11 de mayo de 2011

Fito Páez regresa al Perú para presentar show íntimo

El genio musical argentino Fito Páez volverá a pisar suelo limeño el próximo 30 de junio para ofrecer lo último de su repertorio en el Centro de Convenciones Scencia de La Molina.

Tras su presentación en Buenos Aires, Páez se despidió de su tierra natal para iniciar la gira "Confia" que lo llevará por distintas ciudades del mundo.

El cantautor rosarino comienza su travesía en la ciudad de La Paz, en Bolivia, para luego dar el salto al viejo continente y llegar a Tel Aviv, en Israel.

De regreso Sudamérica, Fito llegará a nuestro país luego de 3 años de ausencia. Tras su espectáculo en Lima se dirigirá a Arequipa, donde el 02 de julio realizará un unplugged. (con información de audiofobia.com)

9 de mayo de 2011

Ensenada: una multitud con Fito



Con la presentación estelar de Fito Páez en el escenario instalado frente a la Casa de Cultura, Ensenada cerró anoche una nueva jornada de festejos por su 210º aniversario. El rosarino cantó ante una multitud que disfrutaba y se emocionaba con el recorrido que el artista hacía por su extensa discografía.

Desde temprano, distintos eventos recreativos y culturales fueron compartidos por todos los que se acercaron a disfrutar de una nueva jornada de fiesta, mientras aún resonaban en el aire los ecos de la actuación que había brindado Pimpinela el día anterior.

Pero, más allá de los festejos artísticos, la celebración continuará hoy, con una actividad deportiva. Desde las 9, se llevará a cabo una nueva edición de la Maratón Ciudad de Ensenada, que tendrá como punto de partida y de llegada la Rambla Ortiz de Rosas y Garay. Los deportistas y aficionados podrán inscribirse incluso unas horas antes del comienzo del evento deportivo y, una vez finalizado el mismo, se entregarán trofeos y reconocimientos a los ganadores

4 de mayo de 2011

Leo Sujatovich y Fito Paez "Canciones para Aliens"

En el rol de Productor Artístico, Leo encara esta nueva aventura junto a Fito Paez. El CD se encuentra en etapa de pre producción, y se comenzará a grabar en Junio.


FUENTE: Facebook Leo Sujatovich

2 de mayo de 2011

Chau Confiá

No siempre Páez despidió sus discos. Esta idea de hacerlo, despertó en muchos de nosotros, ese sentir por una etapa cumplida, tal como Páez debe sentirlo. Si hago memoria voy a decir que cada disco de Páez marcó un momento en mí vida. La ingenuidad con Circo Beat, el abrirse a la música y nuevos sonidos con Euforia, el fin de la inocencia y el inicio de la amistad con Abre, mi hija con Rey Sol, el dolor y el comienzo del amor con Naturaleza, la muerte con Moda y Pueblo, la felicidad con El Mundo Cabe En Una Canción, el espacio necesario para pensar con No Se Si Es Baires… y el momento de confiar con, justamente, Confia.


Lamentablemente no pude asistir a ninguna presentación del disco, aun asi disfruté del disco como siempre y me está acompañando (lo escucho casi todos los días) en mi nueva vida, en mi nueva casa.


Gracias Páez por tanto… nos encontramos la próxima, con un nuevo traje y disfrutando de ese olorcito tan particular que largan los discos después de sacarles el nylon…

Llueve sobre mojado

Por Pablo S. Alonso Especial Para Clarín

El agua barrosa formaba charcos sobre los paneles de plástico que cubrían el piso de GEBA. A medida que se acercaba la medianoche, el frío se sentía cada vez más. La amenaza de chaparrón era constante. Pero el “Vade retro, lluvia” que Fito Páez exclamó durante su show despedida -al menos en Buenos Aires- de su disco Confiá fue efectivo: para cuando el cielo cedió, el público ya había abandonado el lugar. Habían presenciado el cierre de un ciclo, pero también otra vuelta al perenne El amor después del amor (1992): Páez y su banda interpretaron la mitad de ambos álbumes.

La matriz compositiva de Páez es tan inconfundible como la de sus maestros. En este show no sonaron los momentos de Confiá que recuerdan a parodias de Peter Capusotto como “Estado del tránsito por Fito Páez” (pero tampoco se escuchó la notable Limbo mambo ), sino algunas canciones formalmente impecables ( Confiá, Tiempo al tiempo -los dos primeros temas de la noche- y La ley de la vida ) y otras que no desentonarían reapareciendo en el futuro: London Town, La nave espacial y El mundo de hoy , un tema que Elvis Costello podría haber firmado en su Trust .

Después de haber girado con grupos reducidos durante buena parte de la década pasada, la banda actual de Páez tiene un formato similar al de sus grupos de los noventa, aunque hay marcadas diferencias. Eloy Quintana y Gastón Baremberg forman una sección rítmica sólida aunque el bajista Quintana no le ofrece a la música de Páez las posibilidades de un Guillermo Vadalá. Dizzy Espeche (“De Santos Lugares, como el maestro Sabato”, lo presentó Fito) cumple dignamente como primera guitarra.

Excepto algunas voces femeninas disparadas, los coros estuvieron a cargo de Carlos Vandera (guitarra acústica) y los tecladistas Diego Olivero (también director musical) y Juan Pablo Absatz.

El aspecto vocal es un punto fuerte, no sólo por el empaste que logran con Páez, sino porque el propio Fito muchas veces delega sus participaciones instrumentales y se concentra en cantar: salvo por un par de deslices, está en uno de sus mejores momentos frente al micrófono. En algunos temas se extrañó la presencia en vivo de una sección de vientos. No está clara la función musical de Coki Debernardi en tercera guitarra y percusión.

También sonaron, entre otros, El amor después del amor, Brillante sobre mic (interpretadas con sus loops originales, más que clásicos son directamente artefactos culturales de los noventa), La rueda mágica, Pétalo de sal (Vandera cantó la parte de Spinetta), El chico de la tapa, 11 y 6, Polaroid de locura ordinaria, Tema de Piluso y Mariposa technicolor.

La mayoría es parte del estándar alto con que se juzga cada nueva canción de Fito Páez: un desafío frente al que pocos músicos argentinos de la actualidad se encuentran.

28 de abril de 2011

Adelanto GEBA

Fito Páez se presentará el sábado 30 de abril a las 21.30 en GEBA. De esta forma, cerrará su gira nacional "Confía". TN estuvo a solas en los ensayos con el rosarino y adelantó algunos detalles del recital. Nosotros sólo te comentamos que incluirá temas de sus cantantes amigos y destacados a quienes, según aseguró, “admira”. Lo demás descubrilo en primer video. En el segundo, escuchá la canción “ El Puente” que le dedica a Gustavo Cerati.



26 de abril de 2011

PROXIMOS SHOWS

Proximos shows:


  • 30 de Abril - GEBA - Buenos Aires.
  • 3 y 4 de Mayo, Fito Solo Piano en Montevideo, La Trastienda.
  • 7 de Mayo, calles Ortiz de Rosas y Cabo Verde, Ensenada.
  • 12 de Mayo, Fito Solo Piano en La Paz.
  • 13 de Mayo, Fito con su banda; Festival Rock La Paz.
  • 18 de Mayo, Palma de Mallorca, Auditorium.
  • 20 de Mayo, Zaragoza, Teatro Principal.
  • 21 de Mayo, Pamplona, Auditorio Baluarte.
  • 23 de Mayo, Bilbao, Teatro Campos.
  • 25 de Mayo, Londres, The Clapham Grand.
  • 28 de Mayo, Leganes, Auditorio Universidad Carlos III.
  • 30 de Mayo, Paris, Alhambra.
  • 4 de Junio, Tel Aviv, Auditorio Smolarsh.
  • 6 de Junio, Binyamina, Anfiteatro Shuni.

    25 de abril de 2011

    Un año con toda la confianza

    Sebastián Esposito 
    LA NACION
    Se entusiasma Fito Páez con su nuevo proyecto compartido con Leo Sujatovich, Canciones para aliens , pero antes de zambullirse por entero en él, quiere cerrar la etapa de Confiá . El sábado que viene, en el Club GEBA, y a un año exacto de su presentación en Rosario, se despedirá del disco con el que vivió días tan felices como esa presentación para la historia en la 9 de Julio, en los festejos por el Bicentenario argentino.
    "Se termina un ciclo y es como el cierre de filmación de una película, que se hace con una fiesta -comenta Páez-. Llegamos hasta acá y ahora vamos a empezar otro proyecto. Después las canciones seguirán viviendo, incluso en los shows, pero es un grupo de músicos, técnicos y empresarios que estuvo trabajando en el ciclo y siempre me gusta cerrarlo con un show para el público y para ellos. La gira no siempre termina en Buenos Aires, pero sí esta vez."
    Relajado, sonriente, feliz, en su casa luminosa, amplia y acogedora, Páez habla de música y de cine, dos disciplinas que lo apasionan y se aleja definitivamente del "Síndrome Bono", ese que afecta al artista opinólogo. "Aprendí a callarme la boca y a no hablar de cosas que no sé, pero es complejo el lugar de Bono. El es un cantante superior, después, el riesgo que corre una figura como él es caer en el lugar mesiánico, el trazo grueso, pero, por otro lado, pensás que siempre hay alguien así y está bueno que sea él, un artista sólido, con una obra luminosa. En un sentido, me acerco a él, pero es una decisión de cada uno. Yo me di cuenta de que abrí la boca de más y también hay que decirlo, en la época de El amor desp ués del amor y Circo Beat era la única figurita que había, y yo muy joven y muy inexperto no sabía lo que estaba haciendo. Después los años te ponen en tu lugar."
    Mientras el fotógrafo se enamora de un ambiente que huele a estudio, con libros, discos y un afiche de Blow Up (Michelangelo Antonioni) que parece vigilar de cerca a un sofá tan rojo como la remera que el dueño de casa lleva puesta, Páez y Sujatovich zapan un rato en el living, piano de por medio. Se divierten, se entusiasman y el pianista deja la casa con una sonrisa parecida a la que Fito mantendrá durante toda la charla. La luz otoñal entra por la ventana, igual que el canto de unos pajaritos felices en una tarde en la que el barrio de Recoleta luce ajeno al caos citadino.
    "Con Leo estamos armando un disco con música de otros autores que se va a llamar Canciones para aliens ", dispara la noticia Fito, y dejamos que se explaye. "Son las canciones que mandaríamos al espacio para que las escuchen allí. Vamos a ir desde Víctor Jara hasta Jacques Brel; desde Chico Buarque hasta Stevie Wonder o de Charly García a Serrat."
    Y por qué no. Canciones clásicas que sobreviven a cualquier temporal y que coinciden en el ojo clínico de estos dos músicos. "El problema va a ser cómo hacer que el álbum suene a un álbum. Sería como encarar la dirección de arte en una película. Estamos cerca, en un mes empezamos a grabar."
    -Pienso en Lágrimas negras, de Bebo y Cigala, claro que ese proyecto tenía un respaldo discográfico muy importante.
    -Esto no, esto salió de una casualidad absoluta. Leo estaba produciendo un álbum de boleros para una ONG y llamó a varios colegas para que canten. A mí me tocó "Esta tarde vi llover", de Manzanero. Fui a su estudio, estuve una horita ahí y al mes me mandó la mezcla por MP3. Creo que yo estaba en México y quedé muy sorprendido por lo sencillo que había resultado todo. Lo llamé al toque, y le dije: «Leo, hagamos un álbum, agarremos todas las músicas del mundo que nos gusten». Se entusiasmó y nos pusimos a trabajar. Y salió así, del entusiasmo que nos dio a los dos y de empezar a ver que nos interesan las mismas cosas.
    -¿Es sencillo dejar al autor de lado? Porque en los últimos cinco años sacaste cinco discos con temas propios.
    -Y tengo dos álbumes terminados que no edité, ya mezclados y masterizados. Más allá de eso, me gusta reunirme con otros músicos, como lo hice con [Gerardo] Gandini, con Luis Alberto [Spinetta], incluso con [Joaquín] Sabina. Me gusta salir un poco de mi mirada y eso me da la posibilidad de estudiar a otros autores, ver más en fino cómo arma [Chico] Buarque el texto, que es una joya, porque cambió la historia de la música popular americana.
    -¿De qué se tratan esos dos discos terminados?
    -Uno es El sacrificio , que ya tiene varios años, son todas canciones malditas, y después Dream Marieta, que es un álbum de canciones más románticas. También tiene algunas versiones y es probable que saquemos algo de allí para Aliens .
    Desde que debutó en cine como director con Vidas privadas (2001; primer largo, precedido por un mediometraje y luego sucedido por ¿De quién es el portaligas?, 2007), el Páez músico no pudo deshacerse nunca más del Páez cineasta. Es más, acaba de despuntar el vicio con el videoclip de "Las trémulas canciones", de Estelares, en el que actúa Vera, la hija menor de Luis A. Spinetta. "Tiene un rostro extraordinario y es muy buena actriz. Canta muy bien y sabe mucho de música", sostiene Fito.
    -¿Hay un guión dando vueltas?
    -Estoy con Novela , que es una película que tengo desde hace más de 20 años. Aggiorné el libro hace un tiempo, pero viste cómo es la vida: hijos, un disco nuevo, me entusiasmo con eso y, económicamente, no pudimos llegar en el primer planteo, así que ahora la volví a retocar.
    -O sea que ya es un desafío personal. Debe ser más sencillo para vos grabar diez discos que hacer una sola película.
    -Sí, por los costos y por el negocio. Tampoco estoy pensando en los cánones de lo que es el cine popular que hoy convoca a mucha gente. No es una queja ni mucho menos, lo que pasa es que cuando hacés un cine más personal tenés que inventar muchas maneras para tratar de financiarlo y realizarlo, y sobre todo si tiene escenas complejas, que esta película sí las tiene, cosa que no tenía tanto ni ¿De quién es el portaligas? ni Vidas privadas .
    -Para los shows de Confiá rescataste material viejo que hacía tiempo que no tocabas. ¿Te reconciliaste con algunas canciones?
    -Nunca me enojo con las músicas, al contrario, las quiero, lo que pasa que hay tanto material que voy jugando con eso, más cuando tengo una banda como la actual en la que todos son fans, todos quieren tocar canciones de distintas épocas y sus gustos también van definiendo la lista. A mí no me molesta tocar material viejo, al contrario, cuando tocamos con The Killer Burritos, tuvimos la posibilidad de hacer material eléctrico que no hacía desde hacía muchos años, como "Taquicardia", "Lejos en Berlín", "Narciso y Cuasimodo" y versiones más rockeras de temas como "Ambar violeta". La banda también te ofrece una forma específica y con los Burritos trabajamos más el material rockero que a lo mejor en una banda como ésta tenés que colarlo de otra forma. Esta agrupación [Diego Olivero y Juan Pablo Absatz, en teclados; Coki Debernardi, Carlos Vandera y Dizzy Espeche, en guitarras; Eloy Quintana, en bajo, y Gastón Baremberg, en batería] tiene la ventaja de que son todos músicos muy dúctiles, pueden tocar desde material jazzero hasta "Ciudad de pobres corazones", que es un riff neto en cuatro, y eso te da un abanico de formas que hay que aprovechar.
    -Es un grupo de largo aliento. ¿Te tranquiliza tener una banda estable?
    -Es hermoso tener un grupo con gente tan cálida, inteligente, grandes músicos y con tan buena leche. Son esas familias con las que te sentás a comer y termina el concierto y te vas de joda. No es una banda profesional, de eso cero.
    -¿Qué te dejó la experiencia de los shows del Bicentenario?
    -Lo que me pegó en ese momento y lo que todavía sigo rescatando es la gente en la calle, con alegría y celebrando de la forma en que se podía, y cómo se llegó a pensar una idea tan compleja como el Bicentenario de una Nación que todavía está en formación. Al ver que la gente estaba participando de algo que era de ellos, era inevitable pensar que en el 76 yo tenía 14 años y vivía en una Rosario triste, un país triste, donde no había calle. Era un lugar de otros, estaba prohibido estar ahí y eso que parece una idea chiquita no lo es. Es muy importante que la gente ejerza la posibilidad de disfrutar de su historia y su libertad de estar en la calle, por eso sonaba tan necio escuchar a algunos giles decir que la ciudad había quedado sucia. Después sigue haber tenido la suerte de estar allí, haber sido convocado y haber cumplido con un buen show [se ríe con fuerza], como el que hicimos en México también en esta última gira. Fue una de esas grandes noches, con todos los músicos muy inspirados y eso hizo también que la fiesta fuera bien pulenta .
    El músico nunca sabe cuándo va a tener una gran noche y el periodismo siempre espera que sea en la presentación de un nuevo disco, cuando la atención de la prensa fija sus ojos sobre los artistas. "¡Claro! Pero la inspiración se puede dar a miles de kilómetros de Buenos Aires, incluso en baretos . Una noche termina el concierto en una metrópoli en algún lugar del mundo y después te vas con los músicos al bar del hotel y ahí se arma mejor que en el show. De todas maneras, el concierto es algo que nunca sentí como un hecho profesional, es un rito milenario donde va la gente a celebrar y la tarea de uno es hacer que eso suceda. Tu vanidad tiene que quedar en bambalinas, tenés que dar tu parte para que esa celebración ocurra. De todas maneras, también hay situaciones donde no siempre es amable todo lo que sucede en un concierto y si eso es de verdad también funciona, como provocación, como acto salvaje. No nos olvidemos del momento en que [Jimi] Hendrix quema una guitarra, es un momento muy importante para pensar el significado del artista sobre un escenario."
    - En las crónicas de Confiá se habla de que están todos los Páez juntos. ¿A qué se debe la síntesis en esta etapa de tu trayectoria?
    -Supongo que es poner en escena lo que hice en toda mi vida... Sí, he sido un hombre muy ecléctico formalmente y es inevitable que aparezca en un concierto. A veces me pregunto qué pensará un flaco que escucha "Un vestido y un amor" y, a 40 minutos de distancia, "Ciudad de pobres corazones" o "Brillante sobre el mic" y "Polaroid...", pero ésa es mi naturaleza. No peleo contra eso, al contrario, lo pongo en escena. Creo que es posiblemente algo que tenga para contar, de hecho una lista de temas define tu impronta. Vamos con "Yo vengo a ofrecer mi corazón" y con "Ciudad de pobres corazones", vamos con los dos porque mi vida son los dos.
    PARA AGENDAR
    Fito Páez: cierre de la gira de Confiá . Estadio: GEBA, sede J. Newbery, Dorrego 3600. El sábado, a las 21.30. Entradas desde $ 80. www.topshow.com.ar .

    Spinetta por Aznar

    Hoy todas las guitarras están de luto
    La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
    sólo puede pensar en la tuya,
    tal vez porque el barro
    tal vez porque este balcón donde te vi
    casi por última vez
    mira una nube de la forma y el color
    de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
    Este balcón que se quedó esperando una charla
    unas palabras o un abrazo
    más
    que yá no llegará
    Luto también en las palabras
    habituadas como estaban a que les pusieras
    cascabeles
    guirnaldas asonantes
    o ruedas de tren apocalíptico
    caleidoscópicos ojos de fertil papel
    de tu prolífica pluma
    que suma y resta sílabas
    del metro patrón de las esferas
    apenas solas
    a solas penas
    Adiós
    que sea A-Dios
    a sus brazos
    a ese rincón de magia
    que seguramente Él guardará
    para los que se animan a jugar
    con los bloques con los que ha construido el mundo
    haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
    donde el corazón se muestra
    y baila desafiando al vacio
    Adiós
    Mientras me duele el pecho
    te imagino en viaje
    por inmensidades más vastas que las del Capitán
    pero a diferencia de él
    sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
    y nunca faltará un mate
    ni perfume a malvones
    En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
    serás inspiración multiplicada por millares
    a lo largo de los años
    y lo ancho de las geografías
    Cambiaste nuestras vidas
    abriendole camino a la imaginación
    cantándole salvaje o dulcemente
    a los misterios que nos habitan
    al misterio que somos
    Adiós
    No me resigno a tener que decirlo
    Adiós
    mensajero del infinito

    Pedro Aznar