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20 de enero de 2012

Felipe Pigna ENTREVISTA A GARCÍA

Charly García En esta emisión especial compartimos el encuentro de Felipe Pigna con el gran Charly García. Un recorrido intimista por su vida y su carrera desde los inicios hasta la actualidad de este ícono representante de nuestra cultura. Una entrevista con relatos de su vida personal hasta ahora no revelados.

MIRALO ACÁ:

18 de enero de 2012

"60 por 60", lo que viene de Charly García en 2012


Al igual que lo hizo el año pasado, Charly García se presentará Cosquin Rock que se realizará el 10, 11 y 12 de febrero en el Aeródromo de Santa María de Punilla de la Ciudad de Córdoba. El músico tocará junto a su banda el primer día y adelantó que será un show parecido a lo visto en las 9 fechas realizadas a fines del 2011 en el Gran Rex. Ese día estarán Calle 13, Las Pastillas del Abuelo, IKV, Jauria, Eruca Sativa, Massacre, entre otros. El resto de la grilla se puede ver en la página oficial del festival. Respecto a los shows del Gran Rex, el propio García reveló endeclaraciones al programa Radio Rodante de Rock & Pop Córdoba, conducido por José Palazzo el organizador del festival cordobés, que saldrán en formato CD y DVD.

Los conciertos se dividieron de a tres y cada uno tenía un título en relación a las canciones interpretadas: La Vanguardia es así, Detrás de las paredes y El ángel vigía."Se va a llamar 60 x 60. El primer 60 es por los años 60, que fue mi bautismo en el rock y por lo que significa esa época en cuanto a idealismo y música. El segundo es porque hay 60 temas y por la edad que tengo", confesó el ex Sui Generis ante Palazzo. No solo eso sino que reveló que serán 3 DVD, 3 CD y un libro con fotos, posters con colash y las letras. De yapa también habrá un brazalete autentico de Say No More, de esos que usa siempre el ex Sui Generis. Aún no se sabe cuando saldrá pero será a lo largo de este año.

Charly en CNN

3 de noviembre de 2011

La tercera noche de Charly García


El cantante terminó la primera serie de recitales para celebrar sus 60 años

Absolutamente todas las butacas están ocupadas. El ojo que todo lo ve (rojo como el de Mordor pero con voz robotizada, a lo Odisea en el espacio ) se prende y se apaga, habla, dirige y anuncia al show, como ya lo hizo en los otros dos conciertos. El, el único, el ser que tiene más vidas que un gato y la posesión de un oído absoluto sale a escena. A partir de ese momento, el viaje va a tener todos los matices posibles: desde una base tanguera hasta un abrupto funk, todo va a estar contenido, en éste, el tercer repertorio intitulado El ángel vigía, que García armó para festejar sus 60 octubres.
Con un comienzo tímido y más instrumental, y un vestuario que podría ser el del Capitán América (calzas rojas de lycra, donde sus piernas flacas serán protagonistas), Charly canta y, a pesar de que la suave voz que hipnotizaba en los 80 no es la misma, las más de tres mil personas que están ahí enloquecen, se dejan seducir, acompañan. Es como si todos los años que separan a "Plateado sobre plateado" de la actualidad no existieran, como si Charly la hubiese escrito ayer. Todo irá in crescendo , desde el lugar que ocupa la banda hasta la confianza que García va a tener, tanto en lo vocal como en los movimientos. Empieza algo tosco, camina por el escenario, no del todo seguro. Pero eso irá cambiando; y junto al sonido que se convertirá en eje central -The Prostitution es una banda más que acertada para acompañarlo- Charly llegará al clímax con "Desarma y sangra", en la que su don pianístico se amalgamará con el violín de Cristine Breves y convertirán al teatro en una sola voz. Pero antes de eso, Samalea le pondrá su magia al vibrafón y temas como "Popotitos", "Rap del exilio" y "Deberías saber por qué" (donde García dirá: "Siento que es la primera vez que la gente entiende este tema") se sucederán. En cada mínimo hueco, un "genio de la humanidad" saldrá de la boca de algún que otro fan, que como todos los otros no podrá salir de la ensoñación, incluso después de terminado el recital. Habrá lugar también para críticas y chistes, hablará del entretenimiento vacío (Tinelli) y de Celeste Cid (antes de "Asesíname" hará referencia a la clínica de rehabilitación donde ambos estuvieron internados). Y, claro está, Charly tendrá ese momento, donde la banda estallará con "Cerca de la revolución", y él, como en sus mejores y peores momentos, va a tirar el micrófono, se va a parar en uno de los costados del escenario y se va a bajar las calzas rojas para mostrar por un microsegundo su parte de atrás.

4 de agosto de 2011

SIEMPRE CONMOVEDOR

Sea como sea, un artista debe conmover, la Charly siempre lo hace... rompiendo los instrumentos, pegando dos acordes que te enloquecen, ironizando, roqueando, siendo clásico, moderno, loco, autentico, demagógico, forro, muriéndose, agonizando, viviendo, sobreviviendo… siempre conmueve… UNICO!

28 de abril de 2011

Adelanto GEBA

Fito Páez se presentará el sábado 30 de abril a las 21.30 en GEBA. De esta forma, cerrará su gira nacional "Confía". TN estuvo a solas en los ensayos con el rosarino y adelantó algunos detalles del recital. Nosotros sólo te comentamos que incluirá temas de sus cantantes amigos y destacados a quienes, según aseguró, “admira”. Lo demás descubrilo en primer video. En el segundo, escuchá la canción “ El Puente” que le dedica a Gustavo Cerati.



13 de diciembre de 2010

12 de diciembre de 2010

Charly y El Flaco están de estreno

El titulo es malo... el disco no.
Es 2 late 2 say I´m Zorry, babe . A su estilo, Charly García imprime su no arrepentimiento con letras que chorrean sobre una de las pinturas que parió durante los cuatro años de concepción de Kill Gil , y que hoy ilustran en formato de DVD los 11 temas del álbum más accidentado de su carrera.

Grabada en 2005, la primera versión fue dada de baja por el propio artista, que la emprendió de nuevo con el proyecto, al mismo tiempo que la presentación del material se frustraba a las piñas en la puerta de un local de San Telmo.

La segunda, en cambio, se desparramó por Internet antes de que estuviera terminada, y habilitó la compasiva explicación de que por la filtración su compañía había decidido no editarlo. Mientras tanto, García ardía en un infierno cada día menos confortable, Y enseguida, una noche en llamas en Mendoza, y un recorrido clínico con el campo de Palito Ortega como residencia temporaria, lo sacaron de circulación por casi un año.

Sin embargo, lejos de rendirse, o de arrepentirse, en pleno proceso de autorreconstrucción, el músico puso de nuevo manos a la obra (de arte), y cerró el capítulo con una reivindicación del “constant concept” que había nutrido su usina sonora mientras viajó en la cápsula Say No More.

En Kill Gil (Un disco que se ve) , García 2010 recupera la idea de la mesa de edición como un laboratorio. Allí, cada registro vocal o instrumental es un recurso a mano para sumarle intensidad a un conjunto de canciones que, sin transitar por altas complejidades armónicas o melódicas, está mucho más cerca de Casa vacía que de las más recientemente conocidas Deberías saber por qué y La medicina del amor .

Y se corre de la foto de tapa para dejar a la libre elección del usuario el diseño de la secuencia que guarda -en su contraste de íconos de la vida y la muerte- un inquietante lugar para el logo del brazalete que inventó a mediados de los ‘90.

Pero el músico va más allá. Y, en busca de una vuelta de tuerca estética -y, también, de una estrategia que justifique el lanzamiento-, agregó instrumentos y voces, volvió a mezclar el material y sumó al CD original un DVD que repite el listado de temas en Dolby Surround 5.1, en el que combinó su música con las imágenes de sus pinturas.

Bajo ese manto conceptual, en el marco de lo que el autor caracteriza como una mini ópera, conviven canciones cosecha siglo XXI, como No importa -un potente punto de partida-, Pastillas o Break It Up -uno de los tres temas en inglés, junto a In the City That Never Sleeps y Happy and Real -, y las viejas Telepáticamente y Transformación , link directo a Seru Giran ‘92. Todo en un recorrido visual que enriquece la experiencia de escuchar.

“Y cada vez que pedimos perdón, teniendo la razón, por descomposición, tratando de agradar, nos hacemos daño”, canta. Y uno puede pensar que esas guitarras, teclados, baterías programadas y voces que aparecen y desaparecen de manera arbitraria, como caprichosa, son una manera de romper con la comodidad de hacer lo que los demás esperan. Es que Kill Gil , en algún punto, recupera al Charly de manos pintadas y experimentaciones sonoras sin horario de cierre. Aunque esta vez, en plan controlado.

“Dicen que estoy loco, haga lo que haga”, advierte en Lennon , ni más ni menos que Watching the Wheels , pero según García. Entonces, rescata y defiende, con la complicidad de su ahora amigo Ortega, su Corazón (de hormigón) , que compuso cuando era niño. ¿Demasiado elemental? Sí. Pero nunca cumbia.

En todo caso, las texturas que se distinguen y confunden por detrás de esa línea melódica casi infantil adquieren una densidad que no muchos consiguen.

Además, por si hiciera falta, y aunque no sobre, hay material para compensar. “El Falcon verde que usabas pa’ pasear/Pasó de moda, no existe más/Con dos de ésos y un poco de spray/Hago limusinas para pasear por el centro”, dispara con la ironía intacta en Los fantasmas . En ese medio tempo de slow rock que, con contadas excepciones, García parece haber decidido como velocidad de crucero en su metrónomo, a partir de El aguante .

E invita: “Te doy este auricular, y un disco para mirar”. La entrada es el precio del combo, que incluye reproducciones de algunas de las pinturas en el libro de tapa. La salida, depende de cada uno.

2 de diciembre de 2010

Sale Kill Gill

Sí, es Charly García
Se acerca el lanzamiento del disco más anunciado en la historia del rock nacional: Kill Gil , opus 23 en la discografía de Charly García. Saldrá a la venta en unos quince días más, aproximadamente, en formato de cd y dvd. Así se terminará, por fin, una novela que, como solía ocurrir con el Charly pre-rehabilitación y limpieza, tuvo su cuota de escándalo.

Hagamos una breve recapitulación. En 2006, Charly adelantó algunos temas del disco en un par de recitales. En 2007 lo presentó en una serie de conciertos en La Trastienda, ciclo que terminó a los golpes. Después apareció una versión pirata en Internet: Charly acusó alternativamente a su hijo Migue y a su discográfica de entonces, EMI, de haberlos subido sin su permiso. La cuestión es que nunca lo editó: “Alguien lo puso en el ciberespacio y es como si se hubiera abortado la idea original”, le explicaba a este diario en esa época. También decía: “Yo soy un artista. No voy a terminarlo cuando quiera la grabadora.

Kill Gil lo pagué yo, me endeudé, vendí una casa y es un concepto llevado adelante con el entusiasmo de ciertos amigos”.

Ahora Kill Gil llega a las disquerías editado por el sello Del Angel Feg, resultado de la fusión entre las productoras Fénix y Del Angel Music. Según anunció la compañía, el disco -el primero de estudio de Charly en siete años, tras Rock and Roll Yo (2003)- tiene nuevas grabaciones y mezclas realizadas durante este año e incluye once temas hasta ahora inéditos. Fue producido en Nueva York por Charly y Andrew Oldham, ex productor de los Stones, y tocaron Carlos González (bajo), Kiushe Hayashida (guitarra y coros) y Tonio Silva (batería). También colaboraron María Eva Albistur, Bernard Fowler, Palito Ortega (en cuyos estudios Charly había empezado a grabar en 2006), Deborah de Corral y Fernando Kabusacki.

Cuenta García: “ Kill Gil es una mini ópera. Cuenta la historia de un chico nacido en el Tercer Mundo, pero que vive en Nueva York y que un día escucha una canción que le hace revivir su origen y entonces decide cambiar al mundo a través de mensajes en sus propias canciones. Aquellos que lo entienden se salvarán. El resto no”. Siempre según Charly, “ Kill Gil vendría a ser la forma de eliminar giles a través de un lenguaje para los que no conocen: la música”. Las canciones son No importa (Charly la considera “la segunda parte de Cerca de la revolución ”), King Kong , Pastillas , Transformación , Los fantasmas , Corazón de hormigón , Mirando las ruedas , Break It Up , Happy & Real , In the City That Never Sleeps, Telepáticamente .

El dvd incluye una versión del álbum en Dolby Surround 5.1 acompañado de animaciones de 104 pinturas hechas a mano por Charly durante el proceso de composición del álbum. Quizás a eso se refería cuando hace años decía “ Kill Gil será un disco para ver”.

FUENTE

2 de julio de 2010

Me Siento Mucho Mejor

Un Instante: Invierno, mi vieja, mi viejo, mi amigo Martin. Todos mirando cronica. Charly voladisimo, en vivo!... Que irá pasar!. Nos sentimos mucho mejor...

No razonar
desaparecer
cuando tenías que estar
te echaste a correr
lo que hiciste en mí
no tiene perdón
y yo sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor.
Mucho tiempo atrás
me hiciste sentir
que nuestro amor era más
y de esa forma vivir
no sé más quién soy
de qué te reís
y ahora sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor.
No sé más que hacer
no sé qué decir
cuando tenías que estar
te echaste a reír
lo que hiciste en mí
no tiene perdón
y ahora sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor
y yo sé que me siento mucho más fuerte
sin tu amor
oh sin tu amor.

8 de febrero de 2010

ANDAN - EL HIJO DE LA LAGRIMA

Mister Charly García nos regaló esta belleza en "La hija de la lagrima". El disco "quiebre" en la "carrera musical" de un Charly modelo 2000 aunque el disco fuera editado en 1994. Un adelantado, siempre lo dijimos. Hay que esperar al final de esta Opera Rock para poder deleitarse con esta hermosa canción. Imposible no recordarla una vez escuchada... ¿viste que Fito es muy Charly y Charly muy Charly?... andan, yo no se si estan, yo no se si van, solo se que andan...



Adrenalina

Andan
yo no se si están
yo no se si van
solo se que andan
salen de día
y vuelven aquí
y no me dejan dormir
se esconden allí
y no me dejan dormir
será que estoy loco nena
pero estoy loco por vos

Andan
yo no se si son
yo no se si están
solo se que andan
tocan mis dedos
y me vienen a cazar
tocan mi mente
y me quieren atrapar
será que ando mal en mi
oh, yeah!
será que estoy loco nena
pero estoy loco por vos

Entras
te vas
te escondes en la puerta
te vas
te vas
porque mi ángel se fue
tanto tiempo atrás
porque mi ángel se fue...

5 de febrero de 2010

SEXO, AGUA Y ROCK AND ROLL

¿Ya no son lo que eran? Algunos piden que vuelvan a los excesos y otros creen que la droga no es socia de la creatividad. El debate.
Por Bruno Lazzaro

A lo largo y ancho de la historia, las drogas funcionaron como musas prostituidas de grandes artistas, desde célebres pensadores hasta magníficos escritores, como Edgar Allan Poe, consumidor de opio y láudano. El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, experimentó con cocaína en 1884 –cuando la droga de moda era la morfina– e inauguró una línea de investigación que continuó después de su muerte con LSD, cuyo máximo cultor fue el psicosociólogo Timothy Leary. La experimentación social con estimulantes tuvo su consagración en la década del ’60, los años del flower power, encabezada por artistas de diversas disciplinas. Los Beatles –que probaron marihuana y pasaron por sustancias más fuertes hasta llegar al LSD– cambiaron la imagen de abandono y enfermedad que tenía la sociedad sobre los “drogadictos”. Todos utilizaron los estimulantes en su producción artística y muchos, al no poder resistir sus encantos, las invitaron a formar parte de sus vidas aunque los llevara a una muerte anticipada. Joaquín Sabina y Charly García –dos de los cantautores más convocantes y aclamados por los argentinos, que vivieron el desenfreno hasta convertirse casi en fantasmas de sí mismos– cambiaron ese final anunciado por una difícil recuperación. De aquellos excesos a estas normalidades, la modificación es tan brutal que muchos de sus seguidores consideran que sus ídolos están acabados. Esa reacción despierta interrogantes: ¿La creatividad es innata o está atada al desenfreno? ¿Se los valora por el hecho artístico en sí mismo o también por el escándalo? ¿Cuánto influyeron en esos escándalos las industrias y la prensa canalla que gira a su alrededor?

El periodista y escritor Enrique Symns –fundador de Cerdos & Peces, monologuista que abría los shows de Los Redonditos de Ricota, biógrafo de Fito Páez y personaje ineludible en la escena del rock– es contundente: “La palabra recuperar es engañosa, ya que nos tienta a involucrarla con la salud. Yo no veo a Charly recuperado, lo veo más drogado que antes. Drogado por los laboratorios y por los psiquiatras, dueños y señores del poder adictivo. Charly se ha convertido en un gordo que dice idioteces y es festejado por el coro polifónico de la argentinidad al palo. Charly envenenado era mucho más que este paquete turístico que es hoy. Sabina salió con más dignidad aunque su inteligencia también quedó resentida. La droga que consumen ambos hoy en día es la más poderosa de todas las que existen: el dinero”.

Efectivamente, tanto García como Sabina siguen siendo generadores de negocios, aunque es difícil determinar si también para ellos mismos: basta con recordar a Charly durante su primera presentación en público luego de la internación, con dificultades para hablar y moverse, para entenderlo. Symns no es el único que va por esa línea de pensamiento: entre los fans son muchos los que piden el regreso de los antiguos ídolos. “Joaquín, a mi hijo le puse tu nombre por ser un tipo genial. Por favor no me sigas decepcionando”, escribió en Taringa un usuario de apodo Doctor, mientras que Tronador opinó en el portal YouTube: “Charly, volvé a la frula… así no podés seguir”. En los foros de los diarios locales, “nomesorprende” pide “que devuelvan al viejo Charly, a este de ahora balbuceando no lo queremos” y “fanadeltal” asegura que a Sabina, “desde que largó el vicio, se le va el bocho. Joaquín, no largues la merca que te hace mal”.

¿Por qué algunos seguidores de Charly y Sabina no pueden aceptar la nueva vida de sus ídolos? Responde el psicólogo y psiquiatra Roberto Abalo, quien supo tratar a Diego Maradona: “Porque nos fascinamos con los reventados y muchas veces se los toma como modelos. La gente vincula el talento con cierta autodestrucción. Estos personajes se ven como héroes y muchos seguidores viven el fin de los excesos como una traición”.

En su momento también los músicos consideraron que la recuperación no era un buen camino. Grandes amigos en tiempos de parrandas locales, cuando el cantante español dejó de coquetear con uno de los grandes amores de García, los excesos, la relación se enfrió a punto de congelamiento. “Mal, dejó las drogas. Está hecho mierda”, dijo Charly –autor de temas como “Promesas sobre el bidet” o “Inconsciente colectivo”– cuando le preguntaron cómo veía al recuperado Sabina que visitaba la Argentina. Un poco más conciliador e incluso jocoso, Sabina – quien afirma que “al menos un ochenta por ciento de los grandes creadores necesitaron estimularse”– dijo que “al lado de Charly soy la madre Teresa de la puta que lo parió. Soy una monja de clausura, de verdad. Lo digo en su honor”.

Es pertinente, entonces, la pregunta que se formula el músico y psicólogo Fabio Lacolla: “¿Qué hubiese sido del whisky sin Sabina y de la droga sin Charly?” Y se responde: “Ambos incorporaron en su manera de crear una referencia al consumo, inclusive por fuera de sus canciones ya sea en declaraciones a la prensa o en actitudes observadas a través de los medios. Una cosa es el testimonio y otra la apología. El artista abre su corazón y relata en forma de canción lo que le pasa, encuentra en el arte un modo de hacer catarsis sobre algunas situaciones que no puede manejar. Pero cuando promueve el consumo desde sus letras, comete un acto de obscenidad donde esa demostración es parte activa de una problemática”.

Problemática que tanto Charly como Sabina se ocuparon de demostrar una y otra vez. Hicieron de los excesos un culto y de sus exposiciones públicas y privadas un trampolín mediático que no siempre les permitió saltar a una pileta llena. Más de una vez les ganó el repudio de algunos como el usuario “Y la perdieron”, que en otro foro asegura: “Los excesos y las drogas los transformaron en lo que son hoy, no hombres más sabios sino idiotas más viejos”.

En cambio el periodista Sergio Marchi, autor de No digas nada, la biografía de Charly García, opina que “entre el cementerio y el consultorio médico, ambos eligieron inteligentemente la segunda opción. El rock del reviente terminó tras las muertes de Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. Hubo algunos que no se convencieron y probaron que llega un momento en que las drogas quitan todo lo que alguna vez creíste que te dieron. Además no hay nada más lindo que el regreso glorioso. Sin salud no hay genio creativo, ni ser humano. Pero para recuperarse plenamente, Charly tiene que renunciar a todo de corazón, no porque se lo impone la justicia. Cuando eso suceda de verdad, allí recobrará genio y salud”.

En la actualidad, y pese a mostrarse en plena recuperación, ambos continúan cantándole a aquello que casi los termina de tumbar, eligiendo las viejas canciones sobre el tema. Una paradoja carnal que los llevó a perder algún que otro seguidor, pero que los mantiene firmes en el podio de las preferencias. La cancha de Boca –donde Sabina se presentó hace unas semanas con gran afluencia– y el estadio de Vélez –en el que García ofreció en octubre pasado un concierto memorable bajo una intensa lluvia– dieron muestras de que su poder de convocatoria sigue vigente.

Los excesos de Sabina comenzaron hace mucho y el cantante de Úbeda todavía se hace eco de aquella declaración que alguna vez realizó Keith Richard –guitarrista de los Rolling Stones– sobre su relación con las sustancias prohibidas: “Yo nunca tuve problemas con las drogas, sólo tuve problemas con la policía”. Afirmación que se refuerza porque hacía unos días que había dejado la cocaína cuando sufrió el accidente neurológico que lo hundió en una depresión de cuatro años sin querer salir de su casa ni ver a sus amigos. Pero al fin recuperó su alma, le ganó su vida a la banca y comprendió que ese pasado –en el que alguna vez estuvo tres días y tres noches despierto, cortando frases y aspirando melodías– ya no formaría parte de su calendario. El “ictus”, como él mismo denomina al accidente isquémico cerebral que lo durmió algunas horas a mediados de 2001, es motivo suficiente para entenderlo.

En el recién editado Romper una canción, Benjamín Prado –coautor de la mayoría de las canciones de Vinagres y Rosas, el último disco de Sabina– revela la falta de inspiración del español, que le dijo: “Mira Benja, te voy a proponer algo. Yo vivo en una felicidad doméstica de la que es imposible sacar un verso; pero tú estás hecho polvo, y eso es una mina de oro. Te propongo aprovecharme de tus desgracias y que nos vayamos por ahí a escribir canciones”. La idea consistía en agitar un poco la vida de Sabina, creador de temas como “Y nos dieron las diez” y “Peor para el sol”, que en sus últimas apariciones se confesó bastante aburrido de la vida de container, para mantener la línea de sus trabajos anteriores. De todos modos, el cantante no puede evitar reconocer que tiene “una terrible nostalgia de los excesos”.

El final de las jornadas de juerga y post depresión de Charly –un círculo vicioso que lo llevó a implosionar– le llegó por decisión de sus familiares más cercanos y amigos. El “bicolor” fue internado a la fuerza hace un año y medio y, a pedido de la Obra Social de músicos, comenzó una paulatina recuperación en el Centro de Reumatología y Rehabilitación (RR) de Luján, mientras vivía en la quinta de Palito Ortega. “Tenía atrofia muscular, se le dificultaba caminar y hablar –recuerda Pablo De Caso, director del centro–; así que planeamos una rehabilitación integral.” Luego continuó un tratamiento multidisciplinario en el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), que incluye rehabilitación física y cognitiva, más algunas pastillas para soñar y para combatir la abstinencia.
Basta comparar al Charly que gritaba desaforado “¡Tráiganme whisky y rivotril!” o aquel que saltó desnudo de un noveno piso en Mendoza rumbo a una piscina, con la figura pulcra y con algunas redondeces que devuelve su espejo actual para comprender por qué define este proceso como un renacimiento: “Estoy haciendo algo muy bueno con la banda, estoy muy bien a nivel personal. Me siento muy feliz. Digamos que la vida, a través del destino, me dio la oportunidad de vivir las cosas de otra manera”.

Tiempo atrás Charly analizó sus excesos: “Depende de cada uno. Todo dogma o religión tiene un cuadrado. Prefiero tomar un poquito de cada cosa y no limitarme al cuadrado”. Ahora el nuevo García –al que Sabina dice tenerle envidia por estar más gordito que él– afirma estar haciendo “una vida de hombre grande. Tuve amigos que me ayudaron y yo le puse mucha garra a toda mi rehabilitación, así que podríamos decir que se trata de una cosa conjunta. Pero hay un detalle muy importante aún: el cerebro está más claro”.

Una frase que sugiere que la capacidad de crear permanece intacta aun ante la ausencia de estimulantes. El guitarrista Don Vilanova –ex Botafogo– también cree en esa posibilidad: “Hay muchos mitos sin sentido que sólo hacen mal. Jimmi Hendrix o Charlie Parker hubiesen sido los mismos sin heroína. Charly a los doce era profesor de música y a esa edad todavía no había consumido ninguna droga. Hay muchas lacras que viven del rock, ya sea desde la difusión como desde la producción, y buscan que haya ídolos hechos mierda. Me parece que hay un interés detrás y no lo digo como santurrón. Yo probé de todo, pero supe bajarme a tiempo”.

En la vereda contraria se para Pipo Cipolatti, un amigo perteneciente al círculo de los non santos, al afirmar: “A Charly le dieron pastillas y más pastillas. Lo tuvieron atado y ahora no puede ni mover las manos. Pregunto, ¿el que toma aspirinas no se droga? Hay drogas psiquiátricas que son libres”.
Para Fabián “Zorrito” Von Quintiero –tecladista de Charly– “la inspiración es muy personal. Depende de quién se trate, porque como ya dijo Charly, ‘cada cual tiene un trip en el bocho’. No es una regla fija que el consumo y la creatividad vayan de la mano. No apostaría a que es algo necesario, el precio a pagar sería muy caro”. Y lo avala la cantante Fabiana Cantilo: “Hay un momento en el que elegís entre la vida y la muerte. En mi caso, elegí curarme. Pero eso no quiere decir que abandone mi carrera como artista”.

Es que como analiza Lacolla, “con el pasar de los años el artista va encontrando, en su forma de decir y de pensar, la propia creación; y puede ocurrir que componga sus nuevas obras tomando como referencia el ‘allá y entonces’ y no el ‘aquí y ahora’. Muchos consideran que el rock debe incluir en su estética el reviente y el descontrol para que sea creíble. Temen defraudar al público y hasta le restan valor a su obra si no habla de los excesos y las noches de parranda, como si la ‘vida careta’ no estuviera cargada de excesos y cosas que se nos van de las manos”.

Andrés Calamaro, quien abandonó la cocaína hace ocho años –y al que Charly quiere invitar a cantar juntos pese a las diferencias que mantienen desde hace años–, contaba las dificultades de abandonar una adicción: “Al principio fue complicado, me aburría y me faltaba ese condimento de ánimo. Ya no soportaba esas mañanas raras... Lo que pasa es que es muy difícil trabajar con la propia voluntad”. Un análisis coherente para un artista que hace nueve años, cuando fue consultado por lo que le provocaba un nuevo aniversario del golpe militar, contestó simple y directo: “Situación de estupefacientes, de rock, fútbol, sala de ensayo”.

De grandes estrellas a músicos recuperados, Sabina y Charly desandaron hasta el límite el camino de la fama. Hoy sus vidas frente a los medios giran más en torno a su salud que a sus logros. “Los ídolos pueden recaer al encontrarse con un público que no los acompaña en la recuperación”, advierte Abalo, mientras que Lacolla, el psicólogo del rock, confía en que los artistas “de a poco, encontrarán una nueva manera de mirar al futuro”.

García vislumbró ese porvenir y lo plasmó en los versos de “Cuando ya me empiece a quedar solo”: “Una vejez sin temores y una vida reposada, ventanas muy agitadas y una cama tan inmóvil”. Sabina prácticamente lo anticipa en su nuevo tema, “Viudita de Clicquot” del disco Vinagre y rosas: “A los cuarenta y diez naufragué en un Plus Ultra sin faro, mi caballo volvió sólo a casa. ¿Qué fue de John Wayne? Me pasé de la raya con tal de pasar por el aro. Con sesenta qué importa la talla de mis Calvin Klein”.

Fuente: REVISTA VEINTITRES & EL BLOG DE CHARLY GARCIA

2 de febrero de 2010

EFECTO SORPRESA

Nada como un golpe de casualidad. Como todos los mediodías, antes de una siesta, anclé en el inodoro. Una Vida De Charly García de Sergio Marchi embellece ese momento. Mucho Charly le hubiera puesto yo. Por momentos hasta te agobia desde el libro, esa vorágine, ese escándalo, eso que no queremos ver, el lado oscuro de la luna de Charly y tantos más.
Antes de la siesta, revuelvo cds, hasta encontrar La Hija de La Lágrima. Suena Victima. Después me duermo. Me despierto en La Sal No Sala, apago porque me estaba taladrando el cerebro.
Despierto, algo tarde, salgo corriendo, apurado, acalorado, alunado con temas de Charly en la cabeza. Llego al trabajo y de la nada empiezo a cantar Transformación, un tema de Seru que conocí en Kill Gill. Estaría bueno seguir escuchando a Charly –digo-. Pongo la radio “y en coordinación perfecta, como una aguja en un pajar” diría Calamaro, suena Transformación en la radio.
Hablamos de la famosa “Maravillisación”.



Transformación:

Aislando las cabinas procesamos el dolor.
Cerrando las cortinas mantenemos la ilusión.
Y cada vez que el canillita trae noticias del final
parece asegurar que sólo por amor
nadie vende diarios.

Y cada vez que pedimos perdón teniendo la razón
por descomposición tratando de agradar
nos hacemos daño.

Algunas veces estoy encerrado
la jaula no es tan solo esta pared.
cuando quiero salir, no me importa morir
no tengo fin!
no tengo fin!

No insistan en ponerme cerraduras
soy libre y no puedo desistir
ni digas que estoy mal, yo la estoy pasando bien
no se por qué
no se por qué.

Cada vez que trates de matar
quizás estés matando a quien te trata bien
cada vez que quieras disfrazar
todos esos disfraces abrirán tu piel.

Y cuando estés cansado de sangrar
ese vacío ya no te hará mal
cada vez que trates de vencer
será que tienes mucho que perder.

Volveré a abrir tu corazón
aunque pasen mil años te daré mi amor
volveré a abrir tu corazón
aunque me desintegre la transformación.
Y cuando estés cansado de llorar
verás que ya no hay nada que cerrar.
Volveré a abrir tu corazón.

7 de diciembre de 2009

rosario fue una fiesta con charly


El hombre que atravesó generaciones, que logró la identificación de la gente con sus canciones y que retrató como pocos la realidad argentina de las últimas cuatro décadas, se permite ahora hablar de sí mismo. De su momento, de su regreso atravesando sombras y tinieblas. Charly García desata una fiesta en Rosario, pero en su música, en sus gestos, en sus palabras, surge además un guiño cómplice con éste, su esperado regreso a los escenarios.

Entonces, canta Influencia y se golpea el pecho cuando dice aquello de "voy a confiar en mí". Y evoca a Serú Girán con Llorando en el espejo, una canción que, confiesa, "se adapta mucho a lo que me pasa". Pero hay más de un Charly que disfrutó del lugar y del contacto con la gente el sábado a la noche.

Junto a Fito, "el rosarino rockero mas famoso", despuntaron Desarma y sangra.

Invita a Nito Mestre y en las estrofas de Cuando ya me empiece a quedar solo habla de "una vejez sin temores y una vida reposada". Es la postal más perfecta de su actualidad. Es Charly en estado puro. "Y un millón de manos que me aplauden", sigue cantando. Son, al menos en Rosario, unas 20 mil las que se chocan rendidas ante él.

En la despedida de la gira latinoamericana que inició en Perú y que, previo paso por Vélez, tocó su punto final este año en el Hipódromo de Rosario, hubo una ceremonia de reencuentro con sus fieles seguidores: desde el adolescente bailando frente al escenario con una remera de Iron Maiden hasta el cincuentón calvo de elegante sport. Todos quieren hacerle el "aguante" en el sexto show que ofrece desde su regreso, el segundo en la Argentina.

Y él devuelve tanto afecto con música. Acompañando por una banda ajustada y poderosa, entrega un recital de 2 horas y 20 minutos con 35 piezas que ya forman parte del cancionero popular argentino. Si el trío chileno -Toño Silva Peña, Carlos González y Kiuge Hayashida ¿ es la pared de sonido sobre la que se asienta la banda y Carlos García López es la guitarra en estado de combustión permanente, Fabián Quintiero surge como el coordinador del grupo cuidando todos los detalles. A Hilda Lizarazu le toca acompañar a García con su voz. Pero también jugar con él, teatralizar los temas.

Charly se siente contenido por la banda y abandona el piano con frecuencia. Se para frente al micrófono y canta, baila, gesticula acompañando la letra de los temas, de las que no olvidará casi nada.

Y repasa como si se trataran de golpes de nocaut al mentón un seleccionado de clásicos: Cerca de la revolución, Demoliendo hoteles, Rezo por vos, Yendo de la cama al living, Nos siguen pegando abajo, Vicio, Estoy verde, Hablando a tu corazón... Sus creaciones de los '80 tienen un lugar central.

Si el encuentro con Nito es un abrazo con la nostalgia -con él cantó Canción para mí muerte y Mister Jones-, el otro invitado de la noche fue un gesto para los locales (ver Información) Al final, bañado por una ovación, Charly vuelve a la referencia personal. "Y, la verdad que sí: Say no more aguanta", tira entre cómplice y feliz. Como García. Un clásico inoxidable.«

FUENTE: Clarin

13 de noviembre de 2009

spinetta tocó con todos


Esto fue todo. Más, el 4 de diciembre." Y resulta que todo fue ni más ni menos que Invisible y Pescado Rabioso en el mismo escenario. Y fueron Luis Alberto Spinetta y Charly García cantando Rezo por vos. Y fueron aquellos viejos buenos tiempos resumidos en un par de canciones, como breve anticipo de lo que será el concierto de las Bandas Eternas del Flaco, en Vélez.
Spinetta está contento, y se le nota. Se abraza a Rodolfo García, Emilio del Guercio y Edelmiro Molinari, y habla de "la entrega total de los músicos". Y confiesa que cuando surgió la idea de recorrer en una noche sus 40 años de historia con la música titubeó. "Pero cuando me di cuenta del amor que nos guiaba reaccioné y decidí hacerlo", dice.El bar de San Telmo parece una convención del rock nacional. A un costado del escenario, David Lebón, Black Amaya, Leo Sujatovich, Machi, Pomo. Más acá, Bocón Frascino, Juan del Barrio, Marcelo Torres. Y hay más.

Almendra, Pescado, Invisible, Jade, Los socios del desierto. Bandas eternas que dejaron impresas en la memoria una lista interminable de canciones que marcaron a fuego a varias generaciones.
"Empezamos con 70 temas, que Luis me pasó para que los pase a guitarra y pueda, de ahí, sacar los que van al repertorio del concierto", cuenta Guillermo Vadalá, el "salvatore", que, sin pensarlo, será en la misma noche bajista de Pescado y guitarrista de Jade.Amor de primavera, con Pomo y Machi, Mañana o pasado y Me gusta ese tajo, con Carlos Cutaia, Lebón, Frascino y Amaya. Retoño, con su banda actual, y la tragedia de los chicos del colegio Ecos presente, como un estigma. Como una deuda. Eterna. "No, los temas que vamos a hacer no te los voy a decir", se ríe Machi. En cambio, sí cuenta que cuando algunos amigos le preguntaban si era cierto que el trío volvería a sonar en un escenario creía que era una locura. "Pero un día me llamó Luis Alberto y me di cuenta de que iba en serio. Y en el tiempo que estamos compartiendo me di cuenta de que la magia sigue estando, y de que la música que hicimos es buenísima", dice.Y Sujatovich asiente. "Luis Spinetta conserva en mi vida una vigencia total. Y este reencuentro es una felicidad muy grande. Luis está en un momento maravilloso de su vida, y compartirlo con él, y con mi familia es fantástico", señala. "Ahora sí", dice el Flaco, y encara la salida. Y entonces sí eso fue todo. Pero por suerte, en 20 días habrá más. Mucho más

FUENTE: CLARIN

Spinetta por Aznar

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar