yo hubiera podido generar eso en alguien. Eso ya lo dirá el tiempo y parte de la crítica.

17 de abril de 2010

NO HAGO MUSICA DE FORMA GÉLIDA Y PROFESIONAL

MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
"No hago música de una manera gélida y profesional, sino que me involucro en todo lo que hago porque me interesa", afirmó el músico argentino Fito Páez, que publicó el pasado mes de marzo su nuevo disco, 'Confiá'. Este trabajo llevará al artista de gira por las ciudades de Madrid y Barcelona los días 17 y 18 de mayo, respectivamente.

'Confía', el primer álbum de estudio que el artista publica en tres años después de 'Rodolfo', está compuesto por doce canciones y fue grabado entre julio y diciembre de 2009. Este trabajo sale a la venta un año después de publicar el directo 'No sé si es Baires o Madrid', realizado en el Palacio de Congresos de Madrid.

En declaraciones del artista argentino a Europa Press, es el disco de un hombre con 47 años que "sabe sobre el negocio del amor y algunas otras cositas, pero que todavía quiere ver la flor en el pantano". El músico, nacido en Rosario (Argentina) en el año 1963, afirmó que encuentra la inspiración en la experiencia de la vida y en las relaciones, antiguas y nuevas. "Soy un apasionado, me involucro mucho con la gente y allí sucede todo", manifestó.

ENTRE BRASIL Y ARGENTINA

El nuevo trabajo de Fito Páez fue grabado en distintos lugares, que fueron elegidos especialmente por Páez, con total afinidad a esos paisajes, a su gente y al clima musical que presenta. Para este disco, que comenzó en Brasil y terminó en su estudio de grabación Circo Beat, en Buenos Aires (Argentina), contó con la participación de Mariano López como ingeniero de grabación. Según relató, se trata de la primera vez que ha entrado en el estudio de grabación "sin tener casi nada armado". "Fui a hacer las canciones con los músicos y los técnicos que había allí en ese momento, y ha sido una experiencia inédita", declaró orgulloso.

En palabras del músico, "los lugares influyen a la hora de componer, sobre todo a la hora de encarar, y cuando estás encerrado los pensamientos se vuelven más oscos y más cerrados, mientras que el mar, la amplitud, el silencio, las patas en el agua te dan más relajo, te tomas todo con cierta calma".

En un primer momento, él y su equipo se instalaron en un lugar con frío, con hijos y familia, en la provincia de Córdoba. "Estábamos todos encerrados, con vino tinto y muy concentrados, y en un mes teníamos la pulpa de 17 canciones grabada", dijo. Más tarde se trasladaron a Buenos Aires, "a hacer un poco de vida de metrópoli, y después a Trancoso (Brasil) a una casita al lado de la playa, con otro clima". Finalmente, viajaron hasta a Río de Janeiro para mezclar el álbum.

Según explicó, sabían que no iban a estar en un estudio y que iban a encontrar un "sonido insólito". "Desde los ambientes, que eran grandes salones de un hotel de comienzos del siglo XIX, nos daba posibilidades acústicas diferentes", apuntó Páez.

"LA CONFUSIÓN ES SANA"

Respecto a los temas de los que habla el disco, Fito Páez señaló que "a veces te encuentras hablando en tercera persona y estás hablando de vos, y a veces hablas de vos y te das cuenta de que no eres éste". "Llega un punto en el que la confusión es sana, porque para lo otro, para la verdad objetiva, ya están los historiadores", precisó.

En la grabación en vivo de su anterior disco en directo participaron artistas como Joaquín Sabina, Pablo Milanés, Marlango, Pereza y Ariel Roth, entre otros. En sus próximos conciertos, aunque declaró que aún no ha planeado nada, no descarta invitar a alguien a última hora, "porque son colegas". "El anterior concierto se armó en una semana, así que puede pasar de nuevo", dijo.

Fito Páez actuará en Madrid y Barcelona los próximos 17 y 18 de mayo, respectivamente. En palabras del artista, estos lugares son especiales porque en estas ciudades ha amado a gente, tiene amigos, ha pasado gran parte de los últimos 10 ó 15 años allí. "Los lugares donde uno ha vivido tienen ese plus, sales del concierto y te vas a tomar una cañita, y eso te hace sentir más en casa", indicó.

Por otro lado, en cuanto a las descargas ilegales por internet, el artista señaló que se trata del "lenguaje de la época, ni siquiera es materia juzgable". "Da la impresión de que las multinacionales también tienen que tomar conciencia, de que ellos fueron quienes crearon el virus", apuntó, argumentando que, "por voracidad, cuando inventaron el CD en ese momento inventaron la manera de piratearse". "Posiblemente ya estén inventando algo para poder evitar la piratería, aunque me parece que es el curso que ha tomado la tecnología", indicó.

PALABRAS POLÉMICAS

Respecto a las palabras polémicas recogidas por algunos medios de comunicación acerca de los conciertos por la paz en los que actuaron Miguel Bosé y Juanes, por las que afirmaba que "son el negocio de turno", Fito quiso aclarar estas declaraciones y matizó que "fue una pregunta realizada en México, fuera de contexto". "Yo no sabía de qué me estaban hablando, fue una pregunta genérica acerca de estos eventos, y contesté lo que creo", señaló.

En este sentido, el artista indicó que "pueden estar hechos con muy buena leche, pero --yo no soy un buen pensante en ese sentido-- no sé qué puede aportar un concierto a la transformación del mundo". Páez, que no se considera creyente de estas causas, aseguró que "en ningún momento" quiso ponerse en contra de colegas como Juanes o Bosé. "Todo esto fue hecho con mala leche y yo simplemente apelé a mi estado más agnóstico y desconfiado, ni siquiera sabía que ellos estaban involucrados en estos conciertos", lamentó.

FUENTE: http://www.europapress.es/cultura/noticia-fito-paez-no-hago-musica-forma-gelida-profesional-20100417125139.html

11 de abril de 2010

FITO PAEZ EN LA CAPITAL DE ROSARIO

Fito levanta el teléfono desde su habitación de hotel en Santo Domingo y se dispone a dialogar con La Capital horas antes de entrar a tocar en el teatro Casa de España, en República Dominicana. Se lo nota distendido, amigable, que no corre ninguna carrera, sólo sigue su vuelo, libre de ataduras.

"Yo nunca hago canciones para gustarle a nadie, nunca fue así, quizá eso con los años se note más", dice Páez. De inmediato una parte de la letra del corte "Tiempo al tiempo" de su nuevo disco "Confiá" toma otra dimensión: "La verdad es que ya aprendí a esperar que se escriba sola la canción".

A Páez, que se presenta con su nuevo grupo el 30 de abril en el Metropolitano, le gusta hablar de su nuevo disco. A la vez que cuenta detalles de grabación y momentos de la composición también habla de sí mismo, de su manera de ver la música, de la desacralización de los éxitos, y hasta de "no gastar pólvora en chimangos" en polémicas mediáticas.

—"Confiá" se presenta como un disco optimista, ¿es tan así?

—No tanto, con escuchar las letras te vas dando cuenta. Pero es un disco de un tipo de 47 años, que no tiene temor a la escritura, y confía en lo que va a aparecer en ese momento si uno tiene ganas que aparezca algo. Por supuesto que con mucha humildad, en el sentido que tenés que hacer que esas plantitas, que esas flores que crecen que son las canciones, hay que regarlas y que ocupen el lugar que ellas mismas ocuparán solas en el tiempo, no pretender que sean más que eso.

—De primera es un disco para escuchar bien arriba, con impronta rockera, con potentes arreglos de vientos, y se distancia de "Rodolfo", que tenía un formato más intimista.

—Sí, puede ser, pero a mí me gusta escuchar todos los discos siempre con mucho volumen, aunque sea música de cámara, de piano solo o jazz, me gusta escucharlo fuerte. Y este también, claro.

—Hay un espacio de mucha libertad, y se nota en "M & M" y en "Fuera de control", que suena más descontracturado y con letras descriptivas e interesantes.

—Casualmente "Fuera de control" era una de las versiones de "M & M", que es un tema que tuvo seis versiones. La que quedó en el disco fue la menos esperada. Todas eran muy diferentes y más rockeras, y el último día de la grabación en Córdoba retomé un extracto que era La Sol Re, la base sobre la que estaba armada una de las versiones eléctricas de "M & M", y sobre eso improvisé una letra. Me pareció simpática, la elaboré un poquito más y resultó siendo "Fuera de control". Qué se yo, esa libertad la tengo hace mucho tiempo, a veces se nota un poco más, otras menos, pero la libertad con la que uno hace las cosas demuestra también por qué uno es quien es. Nunca me siento para hacer canciones para gustarle a nadie, nunca fue así, quizá eso con los años se note más (risas).

—"Fuera de control" parece otro "Tercer mundo"; en "La ley de la vida" sobrevuela "Naturaleza sangre" y en "La nave espacial" está la esencia de "Thelma y Louise". ¿No te parece que te estás citando a vos mismo?

—Eso es lo que se llama el estilo. En el estilo, como alguna vez lo escribí en una nota, las repeticiones son parte del lenguaje, de algo que se está poniendo en escena, y por otro lado es inevitable. Un gran escritor argentino dijo que no hay más de dos o tres temas: la vida, la muerte y el amor, y dentro de todo eso están los infinitos temas. Allí se cocina todo, por eso es inevitable que vuelvas a escuchar algo de aquello, es parte de la naturaleza.

—En Clarín hicieron una encuesta sobre cuáles eran los mejores temas tuyos, y por la opinión de la gente, la mayor cantidad de canciones son de mucho tiempo atrás. ¿Te afecta que no elijan material de tus discos más nuevos?

—No sabía de esa encuesta, pero no me molesta para nada. Uno va a haciendo su camino, vas investigando, jugando y vas pintando. En el tema "Limbo mambo" lo digo, que "vas escribiendo el libro" toda la vida. Hay que desacralizar la idea de que lo que le gusta a la gente es sagrado y que está bien siempre. Si vivís con ese axioma vas a tener problemas, porque se instala una idea y corresponde a lo que está bien y está mal, y que si gusta eso fue ése su mejor momento. Yo creo al revés, digo que nadie tiene tiempo para seguir los devenires artísticos, sus avatares. La gente va creciendo, va viviendo y en un momento detiene su pasado y su relación con vos en el momento y en el lugar en que ella o él fue feliz, o le sucedió algo con tu música. Eso me parece que es muy hermoso, pero de ahí a pensar que esos son los mejores temas, me parece que yo sería más humilde y esperaría que la máquina del tiempo haga lo suyo.

—¿Te molestó quedarte involucrado en una pelea mediática con Ricardo Arjona?

—Me parece que no amerita ningún comentario, te lo digo con la mejor buena leche, no amerita ningún comentario.

—Bien, pero más allá de este incidente, no sos un tipo mediático, pero por tu popularidad a veces salís igual en las revistas y revelan cuestiones de tu intimidad. ¿Hay una forma para zafar de esa invasión a tu privacidad?

—Y....no, la verdad es que no hay una forma porque es la vida moderna. Hay empresas que han crecido mucho, que necesitan noticias y es el negocio de ellos. Hasta el momento en que no se involucran con los tuyos hay que hacer oídos sordos. Después lo otro es tu vida, tu obra y tu gente, con la que te vinculás, vivís y te relacionás a través del mundo. Pero no hay que gastar pólvora en chimangos. Es muy preciosa la vida como para andar desperdigando en estos temas.

9 de junio de 2009

Fito En Revista Gente

Yo ya estoy listo, eh. Está la ropa, los discos, todo, bah... ¿Viste que justo el que buscás nunca está? Bueno, no importa… Son las cinco ya. ¿Vamos?”. De saco de paño mostaza chillón, remera bordó, jeans y unas zapatillas blanquísimas, el pelo siempre alborotado, los anteojos inconfundibles e infaltables, un mini equipo de música en mano, el protagonista de la noche camina, ansioso y sonriente, por el living de su piso de Recoleta. En el fondo de su bolso van cayendo algunos genios, los clásicos Schumann, Bach, Haydn –“buena música para escuchar tranquilo antes de tocar”–, la ilustración jazzera de Duke Ellington, el rock elegante de Steely Dan.

La combi espera en la puerta. Fito Páez (46) apura su recorrida final antes de salir. Pasa entre pianos, teclados y guitarras, que comparten el protagonismo de la casa con los cuadros pintados por su (ya muy talentoso) hijo Martín (9), fotos y rastros de la inquieta Margarita (4). “¡Mucha suerte! Con fuerza. Voy a estar ahí gritando por vos”, desea (otra) Margarita, la fiel empleada de su casa. “Te espero. Portate bien, eh”, agradece con un beso y una broma Páez, que sale disparado hacia el ascensor. “¡Vamos, Fito! ¡Buen show! Hoy va mi hijo a verte”, lo alienta el encargado de seguridad de su edificio. “¡Ojalá lo disfrute tanto como yo!”, replica enérgico el vecino más famoso del consorcio.

El tránsito del jueves 28 entorpece el camino hacia el estadio. Las noticias del diario del día irrumpen en la conversación. “¿Viste lo de Chávez con Vargas Llosa? Qué bárbaro, che…”, dice el rosarino. Después de una gira europea tan intensa como extensa, el mítico templo de los deportes lo espera para renovar el romance porteño en dos noches repletas, con seis mil entradas vendidas por concierto. “Es alucinante el Luna. Cada vez se fue afilando más. Aparte, la historia que tiene el lugar es inmensa: los shows de Billy Bond y la Pesada del Rock and Roll, el gran adiós de Sui Generis… Quieras o no, los fantasmas deben andar por ahí”, se entusiasma.


Camino al Luna
Con un mini equipo de audio y cds de Schumann y Bach para escuchar en el camarín, sale a la calle.



El camarín está listo. Camisas, sacos, zapatillas, jeans y decenas de remeras prolijamente acomodadas esperan la elección. En las paredes resplandece el toque que lo hace sentirse como en casa: más cuadros y dibujos de Martín y Margarita. Los Killer Burritos, la banda de rosarinos liderada por Coki Debernardi que lo acompaña en los shows desde hace tiempo, lo espera para la prueba de sonido. Fito toca, afila el oído, da indicaciones, y enseguida se baja del escenario para no dejar detalles librados al azar: luces, fondo, volumen, tiempos. Los técnicos responden rápido a sus requerimientos.

–Parece que es cierto que sos muy obsesivo...–En un grupo de música los detalles hay que cuidarlos como porcelana. Todo es ensayo, pasada, estar atento...

–¿Después de tantos años las cosas no salen de memoria?–Puede haber alguna pasada mecánica, pero siempre vas atrás del detalle. Para cada grupo de música es diferente. Como director, tenés que estar atento a resaltar las virtudes del grupo e impulsarlas.

UNA EXPERIENCIA RELIGIOSA. No sé si es Baires o Madrid es el álbum que llevó a Fito a ocho ciudades españolas (Molina de Segura, Bilbao, Barcelona, Salamanca, Valladolid, Tenerife, Lanzarote y Madrid) y lo hizo desembarcar, por primera vez en su carrera, en territorio inglés. Londres lo recibió, curiosamente, en The Union Chapel, una iglesia en la que alguna vez tocó U2.


Dos días en la vida
El Luna vibró con dos shows súper eléctricos y a todo volumen. Hubo invitados de lujo: Juanse tocó Ciudad de pobres corazones y su hit, Girando. Baglietto cantó por Sabina. Fabi Cantilo, recuperada, puso su voz en A rodar mi vida.



–¿Cómo fue esa presentación?
–La ciudad tiene una riqueza musical muy grande, se siente. ¡Han salido tantas buenas ideas de allí! Te mete un poco de presión.

–¡¿Te pusiste nervioso?!
–Sí, hacía mucho tiempo que no me pasaba. Fue un delirio, como tocar en Rosario o en la Bombonera.

–Con el tiempo se pierde eso de los nervios, ¿no?–No creas que tanto. Siempre te agarra una cosita... A veces, cuando tocás en salas de gran tradición musical, mucha historia, te pasa algo. Es como entrar a un barrio que está abriendo la puerta. Hay que andar con cuidado, no hacerse mucho el listo.

–¿Es cierto que tuviste un pico de estrés?–¡No, nada de eso! Lo que pasó fue que querían que tocara en Bolivia y yo estaba por Europa. Los productores se fueron de boca, pero nunca se firmó nada. Mis empresarios aquí nunca arreglaron nada con los bolivianos. Y lo primero que hacen es enfermarte, decir que tenés sida, cáncer, que estás deprimido porque te dejó una novia, cualquier cosa...

–¿Cómo vivís las giras?
–Los conciertos te cachetean, son una inyección de vida, de endorfinas, de vitalidad. Te exigen lo mejor de vos, incluso cuando transmitís las ideas más violentas o delirantes. Estás concentrado en mandar una idea directa, correcta, estás en tu plenitud. Muchas veces quedás agotado, otras cargado con mucha energía. Depende de qué haya pasado con cada uno de nosotros. Te diría que es algo brujeril... Por supuesto, también está el entramado empresarial, de entretenimiento. Está todo ahí mezclado, de una manera un poco obscena. Pero hay que entender que lo que sucede es un rito, una ceremonia.

–¿Con el paso del tiempo van cambiando los planes de las giras?–Se vive diferente... ¡Tengo 46! A los 20 me iba de juerga todas las noches, ahora ya no. Lo que sabés a los 46 no lo sabés a los 20, obviamente. Estás como más relajado, tenés menos miedos.


Fin de fiesta
Una imagen inédita. Agotado, después de un show cargado de emociones y una ducha bien caliente, Fito confiesa: “Estoy temblando todavía... Fue genial..”. Para seguir en ritmo, próxima estación: Rosario.


–¿Llevás a tus hijos con vos?
–¡Siií, les encanta, la pasan bárbaro! Cuando están en la escuela, lógicamente no, porque no pueden perder días de clase. Pero ahora, por ejemplo, que voy a Rosario, vienen conmigo. Cuando me toca quedarme con ellos vienen a todos lados.

–Este año ya te adjudicaron como cinco o seis romances… Que volviste con tu ex Cecilia Roth (mamá de Martín) o con Romina Ricci (mamá de Margarita), que con Celeste Cid, que ahora salís con Emme...–Puff... ¡Mirá qué preocupado estoy! Ni bola. Aparte, no hay nada de cierto. ¿Y con Emme? Si es la hija de un amigo (Lito Vitale) y la conozco desde que era así de chiquita…

CRONICA DE UN REGRESO ELECTRICO. Cómo sale un concierto tan rockero después de escuchar a Bach y Schumann será algo que tal vez sólo pueda explicarse Páez en su cabeza. Lo cierto es que el aire de Rosario, con Fito y la potencia de los Killer Burritos, inundó el Luna a un volumen altísimo. Los inoxidables 11 y 6, El amor después del amor, Tercer Mundo, Dale alegría a mi corazón y A rodar mi vida hicieron cantar al estadio. “Maravillosa, Buenos Aires”, celebró Páez. La energía todavía se siente en el camarín, mientras Fito se acomoda para saludar a sus invitados. “Estoy temblando todavía... Fue genial”, sonríe. Y quedan más inyecciones de endorfinas. En una semana, lo espera con los brazos abiertos Rosario. Su casa.


Por Gabriela Pepe. Fotos: Maximiliano Vernazza.

Spinetta por Aznar

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar